viernes, 21 de febrero de 2014
Sanidad a la deriva
sábado, 15 de febrero de 2014
La vida misma
Sobre las 4 de la tarde. Un bar cafetería en S'Esplanada de Maó. Hay sol brillante casi primaveral, nada que ver con ciclogénesis explosivas ni malaventuras de ese tenor. Los clientes están sentados en la terraza. Una señora de edad promediada, no menos de 50, y con gafas de miope, lee el periódico aparentemente indignada, pues no deja de negar con la cabeza y el rostro ceñudo. En una esquina hay dos jóvenes mujeres de procedencia sudamericana hablando de sus cosas, sin dejar de atender a sus respectivos móviles. Una mesa adelantada la ocupa un matrimonio veterano. Ella se viste disconforme a su edad con un pantalón pitillo de cuero y una chaquetilla con cuello y puños de lana. También ¿fuma? a ratos un cigarrillo electrónico. Solo, en la rinconera opuesta a las sudamericanas, hay un joven alto y fornido, negro, inquieto a tenor del constante movimiento de sus piernas. Éste sí que no para de fumar. El cuadro de parroquianos lo cierro yo asistido de un descafeinado.
En un momento dado salió el camarero a la puerta a velar, por si alguien de la clientela requería algún refrigerio, digo yo. Fue aparecer el dueño del local y, de inmediato, la despiadada lectora de al lado dispararse tras la calma chicha: <<Tots els politics són iguals, són una colla de poca vergonyes. Ara Adif i l'accident de Santiago, i demà? A fer punyetes la marca Espanya.>>
En esas entró un hombre impedido en un carrito eléctrico y el camarero siguió el rastro para atenderle sin decir esta boca es mía. Las jóvenes de pieles cobrizas seguían a lo suyo. La mujer emperifollada dio de sopetón cinco o seis caladas seguidas al artilugio de última generación, propagándose humos abundantes y falaces que no olían, o eso me pareció a mí. El arrinconado fortachón de color parecía asentir a las palabras de la lectora.
La mujer de gafas plegó a la mitad el diario y lo posó en la mesa. A pesar del renovado sosiego, parecía farfullar la letanía de la incomprensión, sin por otra parte suscitar la atención del resto de concurrentes, o al menos la objeción o conformidad a sus palabras de antes. Aunque todos estábamos en el ajo. La noticia que leía la indignada, hacía referencia al auto del juez Aláez. En él reprocha a los administradores de Adif haber puesto en riesgo la vida de muchísimas personas movidos por fines lucrativos o de ahorro. La entidad modificó en 2010 los controles de alta velocidad sin valorar la idoneidad de esos cambios, haciendo prevalecer los malditos e incipientes recortes. En el verano último se produjo el tremendo accidente del tren de Santiago con el resultado de 80 víctimas.
Hago mía la pregunta de la señora <<i demà?>>, <<¿y mañana?>> Mañana puede ocurrir lo impredecible. Estamos alcanzando tal grado de impostura y degradación en la política que (no es descabellado tenerlo en cuenta), tras la desafección de los ciudadanos hacia sus representantes, terminen apareciendo partidos o grupos ultras, fuerzas anarquistas y organizaciones sin fin concreto, al estilo de la liderada en Italia por Beppe Grillo. Si los políticos (particularmente del PP y del PSOE, los de vocación gobernante) no rectifican y se preocupan de sus ciudadanos, que son quienes hacen nación a España; si no son capaces de rebatir el discurso promovido desde las entrañas europeas sustentado en la austeridad a ultranza (aunque ellos mismos digan de esa necesidad y al tiempo admitir que dicha política está ralentizando la salida de la crisis); si sus máximos dirigentes (ni Rajoy ni Rubalcaba encarnan el prototipo de líder, si acaso la de buenos gestores) no son los más idóneos para encabezar otra manera de actuar que busque la solución a los problemas de sus conciudadanos (y no a la inversa), buscando apoyos necesarios de los países del Sur, incluida Francia, el batacazo de esas fuerzas mayoritarias hasta anteayer, en venideros comicios puede ser de los que hacen época. Es así que no sería descabellado pensar en un país inestable, al estilo del italiano, pero ellos se lo habrán ganado a pulso.
Al cabo de unos minutos, el negro impaciente se levantó y dirigiéndose a la lectora le reclamó el periódico. Al tiempo del permiso, el grandote le reconoció su suerte: <<Llegué tarde y por los pelos me libré. Tenía billete en el tren con destino a Santiago>>. La lectora, como todos los de la terraza nos quedamos pasmados, sin decir ni mu. Pero la miope enseguida trajo la muletilla para apoyarse. <<A fer punyetes la marca Espanya.>>
Como la vida misma.
lunes, 10 de febrero de 2014
¿Se resquebraja España?
Desde hace ya meses, uno de los temas candentes de la actualidad nacional, es ese órdago de Artur Mas, pretendiendo a toda costa una consulta respecto al soberanismo de los catalanes. Pero antes de plantear la tajante determinación, en los últimos años han ocurrido cosas que ayudaron a esta tesitura sin aparente vuelta atrás. Las crisis trascendentes de cariz político, económico o social, no surgen de manera espontánea (aunque muchas veces nos pueda parecerlo), sino que detrás hay múltiples y variadas circunstancias germinando imperceptiblemente hasta eclosionar en algo tremendo. Para el asunto catalán podríamos retrotraernos más allá de diez años.
En 1996 el PP gana las elecciones sin mayoría y pacta en el Congreso con las minorías catalana y vasca. El sr. Aznar es nuevo presidente del Gobierno. Para contentar (en particular a CIU), el PP cede el 30% de la recaudación tributaria a Cataluña. Como había hecho antes el sr. González y a fin de conseguir los apoyos necesarios, el sr. Aznar se plega ante las reivindicaciones económicas y hasta admite (esa frase tan célebre y con tanto juego) hablar catalán en la intimidad. En dicha legislatura y con el beneplácito del PNV, el sr. Aznar sondea a la banda terrorista ETA para alcanzar una tregua definitiva, así que acerca más de cien presos, promoviendo beneficios penitenciarios (entre otros al célebre Juana Chaos, que por escribir libros se le redujo condena) y eufemísticamente rebautizó a los terroristas como Batallón de Liberación Vasco. Esa primera legislatura, la del diálogo y consensos, le facilita al PP la mayoría absoluta en el año 2000. Pero hete aquí que, revestido de los votos suficientes, ya no sólo no tiene en consideración ninguna de las aportaciones catalanas y vascas en el Congreso, además (incidiendo en las primeras), muestra una altivez y desprecio por sus antiguos aliados convergentes que rayan el tic autocrático.
En 2003 se producen las elecciones catalanas y ninguna fuerza obtiene la mayoría suficiente para gobernar en solitario. Es ahí donde se gesta el detestable pacto del Tinell en respuesta a las formas autoritarias del sr. Aznar y su plana mayor. El pacto dejaba fuera del juego democrático al PP, hasta el punto de que las fuerzas firmantes no podrían pactar con aquella ni en Cataluña ni para el Gobierno Central. ERP intentó por todos los medios incluir a CIU en el pacto, pero el PSC se negó en rotundo.
Una de las prioridades del Pacto fue la redacción de un nuevo Estatuto para Cataluña, el cual fue aprobado en el Parlament y refrendado por los ciudadanos catalanes por amplias mayorías. A partir de ahí el PP (fuera ya del Gobierno Central) acude al Tribunal Constitucional por considerar parte del articulado contrario a nuestra Carta Magna. Tras muchos años, el Tribunal sentencia en contra de catorce artículos y es entonces, ya sin disimulo alguno, cuando estalla la gresca, y más tras comprobarse la similitud de algunos artículos con los de los nuevos estatutos de Valencia y Andalucía que curiosamente no se habían denunciado.
Resumiendo: ¿Acudió el PP al Constitucional por creer fielmente en tener la razón, o tal vez, y hasta cierto punto, se debió a una pataleta al sentirse ninguneado por el resto de las fuerzas políticas catalanas? Entre tanto queda la percepción de una Cataluña desconfiada hacia el resto de autonomías y su recurso al victimismo para defenderse de una campaña chabacana como la denominada catalanofobia.
Muchos ciudadanos se preguntan si es posible que España, como la conocemos ahora mismo, terminará disgregándose. Yo no lo creo, y hasta es probable que ni siquiera se realice la consulta; sin embargo, el daño ya está hecho y será muy difícil encauzar el desaguisado, más teniendo en cuenta el arrojo desmedido del sr. President y el modo de actuar del sr. Rajoy, siempre esperando a verlas venir.
De aquellos polvos estos lodos, ¡y la crisis!
lunes, 3 de febrero de 2014
Recetario Neoliberal
No conformes aún con los resultados de la enésima reforma laboral, quienes aconsejan más recortes y empujan con fuerza para que la balanza se incline definitivamente hacia el poder económico y financiero, que son por otra parte quienes lo detentan, propugnan con ardor y al fin a cara descubierta -qué tiempos aquellos cuando se creía a pies juntos en la necesidad de los contratos indefinidos y bonificados-, el efecto reparador que tendría otra vuelta de tuerca en torno a los trabajadores asalariados. Veamos.
La CEOE, que es la gran representante en esencia de las empresas importantes, a través de su presidente, don Joan Rosell, defiende la necesidad de que los empleados fijos renuncien a sus privilegios de muchos años para dárselos a los temporales. El catalán confunde derechos con privilegios, y no es lo mismo. Además defiende la necesidad de rebajar otro poco más los salarios para hacer más competitiva la economía nacional. Es curioso que sea este organismo quien defienda semejantes tesis cuando ni siquiera se sabe con certeza la remuneración de su jefe (bendita transparencia a la cual renunció), mientras el secretario general, don José María Lacasa, tiene un sueldo anual de 250.000€. Llama la atención que su anterior presidente, don Gerardo Díaz Ferrán esté entre rejas, o que su actual vicepresidente y máximo cabecilla de la patronal madrileña, don Arturo Fernández, pagara presuntamente en dinero negro en algunas de sus empresas. Tampoco ha sido un ejemplo la indemnización de 1,9 millones de € en concepto de despido a don Juan Jiménez Aguilar, anterior secretario general. A lo que se ve, los mandamases abogan por profundizar en recortes y precariedad, además de abaratar el despido; pero claro, eso no les ocurre a ellos, pues se blindan los contratos ante hipotéticos despidos. Y eso que la patronal obtiene subvenciones del Estado pagadas por todos los españolitos. Ver para creer.
El otro gran organismo, el FMI (una de las tres patas que integran la Troika junto al Banco Central y la Comisión Europea, quienes realmente mandan en Europa, también en España), resulta que se descuelga con el mismo o parecido argumentario (aunque diga una cosa y la contraria al admitir que tanto recorte ralentiza la recuperación). Paradójicamente, doña Christine Lagarde, su actual directora gerente, percibe un sueldo de 350.000€ anuales, y no satisfecha con los emolumentos, a pesar de la crisis, en 2011 al tomar posesión se lo subió un 11%, un 1,8% en 2012. Dechado de ejemplaridad. Pero hete aquí que su antecesor (John Lipsky apenas mantuvo dos meses el cargo), don Dominique Strauss-Kahn está en pleno peregrinar judicial por asunto de faldas, y don Rodrigo Rato, predecesor de aquél, ni siquiera acabara su mandato ni predijera la crisis en ciernes.
A todo esto sí sabemos que la crisis de marras ha acrecentado las diferencias entre ricos y pobres: Las 20 mayores fortunas nacionales poseen la misma riqueza que el 20% de los españoles más pobres (se debe recordar que España ha pasado a ser el segundo país más desigual de Europa y con la percepción de ser también el subcampeón continental en corrupción), y el 1% de la población mundial atesora la misma riqueza que la mitad del planeta, en torno a 3700 millones de personas.
A esta situación sólo se ha podido llegar a través de la desregularización casi absoluta del poder financiero-económico (dogma o máxima del neoliberalismo gobernante) y al constreñimiento de la ciudadanía a fin de preservar el poderío del capital sobre el capital humano.
Claro que gran culpa de este escarnio hacia la dignidad humana la tiene la Socialdemocracia, que en su momento se dejó seducir por el brillo áureo, abrazando el libre mercado sin matices, permitiendo que el poder del dinero campara a sus anchas. De ahí su extrema debilidad actual en toda Europa, pues apenas se pueden encontrar diferencias de peso -ojo, en el terreno económico- entre un político de esa tendencia con otro del pensamiento único imperante en la UE. Si no abandona de inmediato los postulados neoliberales y vuelve a los tiempos en que la libertad de mercado estaba regulada y vigilante, la Socialdemocracia será algo finiquitado y, aunque pueda parecer exagerado -en cierto modo lo es, pero no del todo-, este extremo de liberalidad dineraria y mezquindad hacia la ciudadanía, terminará pareciéndose a aquel otro extremo no tan lejano del comunismo: dictadura del proletariado=tiranía del capitalismo.
lunes, 27 de enero de 2014
Intemperie
Admito que aún ahora, después de varias horas, estoy algo conmocionado, o mejor decir emocionado, tras acabar de leer este libro. La Novela es impagable desde muchos puntos de vista, pero ante todo porque huye de cualquier pauta comercial, incluida la de las artimañas de las que nos servimos quienes nos apañamos para atrapar al lector, las cuales se convierten a veces en la rémora perfecta para que la historia pierda autenticidad. Transita pues por un camino frugal, contenido y, tan áspero como cuanto se describe a lo largo de sus páginas; al fin y a la postre, el otro protagonista omnipresente de la historia es el terreno yermo y sus inmutables senderos.
La historia que se narra -un puñetazo en nuestras conciencias aburguesadas y acomodaticias- es intemporal, si bien se presiente la primera mitad del pasado siglo, en un espacio rural no muy alejado de la Castilla mesetaria. A través de un paisaje inhóspito donde el sol abrasador agrede a los propios lectores, un niño atormentado peregrina en busca de la ansiada libertad, dispuesto a todo con tal de dejar muy lejos el yugo que le está embruteciendo. Le persiguen algunos vecinos y muy en particular un alguacil desalmado, causante de su huida hacia el aprendizaje acelerado.
La Novela, rica en vocabulario y minuciosa, sin excederse en las vicisitudes por las que pasa un cabrero taciturno con el que compartirá viaje sin destino a través de la intemperie, se supone que entronca, salvando algunos matices, con el realismo descarnado de autores como Ramón J. Sender o Rafael Sánchez Ferlosio; si bien es con Miguel Delibes con quien sin duda comparte más similitudes, incluida la riqueza en el manejo de los vocablos y la facilidad para ambientar el mundo rural.
Francamente que merece la pena ser leída. Intemperie, de Jesús Carrasco, pacense de nacimiento y sevillano de adopción, puede parecer al comienzo una ficción anodina e insípida, ayudada en parte por la trama lineal, sin giros efectistas; no obstante, conforme avanza la narración, nos encontramos con personajes tan siniestros como el referido alguacil o el inquietante tullido, además de profundizarse en la dimensión moral del cabrero, el hombre bueno.
Elegido como libro del año por los libreros madrileños, este se puede leer en un par de sentadas, siendo un auténtico goce.
lunes, 20 de enero de 2014
Reflexiones en torno al informe PISA
No hace mucho tiempo salía a la luz el último informe PISA que valora el rendimiento de los alumnos en diferentes naciones. En España, a fin de simplificar la comparativa con otros países, he tenido en cuenta el cuadro de los 34 miembros de la OCDE, utilizando como asignaturas comunes y se supones que más importantes, Matemáticas, Comprensión Lectora y Ciencias. Pues bien, resulta que frente a la media de todas esas naciones que alcanza los 494 puntos en Matemáticas, España está en 484; frente a la media de 496 en Lectura, España alcanza los 488. Analizadas en frío las cifras, lo cierto es que tampoco es como para echarse a llorar, admitiendo que todo es mejorable y esto mucho más, sin duda. Sin embargo, lo que a mí me tiene en fuera de juego, es que a pesar de compartir a día de hoy idénticas leyes educativas, algunas comunidades, siete concretamente: Navarra, Castilla y León, País Vasco, Madrid, La Rioja, Asturias y Aragón, superen en algunos casos el rendimiento de países de la misma UE como Bélgica o la mismísima Alemania, mientras Murcia y Extremadura se sitúan a la cola, por debajo de las medias citadas. ¿Cómo pueden existir diferencias tan acusadas? Digo, cuitado de mí, que acaso las actuales leyes educativas no sean tan malas, al menos para las comunidades victoriosas. ¿Entonces, cual es el problema de fondo? Porque no es de recibo que entre Navarra y Extremadura, la mejor y peor valoradas, haya una diferencia de 56 puntos. Si hay que tomar al pie de la letra las conclusiones del PISA, esas que dicen que <<el 85% del rendimiento desigual en Matemáticas entre las autonomías españolas es atribuible a diferencias socioeconómicas, frente, por ejemplo, al caso de las regiones de Italia, donde es el 47%>>, tal vez mucha culpa la tenga el dinero. Lo que sí llama poderosamente la atención es el liderazgo de Castilla y León en España con 519 puntos en Ciencias.
Yo no entiendo casi nada de todo esto, pues por otra parte, más general, el informe PISA advierte de que, aunque se ha invertido mucho en educación desde el año 2003, España no ha conseguido la convergencia con otros países. Y yo vuelvo a preguntarme: ¿Qué comunidades han invertido más y menos?, pues a lo mejor está ahí el meollo.
A lo que sí me atrevo es a dar mi opinión, personal, por descontado, con respecto al enorme fracaso/abandono escolar en nuestra comunidad balear. Baleares vivía fundamentalmente del sector de la construcción y se sustenta hoy sobre el turístico. El primero se ha ido a pique, pero antes de hacerlo absorbió a un montón de jóvenes que prefirieron el dinero contante y sonante a la formación. Y si el abandono escolar ha menguado por la crisis, es natural, no lo hará de manera categórica mientras la primera industria de las Islas, siga demandando capital humano para atender a los innumerables turistas que nos visitan. Me atrevo a una última consideración como respuesta a la explicación liviana y torticera que ha dado el Ejecutivo del señor Bauzá para explicar el fracaso escolar en Baleares. Cataluña y las Islas comparten el catalán o variante como lengua vehicular. Curiosidades aparte, Cataluña está en 501 puntos, un pelín por encima de la media de la OCDE, mientras Baleares sólo alcanza los 477; por tanto, creo no equivocarme, el inconveniente de tener tantas horas lectivas en esa lengua no puede ser el argumento esencial para justificar tamaño fracaso. Quizá haya otras variantes que el Gobierno no quiere admitir.
miércoles, 15 de enero de 2014
Blancanieves
Hasta ayer no había tenido ocasión de ver la película Blancanieves, galardonada el año pasado con 10 premios Goya, entre ellos el de mejor cinta. Me parece un trabajo encomiable teniendo en cuenta el atolladero por el que transita el cine español. Deslumbrante en lo visual y con una puesta en escena tan atrevida como arriesgada, la película rescata las variantes del cine mudo en blanco y negro, algo que puede chirriar en el convencionalismo actual del cine como industria meramente enfocada al consumo de masas. Pablo Berger nos plantea con clarividencia la metáfora de la vida (éxito, muerte, envidia, arribismo, compasión, etc.) desde algo tan racial e inherente al espíritu español como la tauromaquia. El vasco le ha dado la vuelta completa a la clásica historia de los hermanos Grimm hasta convertirla en una apabullante invención que deja mudo al más locuaz. Mucha de la culpa la tiene un montaje calibrado con la precisión de un relojero, que se sostiene sobre pilar tan firme como la partitura musical o banda sonora, la cual acaba por subrayar y dar el sentido dramático a cada escena de la cinta. Por descontado, el elenco de actores está a la altura de la historia, destacando particularmente la interpretación de sendas ganadoras de la estatuilla: Maribel Verdú y Macarena García.
Creo, en resumidas cuentas, que se trata de una película muy recomendable para aquellas personas que considerándose cinéfilas, perdón por la presunción, no se conforman con el celuloide como producto de consumo puntual, sino que buscan en la pantalla algo así como una degustación reposada y colindante con lo artístico.
lunes, 13 de enero de 2014
Exposición de modelismo naval
Desde el pasado día 10 hay en marcha una exposición que nadie de los que vivimos en Ciutadella o el resto de Menorca, debiera perderse con cualquier excusa. Se trata de una colección de 36 maquetas de veleros y buques a escala (entre ellos el Juan Sebastián Elcano, el Américo Vespucio o el Titanic, todos ellos con esloras de un metro o más y compuestas de un mínimo de 3000 piezas), que harán las delicias de los visitantes. La Exposición está abierta en la Sala Municipal de Roser y puede ser visitada a diario. Francamente he de admitir que el último viernes, mientras contemplaba con detenimiento cada una de las piezas de la muestra, iba rescatando el entusiasmo y la ilusión desbordantes de la infancia. Y es que cuando algo relacionado con el arte o la cultura nos conmueve, de inmediato, o yo al menos, vuelvo a congraciarme con el género humano. De verdad, es una oportunidad única de disfrutar con este alarde de virguerías y detallismo por parte de su autor, Don Julio Castelo Matrán, Presidente de Honor de Mapfre y máximo dirigente de la Aseguradora hasta el inicio del presente siglo, además de ser quien da nombre al Museo de Modelismo Naval de la propia Sociedad, siendo la actual muestra itinerante, una parte del mencionado Museo.
El más sincero de los parabienes para mi tocayo.
viernes, 10 de enero de 2014
MODELO PRODUCTIVO EQUIVOCADO=PAIS FALLIDO
De un tiempo a esta parte, miembros del Gobierno y del Partido que lo sustenta, aseveran a la mínima oportunidad que se les brinda, la tendencia positiva de la economía española, algo que se va a intensificar en el presente año hasta el punto de vaticinarnos creación de empleo por vez primera desde el comienzo de la crisis. Ciertamente no les falta razón a la hora de predecir la recuperación de la Macroeconomía (bajada de la prima de riesgo, subida de la bolsa, amplios beneficios de las grandes empresas, en particular las del Ibex-35, exportaciones razonables, etc.); sin embargo, soy de la misma opinión que la mayoría de ciudadanos de a pie, y es que en contraposición a aquélla, la Microeconomía, la de cada uno de los españolitos, seguirá en situación apurada. Creo que el Gobierno y los que puedan venir en el futuro, debieran de sincerarse y admitir de una puñetera vez que esta nación no tiene futuro, al menos en el medio plazo. A la gente, que es perspicaz -aunque muchos de nuestros gobernantes no lo crean así-, no se le puede escamotear la verdad. Tenemos que admitir que España tiene un gravísimo problema desde tiempo inmemorial, y no es otro que un fracasado MODELO PRODUCTIVO. Mientras el gobierno de turno no admita esta cruda realidad, el País estará abocado al sufrimiento, el cual se acrecentará con la irrupción de nuevas crisis económicas. El Ejecutivo podrá llevar a término cuantas reformas considere oportunas, y algunas de ellas hasta mitigarán la enfermedad crónica del paciente, lo admito, pero jamás podrán curarlo. Si el actual gobierno y venideros se empeñan en no diagnosticar el mal de raiz, desde luego no habrá nada que hacer. El MODELO PRODUCTIVO español se sustenta fundamentalmente en la temporalidad de algunos sectores: Construcción, Turismo, Agricultura (se ha puesto de manifiesto el mes pasado con la bajada de paro en Andalucía por la recogida de la aceituna), y en el sector servicios-comercio, enfocado ante todo al consumo interno que ahora mismo, a pesar de una tímida recuperación, está bajo mínimos por motivos obvios. Por el contrario, un sector tan importante como lo fue en otro tiempo el de la Industria, ahora representa apenas el 6 ó 7% del PIB, muy lejos de la media europea. Si a esto se añade la escasísima inversión en I+D+i, además de los recortes brutales en educación, está claro que a esta nación llamada España sólo le quedará el recurso de la resignación. Para hacer un país fuerte (aunque llevará mucho dinero, años y sufrimiento) únicamente le queda la opción de cambiar radicalmente el MODELO PRODUCTIVO. Será tarea titánica, no hay duda, pero merecerá la pena. De otro modo, de seguir con el remiendo de estas políticas impuestas desde Bruselas para disimular las carencias patrias, no habrá nada que hacer.
El Ejecutivo dice que se va a crear empleo. Crear empleo no es reducir el paro, sino que aumenta la afiliación a la Seguridad Social. Antes de la crisis había 20 millones de afiliados, en su mayoría a tiempo completo y muchos de ellos indefinidos. Esos afiliados eran suficientes para mantener el superávit del Organismo y también para cubrir a través del IRPF e IVA las necesidades tributarias del Estado, si bien sustentadas en una economía nociva e insostenible como la del ladrillo. Si no se llegan a alcanzar de nuevo esas cifras (ahora en torno a los 16.400.000 afiliados), la Seguridad Social será inviable en el medio plazo (se hagan las reformas que se hagan) y tampoco llegarán a cubrirse las necesidades tributarias del Estado, de manera que, a pesar de todos los esfuerzos, el déficit seguirá creciendo.
La Controvertida Reforma Laboral lleva año y medio en vigor. Pues bien, cuando el PP llegó al Gobierno había un millón más de cotizantes a la Seguridad Social. Cuando menos parece que en el corto plazo no ha surtido los efectos deseados. Yo me atrevería a decir que, muy al contrario, ha golpeado con furor a la clase trabajadora (bajada de salarios, temporalidad extrema, infinidad de contratos a tiempo parcial, movilidad funcional, etc.), el caldo de cultivo perfecto para la destrucción del individuo y de la familia. Algunos de los representantes de la Patronal abogan por trabajadores dispuestos a todo esto, y yo les digo que si prolifera este nuevo modelo neoliberal, no deberán de extrañarse, tampoco el Gobierno, de que los ciudadanos no inviertan en inmuebles, no se casen, no tengan hijos, emigren como en tiempos pretéritos, etc. ante la incertidumbre de la vida profesional, hoy aquí y mañana Dios sabe; no les quedará otra que la de vivir el día a día. Así que no nos sorprendamos porque España empiece ya a perder población y que también impere el decrecimiento vegetativo (más defunciones que nacimientos). Esa va a ser la tendencia para los próximos años según los entendidos, si alguien no lo remedia.
A día de hoy hay cerca de seis millones de parados, un 28% de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, la diferencia entre salarios más altos y más bajos ha aumentado varias veces desde el estallido de la crisis, siendo uno de los mayores en la UE; algunos de los servicios que tenemos, como electricidad o teléfono, son de los más caros de Europa. Y mientras todo esto ocurre, contamos con uno de los salarios mínimos más bajos del Continente. Además se pretende penalizar a toda costa el consumo farmacéutico de los enfermos y se va irremisiblemente hacia una sanidad privada o algo muy parecido. Por si no fueran suficientes penurias, se avecina una subida generalizada del IVA de productos que ahora están al 10% hasta alcanzar el 21%, como los propios medicamentos.
Reitero: Si no se acomete un cambio radical en el MODELO PRODUCTIVO no hay remedio. Y cuando "las cosas vayan mejor", así y todo seguirá habiendo dos o tres millones de desocupados (paro estructural) que jamás serán absorbidos por el mercado laboral. Vamos, que parafraseando la célebre película americana, este ya no será país para viejos.
sábado, 4 de enero de 2014
Se acaba la Navidad
Como cada año nos hemos propuesto celebrar con alegría desmedida, o sin el alborozo debido, estos días de familiaridad acentuada y deseos de parabienes. Muchos han tratado de mostrarse receptivos y simpáticos, mientras otros muchos han renegado o reniegan de estas fechas por considerarlas un tanto artificiosas y hasta molestas por su dilación. En medio de extremos tan opuestos se quedan quienes consideran estos días entrañables, pero al tiempo, excesivos, teniendo en cuenta las circunstancias hostiles del tiempo presente. En líneas generales, casi todos nos hemos juramentado para hacer propósito de enmienda en este 2014: comer más saludablemente, dejar el tabaco, ser más amables con los amigos y/o conocidos, o los que como yo (aprovechando estos meses de asueto invernal), también se dedican a devanarse el cerebro hasta dar con una historia para escribir. Yo me he propuesto redactar dos o tres páginas cada día, a fin de ir dando forma a una novela farragosa con más incertidumbres que certezas, y con menos pruebas concluyentes que días quedan para rematar el mes. Y es que la historia que me atosiga y conmueve es veraz, circunscrita a un tiempo histórico tan espeluznante y absurdo como el de la guerra del 36. Pero, a pesar de todas las indagciones que he hecho, la insensatez, lo esperpéntico, han presidido todo el acontecer de los hechos que desembocaron en un Consejo de Guerra y ulterior fusilamiento del protagonista. Así que, como la historia habrá que madurarla con paciencia y buen humor, además de mucha dosis de inventiva, mientras, he ocupado la materia gris en un relato que puede encajar más o menos en esta ya cercana celebración de Reyes. No obstante, para quienes os consideráis perezosos al prolongarse la narración más allá del par de páginas, he escrito otro más breve y tal vez sugeridor, si bien el contexto y escenario pueden parecer paradójicos.
Feliz Navidad.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Oligopolios o algo parecido
De nuevo la ciudadanía asiste estupefacta al espectáculo teatral en que se ha convertido el despropósito político de los últimos años, si es que ya no es un absurdo, algo que, de vivir en el tiempo presente, podría dar pie a que escribiera, no una, sino varias Comedias Bárbaras, el insigne gallego y paisano del presidente Rajoy, don Ramón María del Valle-Inclán. Porque, a pesar de esperarlo con temor desde unos días atrás, anteayer nos lo anunciaban con la crudeza propia de este tiempo casi invernal: que la luz subiría a partir de enero por encima del 10%. Ha sido tal el revuelo montado en torno al hachazo a la economía doméstica que, el Gobierno ha reaccionado al fin y la CNMC tardó pocas horas en salir a la palestra para dejar sin efectos la subasta energética. Lo cual viene a demostrar a las claras que si hay voluntad política, todavía no es tarde para embridar al oligopolio eléctrico antes de desbocarse por el carril de la desregularización o no intervencionismo (cuando así lo aconseje el sentido común y la Constitución en el art. 128). La duda que ahora se plantea (en algunos medios se ha deslizado la hipótesis), es si el Gobierno y las empresas del gremio (yo no lo creo), se han puesto de acuerdo para que a aquél no le quedara otra salida que la de tomar cartas en el asunto, y así, ante la opinión patria, emerger como garante de los derechos ciudadanos, obligando a una subida, digamos asumible; pues, no se puede abrigar la mínima esperanza de que el precio de la luz no se encarezca, si bien será menor al del anunciado casi 11%. Si los indicios que baraja la CNMC son efectivamente los de un pacto secreto para elevar el precio del recibo tarifario, concurrencia de circunstancias atípicas dice el organismo eufemísticamente, yo, que soy lego en asunto de tanta enjundia, me atrevo a decir que las eléctricas se merecen un correctivo, Si ciertamente van por ahí los tiros, el ejecutivo del señor Rajoy debiera de promover una investigación profunda en torno a lo sucedido en la última y en precedentes subastas; y si el resultado fuera el del apaño, no puede temblarle el pulso para imponer una sanción ejemplar, además de exigir responsabilidades penales a los ejecutores de los consejos de administración de las distintas compañías. Este escándalo infumable deja dos cosas bien claras. La primera es la ineptitud del ministro Soria, que no satisfecho con poner todas las trabas posibles para hacer inviable al sector del carbón; hace tres meses afirmaba haber solucionado definitivamente el asunto del coste energético, y con ello asegurar la tranquilidad de los ciudadanos ante futuras subidas del recibo merced a su sucedáneo de reforma. La segunda, el poderío del oligopolio formado por unas pocas compañías del ramo, que al socaire del neoliberalismo dirigido desde la UE -en 1997 sacó una directiva para liberalizar-privatizar las eléctricas-, campan a sus anchas sin importarle para nada las estrecheces de muchos de sus clientes-rehenes.
Todo el asunto es de envergadura y tiene su miga, sin embargo, al ser dependientes de esta lacra denominada neoliberalismo, la noticia de un día antes ha pasado completamente desapercibida para la mayoría de españoles por la espiral de otras, como la anunciada nueva Ley del Aborto, o la permanencia de la UDEF durante 14 horas en la sede central del PP y posterior auto del juez Ruz, etc. De manera que los medios de comunicación se han olvidado de ella. La reseña era tan reveladora como desconcertante, y es que el FROB vendía Novacaixagalicia por el módico precio de 1.003 millones de euros a Banesco, la entidad financiera más importante de Venezuela. La caja de referencia en Galicia, que había sido rescatada por 9.000 millones de euros pagados con dinero público, es vendida al mejor postor por 8.000 millones menos de lo invertido. Se puede calificar como nos venga en gana; no obstante, yo lo considero una malversación de caudales públicos. La pregunta que subyace es: ¿Pudieron ponerse de acuerdo los bancos concursantes para que ninguno desembolsara más allá de los 1.003 mill. €? Yo no me lo creo, aunque tampoco pondría la mano en el fuego vistos los antecedentes. En el tiempo presente es habitual nacionalizar la deuda del sector privado generada por la calamitosa gestión de los ejecutivos financieros y millonarios, y una vez saneado o reparado el desfase de la entidad crediticia con el dinero de los españoles, reintegrarlo al mencionado sector por muchos menos euros de lo invertido. Otra pregunta que trasciende tras el ruinoso negocio no debería ser otra que: ¿no se podía mantener nacionalizada la entidad hasta obtener una cantidad más razonable una vez escampe la crisis, o es que la UE obliga a España a regalar la entidad una vez hecho el trabajo sucio (capitalización) que ésta por si misma ha sido incapaz de hacer? Claro que a la Comisión Europea se la debe de traer floja, pues sus miembros sí que van a exigir a España que devuelva todo el dinero del rescato bancario.
En fin, doctores tiene la Iglesia, y a lo que se ve, también los tiene el Gobierno ¡y Europa!
jueves, 19 de diciembre de 2013
El paisano Luis del Olmo dice adiós a la radio
El pasado día 13, a través del micrófono de RNE, la cadena de radio en la que más tiempo ha permanecido, el gran Luis del Olmo anunciaba su retiro. Con 76 años de edad y 40 de su programa estrella Protagonistas (el más longevo de las ondas españolas), era el momento oportuno de decir adiós. Es indudable que 76 años no es ninguna broma, y menos para alguien como el ponferradino, que lleva bregando desde los veinte y poco, así que es comprensible ese deseo de silenciarse para siempre. Sin embargo, a pesar de su derecho a hacer cuanto le plazca, faltaría más, la Radio con mayúsculas se apresta o debería aprestarse a la tristeza, porque uno de sus más ilustres conductores, sino el principal, ha enmudecido definitivamente, cansado, digo yo, de soportar el peso enorme de su incontestable credibilidad a lo largo de cinco décadas. Porque la Verdad, la pura y cruda Verdad, atosiga al prolongarse a lo largo de los años, y más en tiempos como los actuales, cuando la norma habitual no es siempre la veracidad de las informaciones, por culpa del tentador posicionamiento en una trinchera ideológica u otra. Por el contrario, don Luis del Olmo Marote sí fue consciente desde los inicios en Radio Juventud de Ponferrada, de que por encima de otras consideraciones, uno ha de ser consecuente, auténtico y medido a la hora de informar entreteniendo. Por tanto, no ha de sorprendernos tanta unanimidad a la hora de ensalzar su inusitada y constante honestidad profesional. Y si no fuera suficiente argumento de peso para presumir la tristeza del mundo radiofónico, éste pierde a la voz más peculiar y sugestiva que se haya dirigido a los radioyentes a través del micrófono, al menos en los dos últimos decenios.
Espero que a pesar de la retirada sigas haciendo patria del Bierzo allá donde estés, sin renunciar, claro está, a la promoción del botillo, como has hecho toda tu vida.
¡Buena jubilación, maestro!
viernes, 13 de diciembre de 2013
El juego embarrado del señor Montoro
"Vamos a ganar las próximas elecciones porque los mercados no son gilipollas". Así de contundente se despachaba el señor Montoro el viernes pasado día 6 ante las insistentes preguntas por parte de la prensa en referencia a presuntas injerencias de su ministerio en la Agencia Tributaria. No obstante, antes de entrar en la materia concerniente al baile de ceses y dimisiones de las últimas semanas en la Agencia, debo admitir cierto regocijo por la inusual franqueza de su afirmación, algo que, tanto él como el resto del gabinete, procuran solapar bajo el manto de un lenguaje trufado de eufemismos y alejado de la comprensión de los gobernados. Al admitir que las elecciones venideras las ganarán por la inteligencia de los mercados y no de los potenciales votantes, el Ministro se retrata por mor del subconsciente, reconociendo la hegemonía de los mercados (de facto son quienes detentan el poder gracias a la teórica "neoliberal" imperante en casi todo el mundo occidental) en detrimento de quienes ciertamente somos los depositarios de la soberanía nacional según reza en la Constitución: los ciudadanos.
Dicho lo cual me ciño al paño. Y el paño tiene cada vez un color más terroso. Porque en vez de aclararse el tráfico desmedido de personal de un tiempo a esta parte en la Agencia Tributaria, cada vez tiene más visos de parecerse a una componenda entre el poderío económico de una multinacional cementera y el mando político, sometido hace años a las directrices imperantes del mercado. Como hacen los malos defensas futboleros, que prefieren las triquiñuelas a escondidas del árbitro y el terreno de juego enfangado para entorpecer las maniobras del contrario, el señor Montoro se dedicó a embarrar la sede parlamentaria cuando intentaba tirar balones fuera. A las interpelaciones de la oposición, que reclamaba claridad en las explicaciones por los últimos escándalos de la Agencia, y con particularidad en lo concerniente a la destitución fulminante de una inspectora que pretendía incoar un expediente de sanción de 450 millones de euros para la multinacional Cemex, el ministro de Hacienda se limitó a embadurnar el terreno de juego del Congreso insinuando con la apreciación tendenciosa de si los medios de comunicación le presionaban a través de informaciones enojosas por tener serios problemas de deuda con el Fisco. Como hiciera antes con otros grupos como el de los cineastas o los deportistas de élite, señala ahora al de la prensa, tratando de culpabilizarlo de todo el escándalo, inédito hasta ahora en una institución tan temida como respetada por la mayoría de españoles. Digo yo: ¿Sacando el barro para malear a su interés a quienes le denuncian, acaso no está intimidando y tratando de frenar las denuncias del llamado cuarto poder?
Lo que sí empieza a oler a cuerno quemado es que una propuesta de sanción de 450 millones de euros vaya a quedar en otra más irrisoria de 15. Y mientras eso ocurre, el gobierno neoliberal del señor Rajoy se apresta a otra vuelta de tuerca para subir impuestos a los paganos de siempre via IVA, sin olvidarnos de otro subidón en las tarifas eléctricas, otro de los problemas que se iba a solucionar en cuanto los populares alcanzaran el poder. Al parecer, el problema con el añadido del ininteligible déficit tarifario pasará a convertirse en insoluble. ¡Ver para creer!
viernes, 6 de diciembre de 2013
El preso 466/64
Hubo una vez un hombre que con su singular proceder removió los cimientos de una gran nación, perdida en los confines de África. Es hasta probable que de no haber existido este gigante -también en talla- de mirada perspicaz y rostro sereno, esa gran nación llamada Sudáfrica, se debatiera aún en la espantosa y burda ignominia de lucha racial que durante años ha supuesto el apartheid. Ayer, ese hombre llamado Nelson Mandela, moría a los 95 años de edad.
Sin duda creo que el apelativo corredor de fondo, encaja como un guante de seda en su acusada personalidad, mucho mejor que en la de cualquier otra figura actual. Hemos presenciado el devenir dilatado de un resistente. Resistente ante la barbarie impuesta por la minoría blanca al resto de habitantes que se podían considerar súbditos en su condición de negros. Resistente a pesar de las duras condiciones de vida siendo recluso a lo largo de 27 años. Resistente contra la tentación inevitable del rencor y la fácil revancha una vez alcanzado el poder, y eso a pesar de algún intento fallido por matarlo cuando permanecía encarcelado.
Madiba -como también era conocido en su país- ha sido un ejemplo inusual y conspicuo de la reconciliación con mayúsculas, a pesar de lo difícil que puede ser el perdón incondicional. Y es, por encima de todo, un modelo a seguir en estos tiempos de estulticia y mediocridad de muchos de nuestros políticos, que sólo alcanzan a ver los remedios insinuados por quien detenta el mando, a fin de blindar al capital. Nelson Mandela tenía un telescopio en la cabeza que le permitía ver mucho más allá de las miserias humanas y de los ímpetus de represalia de una sociedad vapuleada durante décadas.
Como método para refrescarnos la vida y milagros de quien fuera Premio Nobel de la Paz, me parece recomendable e incluso apasionante, releer alguno de los libros escritos en torno a su figura, y muy particularmente, la autobiografía titulada El largo camino hacia la libertad.
martes, 3 de diciembre de 2013
Neoliberalismo de casino
El inefable señor Montoro, mandamás de Hacienda y Administraciones Públicas, y que compite con el señor Wert a fin de convertirse en el ministro más ocurrente del Ejecutivo, vuelve a estar en el ojo del huracán de la actualidad informativa. Hace pocos días, los medios de prensa se hacían eco de la destitución de una inspectora de Hacienda, apuntando a presiones desde el ministerio que dirige el señor Montoro, para que aceptara un recurso de la multinacional mexicana Cemex, que está siendo investigada y a la cual podrían reclamarle 450 millones de euros. En solidaridad con la destituida y considerando injusto el proceder, la Jefa de la Unidad de Grandes Contribuyentes dimitió de su cargo. Si hay que hacer caso de algunos inspectores de Hacienda, las presiones para paralizar la sanción a la cementera, sí han existido. Todo lo desmiente el ministro del ramo y asegura que "los relevos en la Administración Fiscal han sido modificados en puestos de libre designación derivados del cambio de dirección de AEAT de hace cuatro meses".
Por si esto no fuera suficiente, también en los últimos tiempos ha trascendido el novísimo proceder implantado en la Agencia para la valoración real o ficticia de algunas facturas que conciernen a doña Cristina de Borbón, incluyendo el enrevesado sistema de cuantificación. Del montante total, más o menos de 120.000€, va a depender si el <<negocio>> se convierte en delito fiscal o simplemente se queda en sanción administrativa.
Yo no sé si en lo concerniente a esto último debe de dar explicaciones el Ministro Montoro, pero, en cuanto a lo primero, no tengo la menor duda de que está tardando una eternidad para acudir al Congreso y aclarar el asunto, si lo puede hacer. No obstante, de verificarse las afirmaciones esgrimidas por la destituida, la dimisionaria y el grupo de inspectores, el jienense extrovertido debiera de ser cesadao, pues, en la hipótesis de que a la multinacional cementera le asistiera el derecho al recurso, no es el Ministro quien debe forzar a sus subordinados de la Agencia, que son quienes saben de la materia. Si la multinacional de marras considera injustificado el rechazo al recurso, puede acudir a la justicia y litigar sin temor a las costas procesales si llegara el momento, pues a la tercera compañía mundial en venta de cemento se le supones poderío económico para eso y mucho más.
La idea del título encaja como un guante a la hora de valorar los últimos acontecimientos y algunos más, como por ejemplo la venta de 3000 viviendas de protección oficial por parte de la Comunidad de Madrid a un fondo de inversión para que especule y haga negocio sin traba alguna, o que de aquí a unos años, el magnate y controvertido Mr. Sheldon Adelson -investigado por turbios asuntos, entre ellos el de la explotación de trabajadores chinos- erija el denominado proyecto Eurovegas, y a tal efecto el Gobierno de España fabrique una legislación a la medida del americano para que suelte los cuartos. Los españoles asistimos resignados a la ejecución por parte del pensamiento único, que yo denomino liberalismo a todo trapo para el poder económico (reformas tendentes al bienestar y libre albedrío del capital, y desregularización absoluta para que las empresas del Ibex-35 y 35 subsiguientes, puedan campar a sus anchas y defraudar más si pueden a través de empresas pantallas ubicadas en paraísos fiscales, o asociándose con otras crear las SICAV, etc.), y a la contrarreforma sin piedad de la sociedad civil, a fin de tenerla bajo control en cualquier momento (reforma laboral, Ley de Seguridad Ciudadana, las concertinas de Melilla, pronto una contrarreforma de la Ley de Huelga, etc.); y a todo esto, sin tener noticias de la otrora influyente Socialdemocracia. ¿Qué ha sido de ella? ¿Dónde está?
La Socialdemocracia europea se ha ido diluyendo como un azucarillo a la velocidad que ha ido abrazando sin disimulo el absoluto del libre mercado, ese que no acepta ninguna ingerencia para que el capital económico esté subordinado siempre al capital humano y no al revés. Sin término medio -es quizá un poco hiperbólica la apreciación, aunque con cierta lógica-, hemos pasado de la dictadura del Proletariado a la tiranía del Capitalismo. Pese a la exageración, en estos últimos treinta años, por mor de la globalización absurda -globalización del poder económico-, la regulación se ha hecho jirones con la libertad para el movimiento de capitales -antes se cobraba por las transacciones de capital-, o la proliferación y no al contrario de paraisos fiscales, alguno como Luxemburgo, integrado en la Unión Monetaria. Las veleidades del ministro Solchaga de hace casi treinta años pronosticando el chollo patrio, pues España era país propicio para hacerse rico en poco tiempo, con el añadido de la emergente Beautiful People, preludiaban lo que vendría pocos años más tarde, algo que ya venían haciendo Ronald Reagan en USA y Margaret Thatcher en UK.
Con la brusca irrupción de la crisis económica mundial, en un arrebato de sinceridad que le precia, el entonces presidente de Francia admitía la necesidad de refundar el Capitalismo, pues tal y como lo conocíamos estaba agotado. Con el transcurso de los meses la idea se fue arrinconando hasta dormir el sueño de los justos. ¿Y por qué?, pues porque se ha llegado tan lejos, se ha condescendido de tal manera hasta el extremo de la sumisión ante el capital mudado ahora en capitalismo salvaje, que los políticos son incapaces de encauzar el rumbo. Hoy, quienes de verdad gobiernan son los lobbies, los fondos de inversión, las grandes multinacionales o empresas punteras, las agencias de calificación, las entidades financieras, etc. Don Mariano Rajoy como antes don José Luis Rodríguez Zapatero, se han convertido en correas necesarias de transmisión de la Troika. Apenas les ha diferenciado el pequeño matiz en la redistribución de la riqueza. Sin embargo, ambos navegan en el mismo barco. Aunque no debiera de extrañarnos sabiendo que el viejo continente es ahora la Europa de los mercaderes en contraposición a la de los ciudadanos. Nuestro país, para fortuna o desgracia es uno más de sus miembros.
Mientras la Socialdemocracia europea no reniegue de esta inmoralidad en que se ha convertido el liberalismo de nuevo cuño -si es posible y la dejan-, jamás recuperará la credibilidad de antaño. Al menos el papa Francisco y algunas personalidades de la comunidad católica comienzan a advertir de este mal endémico que hasta hace bien poco parecía no ser prioritario entre sus denuncias. El Pontífice ha dicho que el sistema actual mata. Sobra cualquier comentario al respecto.
lunes, 2 de diciembre de 2013
Salvados
Se trata de un programa de información y reportajes de actualidad que se distancia de los demás por la táctica incisiva con guante de seda del entrevistador Jordi Évole. El programa tiene una duración aproximada de 50 minutos y se emite los domingos a partir de las 21:30 horas de la noche en el canal de La Sexta. Bajo mi particular punto de vista, creo que asistimos al advenimiento de una nueva forma de hacer televisión, esencialmente realista. El programa no tiene parangón con otros de características, supuestamente análogas. ¿Qué lo hace único? Sin duda el rigor informativo que deja de lado la más mínima inclinación al sesgo. El joven periodista catalán disecciona con precisión de cirujano cada asunto candente de la actualidad, abarcando a través de entrevistas todos y cada uno de los puntos de vista del asunto, de manera que ningún condicionante se quede sin tratar. A este hallazgo de inusual ecuanimidad informativa, se ha de añadir la innata habilidad de Évole para interrogar a los personajes de manera que ante preguntas enojosas, los interpelados casi nunca se sientan presionados, o evasivos para escurrir el bulto, si éste se tercia. Y es que el conductor conoce el medio como muy pocos. Yo me atrevo a decir que también tiene un profundo conocimiento del ser humano, lo cual facilita su capacidad de penetración con naturalidad, sin apenas apercibirse el interlocutor de turno de estar cayendo en celada.
Sería injusto ignorar al grupo de guionistas que están detrás de la magnífica arquitectura de Salvados. Santi González, Meritxell Aranda y Sergio Castro, son quienes hacen posible en mucha medida la atracción y autenticidad de las noches del domingo. En mi modesta opinión se trata de un programa muy recomendable para ver, incluso por aquellos televidentes descreídos tras tanto amaño por parte de las trincheras informativas de los distintos bandos, empeñados en disputarse a cada españolito para llevarlo a su redil.
viernes, 29 de noviembre de 2013
Dimitir no se conjuga
Hasta hace bien poco sólo existían asomos de dinero despilfarrado, por no utilizar el término malversación, por parte del sindicato UGT en Andalucía. A la luz de los últimos datos aportados por el diario El Mundo, ese ovillo con supuestas insidias se empieza a convertir en otro de fundadas sospechas de, cuando menos, inaceptables anomalías en el uso del dinero público, algo que a día de hoy no se ha explicado con claridad. Y es que la federación del sindicato en Andalucía, además de mostrarse casi muda ante la información de la prensa, la investigación judicial, y por otra parte la demanda de la Junta para que retorne el dinero (hasta el momento ronda los dos millones de euros pero podría llegar a reclamar unos siete), anuncia que no habrá ningún movimiento antes del próximo día 9 de enero.
El supuesto modus operandi de la UGT andaluza consistía en engordar montantes, a veces en emitir facturas falsas, y endosarlas para su cobro al gobierno de la Junta. Lo más sangrante de todo es que, a tenor de las pistas esclarecedoras de los últimos tiempos, mucho del dinero obtenido a través de subvenciones para impartir cursos o talleres a desocupados, se lo quedara los mandos del Sindicato en aquella comunidad. Así que en la última semana nos hemos desayunado con novedades tan burdas como la del presunto gasto, indecente a todas luces, de alrededor de 80.000€ para la compra de 700 bolsos de imitación y variados obsequios a repartir entre los sindicalistas asistentes a algún acto, dinero que debería ir destinado a la formación de parados.
El secretario general del Sindicato, el señor Cándido Méndez, a pesar de pedir explicaciones a sus subordinados del Sur, no deja de alegar que se trata de una campaña ruidosa y bien orquestada para tapar el escándalo Bárcenas, y a lo mejor, matizando la afirmación, ésta tenga su lógica (no obstante esa campaña se circunscribiría a mi modo de entender a dos periódicos de Madrid que seguramente todos conocemos), pero el asunto no debiera ser óbice para que se depuren responsabilidades, y reclame, por la autoridad que le confiere ser el máximo mandatario, las dimisiones pertinentes si no se aclara el escándalo con premura. Dilatar en el tiempo la toma de resoluciones jugará en contra de la credibilidad y menoscabo del sindicato centenario. Por tanto, el señor Cándido Méndez no se puede escudar en la independencia de cada federación autonómica, y mucho menos tras comunicar la andaluza, que hasta pasadas las Navidades, no habrá novedad alguna. Es una tomadura de pelo en toda regla.
A los sindicatos (que son esas asociaciones encargadas de velar por los derechos laborales de los trabajadores), como a los partidos políticos o a la Patronal, se les debe exigir una conducta intachable y coherencia, pero si me apuran, a los primeros más que a nadie, pues siendo como son el único apoyo del que dispone la clase trabajadora, ante conductas tan poco edificantes como la que me ocupa, se irá distanciando poco a poco hasta hacer que el movimiento sindical se extinga por inapetencia y descreimiento de compromiso.
Con toda seguridad, si todo esto es cierto, en cualquier otro país de nuestro entorno, los responsables del desaguisado ya hubieran dimitido, pero esto es España, y el verbo dimitir ignora al verbo conjugar.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
El héroe discreto
La primera novela de Mario Vargas Llosa tras la obtención del Premio Nobel en 2010, supone, en cierta manera, una grata sorpresa para quienes nos consideramos seguidores suyos. Lo racional hubiera sido una novela sin más tras la conquista del supremo galardón, teniendo en cuenta que el libro se vendería sin ningún esfuerzo, pero el Autor no ha querido defraudar la espera impaciente de sus lectores y se ha esmerado.
Lejos quedan sus primeras obras, como La ciudad y los perros o La casa verde, donde la ambición estilística del autor peruano se hace patente, hasta el punto de convertirse en pocos años en un renovador preclaro de la novela contemporánea y con ello en uno de los escritores que contribuyan decisoriamente al apogeo de la literatura sudamericana; si bien el merecimiento no se sustenta en el realismo mágico imperante, sino a partir de un tratamiento narrativo tan novedoso como peculiar, sin apenas precedentes. Consagrado al fin como impulsor de las nuevas vías narrativas, Vargas Llosa deja de modo definitivo el recorrido intrínseco en el procedimiento de redactar y, a partir de Pantaleón y las visitadoras se asienta en una composición menos elaborada y por tanto directa, sin por ello renunciar a su extraordinaria capacidad para desarrollar historias a veces de dudoso recorrido que, en manos menos sabias podrían desembocar en fracaso. La novela El héroe discreto pudiera acogerse a esa categoría, aunque seguramente me esté excediendo.
La Novela consta de dos historias paralelas que un poco antes del final convergerán, si bien de modo liviano. A través de las páginas del libro se desgrana la vida y milagros de dos empresarios peruanos ya mayores, hechos así mismo. Uno de ellos, de nombre Felícito Yanaqué, sufre extorsión para que pague dinero a la mafia local a cambio de protección. El otro, Ismael Carrera, es viudo octogenario y está a punto de contraer matrimonio con su empleada de hogar, que tiene la mitad de años. Lo que comienza teniendo un fondo tirando a predecible y trasfondo de tintes graves en ambos casos, ira trocando por momentos en algo así como un melodrama, si bien esos cambios puedan parecer imperceptibles y hasta naturales según se avanza en la lectura. Ese es uno de los grandes logros de la Novela. El otro, sin duda, es la sapiencia del autor para saber dónde debe de poner punto y final a cada capítulo. Ese dominio de carpintería, además de unos diálogos ágiles y creíbles, hace que el retorno del autor de Arequipa se haya convertido en feliz acontecimiento, como también lo será la conclusión de la historia para quien la lea. Por poner un pequeño pero, yo me atrevo a decir que, posiblemente, la resolución del "embrollo" en que va evolucionando esa historia paralela (despachada en pocas páginas), sea un poco facilona tras tantas vicisitudes, cuando menos, fastidiosas, pero no deja de ser una apreciación personal.
La lectura de la Novela es muy recomendable no obstante, lo que confirma la plenitud y vigencia del autor. Y especialmente recomentable en estos tiempos de inusual frío. Mucho mejor que perder el tiempo mirando y remirando el iPhone de turno. Pero bueno, esta es otra opinión personal.
domingo, 24 de noviembre de 2013
Sicum dixit don Luis de Guindos...
... España abordará una segunda ronda de la reforma laboral para cuadrar las cuentas del año próximo, a pesar de haber dicho una y otra vez que los presupuestos estaban cerrados. Ante la Comisión y el Eurogrupo, nuestro país se ha comprometido a un nuevo recorte de 2.500 millones de euros, y por lo dicho, lo harán repercutir hasta profundizar un poco más en la mencionada reforma del año pasado. Si una vuelta de tuerca sobre la ley supone una reducción en el gasto de esa elevada cantidad, entonces no cabe la menor duda de que quien va a pagar el pato es el asalariado medio. Ahora se debe de hacer todo cuanto sea necesario para complacer a las autoridades europeas que sólo vislumbran un único sendero para dejar la crisis atrás: neoliberalismo a todo trapo para el poder financiero y constreñimiento sin disimulos al capital humano.
Me llama poderosamente la atención que quien fuera hasta el 2004 Secretario de Estado de Economía con el señor Rodrigo Rato como su superior, haya sido desde el 2011 el ideólogo y principal impulsor de la política económica del gobierno popular junto al ínclito señor Montoro. No debiera de extrañarnos sus convicciones estrictamente liberales en lo que atañe a su parcela, sino más bien en la paradoja que ello mismo conlleva. Verán.
Cuando el PP perdió las elecciones del 2004, don Luis de Guindos encontró acomodo como un miembro más del banco de inversión Lehman Brothers, esa entidad crediticia que todo el mundo especializado en materia califica como el germen mismo de la crisis financiera que posteriormente degeneraría en otra más profunda de carácter político y económico. Al igual que otros bancos, Lehman Brothers fundamentaba la razón de su existir en una financiación claramente especulativa y virtual, al socaire de la brutal desregularización del sector financiero (una de las máximas de los gobiernos USA, y en particular del de George Bush y sus neocom a partir del 11-S), para así obtener suculentos y rápidos beneficios, aun a costa de poner en muy serio riesgo el equilibrio y músculo de todo el sector financiero. Así que, como aquí y en Europa, sin supervisión alguna, el banco americano daba créditos hipotecarios a diestro y siniestro, además de comerciar con las subprime o hipotecas basura de clientes con dudosa capacidad crematística, y todo al albur de los bajísimos tipos de interés. A todo esto, en el 2006, don Luis de Guindos era ya el director de una de las filiales de Lehman Brothers en España y Portugal.
Con todo este razonamiento vengo a caer en la cuenta de que el ahora ministro de Economía y Competitividad, es un decir, debía de tener un perfecto conocimiento de todo cuanto se venía cocinando en la matriz americana. Si antes no dijo nada al respecto para advertir a los hombres fuertes del otro lado del Atlántico con respecto a los condimentos inapropiados para el plato, es que estaba completamente de acuerdo con el proceder de riesgo extremo; y si no era consciente de ello, a mí me parece que nunca debió de aceptar el puesto. Aunque yo me inclino por la primera hipotesis.
El reverenciado desde Bruselas señor de Guindos, siendo parte integrante del ministerio dirigido por el señor Rato, en el otoño de 2003 decía en ABC lo siguiente: "No hay burbuja inmobiliaria, sino una evolución de precios al alza que se van a ir moderando con más viviendas de alquiler y más transparencia en los procedimientos urbanísticos". ¿A que es para reírse? Lo más llamativo de todo este drama con final incierto, es que quienes han tenido una mayor responsabilidad en la crisis actual (las personas que dirigían las entidades crediticias), sean muchas de ellas las que tienen encomendada ahora mismo la imposición del sacrificio a las capas medias y bajas. O sea, que un número importante de personal bancario que apostaba entonces con los ojos cerrados por la expansión ilimitada, es ahora el ejecutor de los recortes y el empobrecimiento del ciudadano medio de a pie, a fin de preservar la supremacía del sector financiero.
No sé en qué va a consistir esta segunda fase de la reforma laboral, pero intuyo alguna nueva barrabasada para quebrantar otro poquito más nuestra maltrecha Constitución en lo concerniente al artículado que recoge los derechos de los trabajadores.
Para terminar, justo hace un año, el reputado diario inglés The Financial Times, valoraba a nuestro ministro como el peor de los responsables de economía en la zona euro, acreditando casi como único merito su soltura al hablar inglés. No me sorprende un ápice que las autoridades de la eurozona y muy en particular las germanas, no quepan de gozo ante la docilidad de nuestro gobierno para implementar las políticas económicas trazadas desde Bruselas. Por el contrario, si me pasma el contrasentido de que los bancos alemanes prestaran dinero a los países del Sur de Europa, y nadie allí, por lo visto, mantuviera un control exhaustivo en lo que atañe a lo razonable de tamaño dispendio, y si esos países prestatarios serían solventes o se convertirían en morosos ante el mínimo contratiempo. Ahora sí: a toda costa Alemania pretende que el dinero se les retorne a los bancos, esos organismos que legítimamente reclaman lo que es suyo, pero que en su momento tampoco supieron o quisieron ver el riesgo a tenor del descontrol generalizado. Ver para creer.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Una heroína
Una niña que había puesto todo su afán en acudir a la escuela para sentirse más a gusto consigo misma y realizarse como ser humano, veía comprometida su integridad física por la intransigencia ideológica de una horda de hombres desalmados, la cual nunca admitió ni admitirá el derecho de las mujeres a la educación. A pesar de las amenazas y de saberse en el punto de mira si seguía asistiendo a la escuela, la joven no renunció jamás a su derecho a saber un poco más cada día. Estaba convencida de que la justicia estaba de su parte; y por tanto, si no transigía ante la intolerancia e integrismo, estaría colaborando con un pequeño granito a que otras niñas siguieran su camino.
Un malhadado día del pasado año, mientras viajaba en el autobús escolar junto a otros niños, la joven fue tiroteada por un miliciano del TTP vinculado a los talibanes, poniendo en riesgo su vida por algo tan necesario como la educación universal. Esa joven que ahora cuenta dieciséis años no es otra que Malala Yousafcai.
Ese acto de coraje por parte de la pakistaní sirvió para despertar las conciencias de muchos ciudadanos. Muy pocos hasta entonces nos habíamos dado cuenta de las penalidades de muchas mujeres que viviendo en países con fuertes raíces islámicas, no tienen los mismos derechos que los hombres. Malala es hoy, sin dudarlo, una referencia y un ejemplo a seguir por quienes aún creemos en los principios de equidad.
La joven pakistaní ya atesora varios premios en reconocimiento a sus méritos personales. El último, el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2013. Ante la Eurocámara arranco los primeros aplausos con su intervención al citar la célebre frase de Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo". Desde luego no es nada descabellado conjeturar dentro de unos años con que Malala sea galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
No quiero acabar sin antes reconocer el valioso ejemplo de Malala para los docentes de nuestro país. Se me ocurre que con estudiantes como ella, la labor de los maestros y profesores sería mucho más sencilla y gratificante. El sacrificio de Malala hace que el común de los mortales pueda al fin congraciarse con el mundo, pues la educación como necesidad ineludible es la que nos convierte en personas. Y si de verdad hemos adquirido una educación profunda, ésta nos llevará a desear la cultura.
Felicidades Malala, te lo mereces.
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