Mostrando entradas con la etiqueta Del mundo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Del mundo. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de noviembre de 2014

PARAISO FISCAL


  El pasado día 5 los medios de prensa, radio y televisión de todo el mundo, se hacían eco de la noticia referida a que 340 empresas, multinacionales en su mayoría, se habrían beneficiado fiscalmente. Los medios de comunicación explicaban que entre los años 2002 y 2010, el Gran Ducado de Luxemburgo habría facilitado a todas ellas un trato de favor en el momento de tributar los impuestos. Justo una semana después, el pasado día 12, el sr. Jean Claude Juncker comparecía en la Eurocámara para dar las explicaciones pertinentes en su condición de ex primer ministro luxemburgués. El actual presidente de la Comisión Europea debió ser muy convincente en sus explicaciones a tenor del respaldo unánime de populares y socialistas tras media hora ante los medios y las respuestas a los parlamentarios. ¿Muy convincente o sólo se trató de un paripé para calmar a la opinión pública?

  No ha transcurrido el mes y de aquella información con tanta polvareda apenas ya se habla, encargándose entre todos de bajar el suflé a la mínima expresión. De todo el escándalo apenas queda el propósito de investigar su veracidad o no. Lo más razonable es pensar que nada va a ocurrir, y lo mismo que las escuchas a políticos y líderes mundiales pronto pasaron a segundo plano, con lo de la fiscalidad luxemburguesa ocurrirá algo parecido: una asunción de responsabilidades, al menos para mí, sería una sorpresa inenarrable. ¿Y por qué esta inacción? Porque todos los líderes políticos lo sabían. Luxemburgo es un paraíso fiscal encubierto desde hace muchos años, además de miembro fundador del antiguo Mercado Común Europeo, germen de la actual UE. Estando integrado en la zona euro (un despropósito a todas luces), comparte con países como Holanda e Irlanda idéntica moneda, además de una fiscalidad peculiar que le permite, como a los otros dos países del Norte, ciertas ventajas con respecto al resto de naciones de la Eurozona al procurarse resortes sui generis y bastante opacidad, algo así como facilitar su competencia desleal.

  En el caso del Gran Ducado, la práctica legal denominada tax ruling, confidencial por otra parte, permite a las empresas interesadas solicitar por adelantado a la Administración conocer qué tratamiento fiscal se les va a aplicar individualmente, obteniendo por otra parte las garantías jurídicas indispensables. Multinacionales como AIG, Ikea, Deutsche Bank, Heinz o Pepsi se han beneficiado de una fiscalidad irrisoria, en torno al 5% de media sobre los beneficios declarados. Estas sociedades de dimensiones colosales se pueden permitir así el gasto en los mejores asesores fiscales, hacer negocio en multitud de países y finalmente tributar escasamente al mejor postor -¡bendita globalización!-, mientras a mileuristas con trabajo todo el año se les retiene más dinero a través del IRPF. Supongo que cuando en un arrebato de sinceridad el sr. Sarkozy adujo la necesidad de refundar el Capitalismo se debía referir a la desaparición de los paraísos fiscales entre otras anomalías. Por lo visto hasta ahora parece improbable algo así, muy al contrario se sigue desregulando -¡que viva el neoliberalismo imperante!- para complacer a los grupos de presión, lobbies y de más fauna especuladora.

  Yo siempre digo lo mismo: hemos pasado de la Dictadura del Proletariado a la Tiranía del Capitalismo sin término medio y, añado: o los políticos se ponen manos a la obra para encauzar esta economía de mercado distorsionada que avanza desbocada y amenaza con engullirlo todo, o es muy razonable pensar que sus representados, los ciudadanos, tomen cartas en el asunto, y ya se verá como acaba. Es indecente, incomprensible, absurdo, inadmisible, que durante el último año el número de españoles millonarios haya crecido en 47.000, un 13% más hasta alcanzar los 402.000, siendo el 8º país del mundo con más acaudalados; mientras, España es ahora mismo el 3º europeo con más pobreza laboral sólo superado por Rumanía y Grecia. El 12,3% de empleados está ahora mismo por debajo del umbral de la pobreza, siendo España la 2ª nación de Europa en desigualdad sólo superada por Letonia. Y ojo que se avecina otra buena para el año próximo si finalmente prospera y se firma el TTIP (Área de Libre Comercio Trasatlántico) entre USA y la UE. Muchos entendidos tienen dudas razonables en cuanto a su benignidad/malignidad. El tiempo lo dirá.

jueves, 16 de octubre de 2014

Morir de éxito

 De unas semanas para acá el contagio del Ébola por parte de una enfermera que atendió al último misionero fallecido, acapara la mayor parte de la información en los medios. Se han vertido ríos de tinta y se han mostrado imágenes de la afectada, algunas poco edificantes. Hemos asistido a una sobredosis comunicativa que en algunos casos muy concretos ha degenerado en el chascarrillo fácil y chabacano. la prensa escrita y medios audiovisuales serios han cargado contra políticos-as muy concretos (sin faltarles razón), ahondando en su desfachatez y-o incompetencia, y hasta han sacado a colación comparaciones con otros casos u otros países que por lo general terminan siendo odiosas. Ha sido tal el aluvión en torno al maldito virus que, por sí solo, ha sido capaz de eclipsar otras noticias de alcance -salvo las tarjetas de Caja Madrid-, como la probabilidad de la enésima recesión en Europa, la caída brutal de la Bolsa, la escalada inesperada de la prima de riesgo, y otras de alcance doméstico no por ello menos sustanciales, como la aprobación en solitario -qué raro- por el PP de la Ley de Seguridad Ciudadana, o el controvertido nombramiento de José Antonio Sánchez como director de RTVE, el ex de Telemadrid con un currículo sin desperdicio, contra el cual se han posicionado con su firma no menos de 1.500 profesionales encargados de informativos.

  Que el contagio podía y puede ocurrir en cualquier rincón del mundo y en circunstancias dispares es evidente, que le puede sobrevenir al político más avezado no se puede discutir, y que además el affaire pueda funcionar durante días para aumentar las audiencias o para vender más periódicos es innegable. No obstante, a lo largo de esta semana horríbilis, yo he echado en falta por parte de los medios más altura de miras para ir al meollo de la cuestión a fin de buscar claridad en cuanto a la forma de erradicar, o cuando menos minimizar, los embates de este virus letal a corto plazo; si no nos vamos a quedar con el anecdotario de un periodo concreto con muchas posibilidades de reproducirse.

  Hemos leído y escuchado hasta la saciedad que vivimos en un mundo globalizado. Yo añadiría que la Tierra es una canica que no para de dar vueltas y más vueltas, en la que vivimos más de 7.000 millones de seres humanos. Si tuviéramos en cuenta que compartimos una casa común, es factible creer que el planteamiento sería más altruista y responsable. Siendo una realidad irrefutable, ¿como puede ser que nuestra querida Europa a día de hoy no se dé por enterada de que ese virus mortífero puede arramblar con miles y miles de personas si no se ponen los medios suficientes para combatirlo? ¿Cómo es que nadie en el Continente planteó la necesidad de hacer algo antes de surgir en él el primer contagio? El problema hay que atajarlo sobre el terreno. Está muy bien y es imprescindible el adiestramiento de los profesionales, el acondicionamiento de centros u hospitales, y la inversión en EPIS o equipos de protección individual, pero eso ha de ir acompañado del desplazamiento de los medios humanos y materiales hacia la zona afectada. Digo yo que debe ser, salvando las distancias, algo así como afrontar el remiendo de una gotera. Al principio uno se sirve de un cubo para contener el agua; sin embargo, el problema del tejado con desperfectos persiste y se acrecienta con la lluvia, por tanto el sentido común dicta reparar las tejas afectadas, aunque ello suponga hacer un desembolso. Si uno no acomete el arreglo, es fácil que el techo termine hundiéndose.

  Esta Europa de los mercaderes, la regida por la peor generación de políticos desde su nacimiento, a tenor de las reflexiones de algunos analistas, anda más ocupada en el éxito financiero y económico de la Macro, del éxito en el control deficitario, de la austeridad a toda costa -¿Qué fue de aquellos 300.000 millones de euros que se iban a poner en circulación en unos meses para estimular la alicaída economía de la Eurozona que los economistas más escépticos vaticinan recuperada al final de esta década?-, de complacer a los mercados, reducir la deuda global a pesar de los datos tozudos diciendo lo contrario, o al menos así es en España, que de invertir en donde es urgente: en África. El Planeta no es una casa con compartimentos estancos, lo cual facilita que cualquier nativo de allá puede ser un foco de contaminación. La OMS cree que en diciembre el número de contagios por Ébola puede alcanzar los 10.000 semanales si no se toman medidas drásticas. Si se confirman los malos augurios esto puede convertirse en arma de destrucción masiva, con todos los respetos para los pobres afectados. Y mientras, la Europa que ha reducido sistemáticamente la ayuda a la cooperación y al desarrollo -España casi la que más, por encima del 70%-, sólo se preocupa ahora de los protocolos sin ir a la raíz del mal.

  Es llamativo, por no decir lamentable, que el FMI -quien diseñara junto a la Comisión Europea y el BCE la política de austeridad de los últimos 6 años, (la Troika)- en boca de su directora gerente, la sra. Lagarde, advierta ahora a Europa con que si no se toman medidas de estímulo económico tal vez estemos abocados a una crisis a la japonesa con más de 10 años de estancamiento. De verdad que es de aurora boreal lo de esta señora que gana más de 300.000 € anuales. Creo que la ocasión es pintiparada para soltar lastre y revertir los millones que antes se gastaban en cooperación y desarrollo, enviando allí a personal cualificado, junto con material sanitario y alimentos adecuados, además de reservar una partida importante en I+D+i para indagar en el terreno médico, un dinero por otra parte bien invertido. Mirar hacia otro lado como se está haciendo con el problema migratorio o el cambio climático es tirar piedras sobre el propio tejado, al menos así lo ven muchos organismos y voluntarios que trabajan sobre el terreno. Acaso nos terminemos muriendo de éxito.


jueves, 5 de junio de 2014

Nos la dan con queso

  Entre tanto los españoles nos ocupamos en la oportunidad o desacierto de la abdicación de nuestro rey, discutimos sobre el guirigay montado en las filas socialistas de unos días para acá y analizamos a bote pronto en lo concerniente a la estupenda noticia de la reducción del paro en mayo pasado, si bien los matices advierten de que más del 90% del empleo creado es temporal y una parte apreciable es a tiempo parcial, Europa parece que podría de nuevo dárnosla con queso.

  Nos hemos hartado de escuchar que los comicios últimos serían más decisivos que nunca para los votantes, pues entre otras cosas se nos daba la oportunidad de elegir por vez primera al futuro presidente de la Comisión Europea. Si bien la elección no sería directa, sino a través de nuestros representantes, los cuales han respetado siempre una ley no escrita por la cual nominan al más votado, era evidente, o así se nos trasladó en campaña, que los diputados electos trasladarían al parlamento de la Unión la voluntad popular. En plena campaña electoral nos dijeron por activa y por pasiva que para el Cargo existía la alternativa de elegir a Juncker, en caso de victoria de los populares, o de Shultz si triunfaba la socialdemocracia. Pues bien, a pesar de vendernos la moto de estar en nuestras manos la decisión última, ahora resulta que a Cameron no le acaba de convencer un hipotético nombramiento del luxemburgués Juncker y ha deslizado para tal cometido el nombre del primer ministro danés, o de Lagarde, la directora gerente del FMI. Y mientras UK plantea alternativas a los dos grandes aspirantes, Merkel apoya a Juncker sin demasiado entusiasmo; a lo mejor es que no le desagrada la idea de colocar a la francesa como correa de transmisión para que se siga haciendo la santa voluntad de la locomotora europea.

  Admito no ser entusiasta seguidor de Jean Claude Juncker; ahora bien, de ahí a que quienes rigen los destinos de Europa pretendan someter el sufragio universal a sus propios intereses, media un abismo. Para viaje tan trascendental y "democrático" no se precisaba de muchas alforjas. No es de recibo este cambio sobre la marcha a cuenta de una mayoría insuficiente o a la ausencia de consenso; y de haberse contemplado este escenario, al menos pudieron advertirnos de otras alternativas. A quienes rigen los destinos del Continente no debería sorprenderles la desafección creciente que se traduce en una abstención superior al 55%. Como tampoco admirarles su escasa valoración entre los representados, ni que, y con cierta razón, se tilde a los actuales mandatarios, acaso como los peores políticos de la historia reciente, algo por otra parte comparable a los de nuestra querida España. Si esta es la Europa abierta, libre y regenerada que proclaman para el futuro, yo también quiero apearme en otra estación más democrática e igualitaria. Empiezo a entender porqué el pueblo italiano le dio la espalda al impuesto Monti desde el Norte, o porqué los griegos están hasta la coronilla de que desde otras fronteras fuercen dimisiones e impongan a políticos dóciles.

  Dicho todo esto, admito que tampoco Christine Lagarde me seduce lo más mínimo, aunque entiendo el entusiasmo de las naciones ricas del Norte que tal vez se decanten por su elección. Al final -es de suponer atendiendo a las consideraciones del parlamento europeo en el sentido primero- lo lógico es pensar en la nominación de Juncker para presidente de la Comisión; si eso no fuera así, los líderes europeos habrán hecho un daño irreparable a la democracia.

viernes, 30 de mayo de 2014

Aún es posible


  Hace mes y medio, concretamente el 14 de abril pasado, más de doscientas niñas eran secuestradas en Nigeria por el grupo islamista Boko Haram. Las niñas se examinaban cuando un grupo de terroristas armado irrumpía en la escuela secundaria de la aldea de Chibok, llevándolas consigo a bordo de camiones. La noticia que resulta estremecedora, parece que fuera de las fronteras africanas no trascendió como cabría suponer en los primeros días, debiendo de pasar unos cuantos más antes de que la comunidad internacional mostrara una cierta reacción, tímida por otra parte ante semejante barbarie. Incluso en el propio país, las autoridades tampoco mostraron inicialmente una consternación acorde al hecho, admitiendo su presidente Goodluck Jonathan con resignación, desconocer el paradero de las desdichadas; esa sensación de penar que ahora sí se tiene después de que padres, intelectuales y ciudadanos en general, hayan exigido una respuesta más contundente por parte del Gobierno.

  Por su parte, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, un día dice que liberará a las muchachas por medio de un intercambio de prisioneros, otro que las venderá como esclavas o serán obligadas a contraer matrimonio por la fuerza, y entre semanas, como un genocida integral, de una tacada se carga a más de 400 personas. Mientras continúa el cautiverio, se difunden rumores cuando no testimonios de niñas que han podido huir, en forma de violaciones sobra las más jóvenes en grupo, o entregas para convertirlas en esposas de sus propios captores. Y todo porque las niñas no deben recibir educación, o al menos la que ellos entienden como maléfica, no en vano Boko Haram significa en su lengua nativa "la educación no islámica es pecado". Este brazo ejecutor pretende ser la prolongación en el corazón africano de Al Qaeda, siendo su cometido imponer la  sharía o ley islámica en Nigeria, un país con más de 160 millones de habitantes, en donde la mayoría musulmana se asienta sobre el norte y la mayoría cristiana predomina en el Sur.

  Como ocurre casi siempre con sucesos que no interfieren en la sacrosanta economía o acontecidos en naciones con escasa influencia, las autoridades mundiales miran para otro lado, y sólo cuando la opinión pública, pero sobre todo la sociedad -siempre muy por delante de sus representantes en lo que concierne a derechos humanos- se escandaliza y pide que se pongan los medios necesarios a fin de subsanar semejante ignominia, es cuando se afanan en la obra sin exceso de entusiasmo. Así EE.UU., ha movilizado a 80 militares que se añaden a una treintena de expertos en materia enviados días antes para ayudar al gobierno nigeriano en el rescate. A tenor de las escasísimas novedades en cuanto a la hipotética liberación, todo hace suponer que las jóvenes todavía habrán de sufrir muchos días de cautiverio y humillaciones, no siendo descabellado visualizar nuevas imágenes propagandistas como la de la farsa del abrazo fraternal, esa donde se las ve ataviadas con el velo musulmán al tiempo de orar sentadas sobre el suelo y admitir haberse convertido al islamismo por obra y gracia de Shekau. Por cierto, repugna pensar que un individuo como éste disfrutara paseando algún día por las calles de cualquier ciudad española sin que se le pudiera tocar un pelo gracias a la reforma de la Justicia Universal.

  Por encima de otras miserias ensalzar la gran movilización actual, generada gracias a la plataforma BringBackOurGirls, con fuerte impacto mediático en USA. Un abogado, Ibrahim M. Abdullahi fue el primero en lanzar un tweet con la mencionada etiqueta "Al principio no fue una campaña coordinada. Fueron un número de individuos que usaron Twitter para concienciar a la comunidad internacional y para llamar la atención de cuanto estaba pasando", le dijo Abdullahi a la BBC en una entrevista. A día de hoy, más de 3,2 millones de usuarios en dicha red, han mencionado el hashtag o etiqueta que en castellano sería DevuelvanANuestrasNiñas. Sin reservas quiero dar mi más profundo apoyo moral a quienes han tomado tan loable iniciativa y a las personas que sobre el terreno tratan de descubrir la guarida de esa banda sanguinaria que desde el año 2009 ha asesinado a más de 5000 seres humanos. Aunque no va a ser fácil y tal vez acabe con un derramamiento de sangre, aún es posible liberar a estas niñas del infierno y fanatismo de una ortodoxia deshumanizada.

sábado, 3 de mayo de 2014

¡Que vuelva Sarkozy!

  Definitivamente la Socialdemocracia podría ir pensando en un epitafio para dejar escrito junto a su legado que se marchita precipitadamente. El presidente francés puede ser el perfecto oficiante del sepelio con la decisión de nombrar a Valls Primer Ministro de la República. La ilusión desmedida por la victoria de Hollande, el cual parecía encarnar el revival o una especie de oasis de la izquierda en medio del dominio apabullante de los conservadores en prácticamente el resto de Europa, ha trocado en un desencanto generalizado de los ciudadanos inconformistas que con su nombramiento aspiraban a un golpe de timón en la gobernanza europea. Al final ha renunciado a los principios sociales para hacer seguidismo de las directrices emanadas desde el Norte del Continente, y para ello nada mejor que nombrar al barcelonés de nacencia como ejecutor de los recortes de la "única" receta posible para blindar el euro, salvaguardar el capitalismo y a las élites minoritarias que son quienes lo sustentan. Valls es miembro socialista francés, cierto, mas podría estar afiliado a la UMP o incluso ser integrante de las huestes de Marine Le Pen; por cierto, un hecho este del travestismo político que empieza a ser más frecuente de lo deseable en España y en muchos otros países, haciendo un daño irreparable a los votantes de izquierda que aún piensan en la política como algo indispensable para transformar el mundo y con ello alcanzar el mayor bienestar posible de la sociedad, sin que ésta deba de estar sometida a los intereses espurios del poder económico y financiero. Si quienes todavía integran la izquierda moderada europea no clarifican su pensamiento frente al único imperante de los recortes y el ahondamiento en las desigualdades, si no se alían y acuerdan una voz única y contundente frente al dominio conservador y a favor de los ciudadanos de a pie, y lo que es más importante, no piensan en la posibilidad, aunque sea pequeña, de mejorar la vida de la sociedad a partir, eso sí, de un libre mercado pero regulado a través del poder político, lo mejor que podrían hacer es irse a casa o cambiar de bando. La gente no es tonta, y para hacer esa política de martillear una y otra vez en el clavo más vulnerable de unos años para acá, si no hay otra alternativa posible, mejor que el martillo esté en manos de los mismos; al fin y a la postre son quienes mejor conocen el percal. Visto el panorama, con el socialismo obnubilado, fagocitado por el poder abrumador de una derecha unidireccional, la derrota en los próximos comicios de mayo puede ser dolorosa, pues quienes algún día confiaron en aquella máxima de equidad social pueden hoy buscar algo más extremo, optando por políticos más radicales.

  El caso es que a Nicolás y a Ángela, pareja de hecho, se les estropeó un día la furgoneta con la que transportaban a las tiendas y supermercados las mercancías. Siendo su medio de vida no les quedó otra que el arreglo. En el taller les advirtieron de la conveniencia de una nueva que valía sus buenos cuartos, y si no, pues apañarse con la misma, pero sin superar jamás los 50 a la hora. Como nadie les daba crédito y tampoco eran muy aventurados, optaron por ir tirando con el viejo vehículo hasta que llegaran días más propicios. Mientras, otro chófer de la competencia que atendía por el nombre de Barak, y otro más que era conocido por David, viendo que la ocasión la pintaban calva y que los supermercados y tiendas anhelaban más puntualidad en la entrega para hacer caja desde primeras horas de la mañana, a pesar de la deuda que tenían, especialmente Barak, optaron por pedir crédito y comprarse unas nuevas que les permitía alcanzar los 100 a la hora. Así las cosas, ambos chóferes fueron reclamados por casi todos los establecimientos ante la prontitud de las entregas, de manera que la pareja formada por Nicolás y Ángela, a pesar de no tener casi deuda, comenzaron a sufrir las estrecheces al no generar beneficios porque todos se los llevaban sus competidores; y éstos, particularmente Barak, aunque deben mucho dinero, empiezan a devolverlo, pues el negocio va viento en popa.

  ¡Que vuelva Sarkozy! ¿Que regrese junto a Merkel! A pesar de sus múltiples problemas con la justicia, como ese del caso Bettencourt por la financiación irregular de su campaña electoral -¡mira que me suena!-, mejor Sarkozy que Hollande para reequilibrar las cuentas públicas. En un arrebato de sinceridad, decía el Expresidente estrenada la crisis financiera con el desplome de Lehman Brothers, que había la ineludible obligación de refundar el capitalismo porque tal y como lo entendíamos estaba agotado. Aquello no dejó de ser un brindis al sol, pues un conservador como él jamás podría llevar a término algo así, y tampoco sus correligionarios se lo iban a permitir. Pero, mejor Sarkozy, ¡que vuelva ya! Aunque esta Europa, más que nunca de los mercaderes, discurra al ralentí en contraposición a USA, UK, Canadá y otros países, incluidos los emergentes, que no padecen el yugo de la moneda única.

viernes, 6 de diciembre de 2013

El preso 466/64

  Hubo una vez un hombre que con su singular proceder removió los cimientos de una gran nación, perdida en los confines de África. Es hasta probable que de no haber existido este gigante -también en talla- de mirada perspicaz y rostro sereno, esa gran nación llamada Sudáfrica, se debatiera aún en la espantosa y burda ignominia de lucha racial que durante años ha supuesto el apartheid. Ayer, ese hombre llamado Nelson Mandela, moría a los 95 años de edad.

  Sin duda creo que el apelativo corredor de fondo, encaja como un guante de seda en su acusada personalidad, mucho mejor que en la de cualquier otra figura actual. Hemos presenciado el devenir dilatado de un resistente. Resistente ante la barbarie impuesta por la minoría blanca al resto de habitantes que se podían considerar súbditos en su condición de negros. Resistente a pesar de las duras condiciones de vida siendo recluso a lo largo de 27 años. Resistente contra la tentación inevitable del rencor y la fácil revancha una vez alcanzado el poder, y eso a pesar de algún intento fallido por matarlo cuando permanecía encarcelado.

  Madiba -como también era conocido en su país- ha sido un ejemplo inusual y conspicuo de la reconciliación con mayúsculas, a pesar de lo difícil que puede ser el perdón incondicional. Y es, por encima de todo, un modelo a seguir en estos tiempos de estulticia y mediocridad de muchos de nuestros políticos, que sólo alcanzan a ver los remedios insinuados por quien detenta el mando, a fin de blindar al capital. Nelson Mandela tenía un telescopio en la cabeza que le permitía ver mucho más allá de las miserias humanas y de los ímpetus de represalia de una sociedad vapuleada durante décadas.

  Como método para refrescarnos la vida y milagros de quien fuera Premio Nobel de la Paz, me parece recomendable e incluso apasionante, releer alguno de los libros escritos en torno a su figura, y muy particularmente, la autobiografía titulada El largo camino hacia la libertad.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Una heroína

  Una niña que había puesto todo su afán en acudir a la escuela para sentirse más a gusto consigo misma y realizarse como ser humano, veía comprometida su integridad física por la intransigencia ideológica de una horda de hombres desalmados, la cual nunca admitió ni admitirá el derecho de las mujeres a la educación. A pesar de las amenazas y de saberse en el punto de mira si seguía asistiendo a la escuela, la joven no renunció jamás a su derecho a saber un poco más cada día. Estaba convencida de que la justicia estaba de su parte; y por tanto, si no transigía ante la intolerancia e integrismo, estaría colaborando con un pequeño granito a que otras niñas siguieran su camino.

  Un malhadado día del pasado año, mientras viajaba en el autobús escolar junto a otros niños, la joven fue tiroteada por un miliciano del TTP vinculado a los talibanes, poniendo en riesgo su vida por algo tan necesario como la educación universal. Esa joven que ahora cuenta dieciséis años no es otra que Malala Yousafcai.

  Ese acto de coraje por parte de la pakistaní sirvió para despertar las conciencias de muchos ciudadanos. Muy pocos hasta entonces nos habíamos dado cuenta de las penalidades de muchas mujeres que viviendo en países con fuertes raíces islámicas, no tienen los mismos derechos que los hombres. Malala es hoy, sin dudarlo, una referencia y un ejemplo a seguir por quienes aún creemos en los principios de equidad.

  La joven pakistaní ya atesora varios premios en reconocimiento a sus méritos personales. El último, el premio Sájarov a la Libertad de Conciencia 2013. Ante la Eurocámara arranco los primeros aplausos con su intervención al citar la célebre frase de Voltaire: "No estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo". Desde luego no es nada descabellado conjeturar dentro de unos años con que Malala sea galardonada con el Premio Nobel de la Paz.

  No quiero acabar sin antes reconocer el valioso ejemplo de Malala para los docentes de nuestro país. Se me ocurre que con estudiantes como ella, la labor de los maestros y profesores sería mucho más sencilla y gratificante. El sacrificio de Malala hace que el común de los mortales pueda al fin congraciarse con el mundo, pues la educación como necesidad ineludible es la que nos convierte en personas. Y si de verdad hemos adquirido una educación profunda, ésta nos llevará a desear la cultura.

  Felicidades Malala, te lo mereces.