Mostrando entradas con la etiqueta CON Ñ DE ESPAÑA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CON Ñ DE ESPAÑA. Mostrar todas las entradas
viernes, 7 de noviembre de 2014
La crisis: tres fechas cruciales
viernes, 26 de septiembre de 2014
Sostenella y no enmendalla
Con los políticos y sus mayorías suele ocurrir lo mismo que entre los mayores y nuestros hijos pequeños al ver la tele; o sea, que apelando a nuestra mayoría de edad nos sintamos en posesión del derecho absoluto y dejemos a los vástagos sin su programa por coincidir con el derby futbolero o la serie favorita de la tarde. Es una comparación un poco cogida con alfileres pero quizás valga. Sin afán de desautorizar el valor intrínseco de una mayoría absoluta, que a veces puede ser conveniente en circunstancias especiales, por lo general convierte a quienes la ostentan en personas contumaces y hasta soberbias, llegándose a creer adalides supremos de quienes les han votado. Uno, que va cumpliendo años y cada vez le asaltan más las incertidumbres y las canas, piensa que todos, pero particularmente nuestros representantes políticos, debieran de ser más modestos y respetuosos con todos los credos y orientaciones, pero por encima de cualquier otra consideración, escuchar atentamente el pálpito de la ciudadanía, vamos, lo que se cuece en la calle.
Viene a cuento la introducción -perdón pues tal vez me haya excedido adornándola- por todo el caos que desde el curso pasado se está generando en las escuelas y colegios de Baleares con la implantación del TIL (Tratamiento Integral de Lenguas) que plantea grosso modo dar las asignaturas en catalán, castellano e inglés con proporcionalidad. El conflicto es de tal aspereza que casi todos se han posicionado en contra del Govern, o sea: partidos de la oposición, sindicatos del ramo, Universidad, federaciones de padres y madres, docentes; y lo que debería de hacer reflexionar mucho más en el Consolat de Mar ante el rechazo casi unánime, la negación del TSJIB, que en una segunda sentencia, la del martes pasado, reitera y declara improcedente la implementación del polémico TIL tal y como se ha llevado a cabo.
Estando en la Oposición, el sr. Bauzá, hoy presidente de Baleares, alardeaba y promovía para cuando ganase las elecciones, hacer de la rama formativa una autopista de la educación. Vamos, que las Islas iban a convertirse en algo así como el paraíso del conocimiento y la sabiduría, abandonando el pelotón de los torpes en los venideros informes Pisa. En cuanto al ambicioso proyecto de que los niños se defendieran en tres lenguas distintas, nada que objetar, hasta parecía sensato y atractivo; no obstante, al Presidente -como ha ocurrido otras muchas veces y seguirá ocurriendo con otros muchos mandamases- se le olvidó que para hacer una autopista se necesitan medios humanos y dinero, además de unos conocimientos adecuados. No se percató, o sí, vete tú a saber, que para dar una clase de sociales en inglés, por decir una asignatura, se requiere de maestros capacitados, niños con una formación constante, empezando por los de más tierna edad de Primero, que se presume tienen el poder de la absorción de las esponjas, y no ordenando la ejecución antojadiza para los cursos impares el año pasado y el resto éste; además de aulas con ratios reducidos a fin de evitar el desconcierto cuando los alumnos no se enteran de la materia dada en inglés. En resumidas cuentas, el sr. Bauzá y la Consellera del ramo, sra. Camps, sin antes haber dialogado con quienes saben de verdad -¡dichosas mayorías!-, ordenaron a los funcionarios encargados de instruir a los más jóvenes, conducir el autobús escolar sin cerciorarse antes de si tenían el permiso pertinente o sólo el B para turismos, y dirigirlo a través de una presunta autopista que de momento sigue siendo carretera secundaria. El Govern no ha puesto los cimientos indispensables para mejora tan sustancial, muy al contrario no ha dejado de promover recortes que se traducen en menos maestros, mayor ratio de niños por aula, menor ayuda para la compra de libros de texto, mermas presupuestarias en comedores escolares, por no hablar de carencias en algunos centros que provocan la falta de liquidez para compra de material, cuando no ausencia total de dinero en algunos casos para llenar el depósito de la calefacción.
Uno de los errores de partida si se hace caso del argumentario del sr. Bauzá, estriba en creer una rémora la utilización constante del catalán para impartir las diversas asignaturas hasta el punto de llevar al Archipiélago a la cola en los mencionados informes Pisa. Por esa regla de tres, Cataluña también debiera de competir con los insulares por ese dudoso honor, y sin embargo, la autonomía del Noreste está en torno a la media de la OCDE en comprensión lectora y de matemáticas a pesar del nexo común del idioma. Las clases se pueden impartir en cualquier lengua, mandarín, ruso, finlandés y hasta en esperanto si me apuran, siempre y cuando se den como es debido y con unas mínimas garantías. ¿Entonces? Bajo mi punto de vista influye definitivamente el abandono escolar vinculado en los últimos años al boom inmobiliario y a la singularidad del turismo como primera actividad generadora de riqueza. Y por otro lado, Baleares es una de las comunidades autónomas donde más se ha recortado en educación desde el inicio de la crisis, lo cual incide negativamente en los resultados finales.
Vuelvo a repetir que la idea del trilingüismo es muy interesante siempre que se distraiga el dinero suficiente de otras partidas. Ahora bien, si sólo se trata de una triquiñuela con tintes de identidad nacional, ya lo rechazo. Me parece detestable que a personas nacidas en un determinado lugar y con una lengua propia mamada desde la niñez y que hablan con la naturalidad que lo hace en gallego un nativo de Galicia, se le pongan impedimentos para ello. Me inclino a pensar que es más el afán del conocimiento lo que impulsa al President a elegir la alternativa del TIL, pero con los medios adecuados y cuando haya acuerdo, pacto, diálogo y más diálogo.
La ruptura o enfrentamiento es evidente desde el año pasado. La postura de intransigencia por parte de la Conselleria d'Educació ha dado al traste con cualquier atisbo de acercamiento, mucho menos al deseado acuerdo. No conforme con ninguna de las propuestas de la comunidad educativa, sin hacer caso de los expertos, que también le han hecho ver la formidable equivocación por la que transitan y transmiten en forma de confusión a los diversos centros docentes, traduciéndose en la no aprobación del proyecto en muchos de ellos, en el cese de 9 inspectores, amén de la inhabilitación temporal de 3 directores de centro; para acallar las voces discrepantes han sacado una Ley de Símbolos que recuerda a viejas épocas ya superadas.
No conforme con esa intransigencia propia de alguien pagado de sí mismo, de quien no pisa la calle, de quien no escucha las cuitas ciudadanas, parece dispuesto a no ceder un ápice ante el varapalo judicial que ya hace un año le impedía llevar a término el TIL tal y como estaba planteado, aunque entonces Él, el sr. Bauzá, en unas horas improvisara una ley ad hoc para ignorar el requerimiento de los magistrados. De nuevo, el martes pasado, el TSJIB tumbaba por unanimidad su puesta en marcha, y no por considerarlo negativo, sino por la forma, modos y medios de acometerlo. Han transcurrido 3 días y la sensación es de desgobierno, de un rompecabezas con resolución incierta. La sra. Camps, a la sazón consellera del ramo, ha sido cesada. Mientras, su hasta ahora jefe, no ha dicho esta boca es mía, aunque tal vez lo haga en las próximas horas para hablar de algo más relevante que las evasivas y obviedades. Entretanto, una mayoría de centros por boca de sus respectivos directores-as, pregunta y pregunta, sin obtener respuesta de momento en cuanto a la hoja de ruta a seguir, es decir, si obedecer al Tribunal Superior y renunciar al TIL, o por el contrario tirar para adelante. Por su parte, un buen puñado de inspectores aboga por cumplir la resolución judicial, y la UIB que nunca ha sido consultada, trata de mediar a fin de reanudar el complicado diálogo entre las partes en conflicto. El sr. Bauzá, obstinado hasta el desespero, con un más que dudoso aprecio por el Tercer Poder, confía ahora en la revocación por parte del Supremo al cual piensa recurrir. ¡Lastima que no ponga el mismo coraje y determinación para defendernos de las prospecciones petrolíferas! A lo que se ve prefiere no disgustar a su jefe el sr. Rajoy.
viernes, 5 de septiembre de 2014
Pucherazo
De unas semanas para acá se viene insistiendo en la imperiosa necesidad de modificar la actual Ley Electoral a fin de que sean los ciudadanos quienes elijan directamente al alcalde en los próximos comicios de mayo. Parece razonable, pero veamos.
Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Alicante, Córdoba, etc., en estas y otras muchas ciudades está el quid de la cuestión para activarse la reforma, pues a tenor de los sondeos que son públicos y notorios, además de los manejados con confidencialidad por el propio PP, éste podría perder la mayoría absoluta que le ha permitido manejar, hasta ahora sin el mínimo contratiempo ni el incordio opositor de turno, los asuntos locales.
Partiendo de esa premisa que otorgaría la mayoría absoluta a quien obtuviera el 40% del escrutinio, ¿se ha de entender que el resto de grupos electos estarían durante toda la legislatura en minoría e impedidos para plantear el control riguroso de quien manda, y mucho menos presentar una moción de censura, coadyuvando a una placentera gobernación y sin ninguna posibilidad de cumplir con su misión perfectamente clarificada en la Constitución de 1978? Aunque tal vez el PP se decida por las elecciones a dos vueltas, en ese caso sólo habría cabida para los dos partidos más votados en la primera, quedando fuera del consistorio el resto de fuerzas que en justicia representaría a muchos ciudadanos. ¿Sómos capaces de imaginarnos un duelo en Navalmoral de la Mata -por decir el nombre de una localidad- entre los Populares y Podemos? ¿A que no? Pues tal vez estén barajando esta última opción para así evitar en un combate final a la formación del sr. Iglesias, por el momento la tercera en discordia tras PP y PSOE, si bien cada vez más cerca de esta última si hay que hacer caso de la tendencia del voto. Pero estas no dejan de ser conjeturas que con el transcurrir de los meses se volverán certezas o desatinos.
En febrero de 2013, el sr. Rajoy, tan solemne cuando viste su papel favorito de "hombre predecible", decía que jamás se le ocurriría por su cuenta y riesgo, a pesar de la mayoría absoluta, acometer dicha reforma sin un amplio consenso, afirmación baladí por otra parte que ya no debería de sorprendernos teniendo en cuenta el valor real de la palabra de nuestro Presidente. Pero hace año y medio ni siquiera existía un proyecto de partido nuevo como es Podemos, no habían sufrido la sangría de votos de las europeas pasadas y tampoco se destapaban los cada vez más frecuentes casos de corruptelas políticas, si bien aquí nadie está libre para lanzar la primera piedra.
En la actualidad el PP gobierna en más de treinta capitales de provincia, en muchos casos con mayoría absoluta. No se puede obviar que detrás hay el vigor inmenso de en torno a 800.000 afiliados -más que el resto de los demás partidos juntos-, y que un revolcón en las próximas municipales podría traer un quebranto enorme para las clases dirigentes que presiden entidades locales, forzaría a muchos políticos al paro y los dineros a ingresar por sus cargos electos sería menor, un serio inconveniente, además del trance que entraña pasar 4 años en la oposición y sin ninguna maniobrabilidad, eso si al final triunfa el plan del pontevedrés.
Lo que desconcierta más si cabe es que la propuesta se haga a 9 meses de las elecciones municipales y autonómicas, y con el rechazo frontal del resto de partidos. ¿No lo pudieron plantear a los pocos meses de ganar las elecciones por mayoría absoluta? Entonces no podían imaginar la merma de votos y pensaban que a ellos jamás se les iba a pasar la factura de la Crisis. Pese a ese afán inusitado por regenerar la vida política, curiosamente esta posibilidad de la elección directa del regidor por parte de los votantes, no parece ser una de sus demandas más reclamadas y si, por ejemplo, las listas abiertas. Sobre el particular, organismos como la UE, el Consejo de Europa o la OSCE, recomiendan no abordar cambios en la Ley Electoral cuando falte menos de un año para la celebración de unos comicios. Según refleja el Manual de Observación Electoral de la propia UE, cualquier enmienda del régimen electoral deberá acordarse de manera <<consensuada e incluyente>>. Y añade: <<La certidumbre y la transparencia en un proceso electoral se refuerza cuando el marco legal está establecido mucho antes de la fecha para la que ha sido anunciada la elección>>. Siendo así, parece que podemos asistir a un pucherazo en toda regla, y si no lo es, lo parece.
No obstante, a mí, como observador de la actualidad política, me asombra que si el PP no obtiene la mayoría absoluta, termine con muchas papeletas para irse a la oposición, ¿por qué será? ¿Es posible que los populares no sean capaces de llegar a acuerdos programáticos con el resto de las fuerzas políticas o con alguna de ellas? Entonces, o bien la competencia está compuesta por individuos insensatos que pretenden a toda costa echarlos para ponerse ellos, o por el contrario las clases dirigentes de quien nos gobierna en casi todas las ciudades patrias son incapaces de llegar a consensos a partir de ceder un poquito en sus máximas. El legado del sr. Aznar en su segunda legislatura aún debe de pesar lo suyo, digo yo.
miércoles, 16 de julio de 2014
Se ve el plumero
Parece que al Gobierno le han entrado las prisas para acometer en profundidad la tan cacareada "regeneración política", y está dispuesto a poner en marcha, solo o en compañía de otros -más bien me inclino a pensar en lo primero merced a su abrumadora mayoría-, transformaciones de calado tanto tiempo demandadas por la sociedad, o esa es a bote pronto la percepción que ellos deben tener. Claro que llama mucho la atención esa súbita urgencia por poner en marcha acciones tendentes a preservar un cierto dominio de los gobiernos municipales, me refiero, claro está, a que el alcalde electo sea el más votado en los comicios locales.
Es llamativo todo cuanto viene sucediendo desde las pasadas elecciones europeas de mayo, ese temor próximo al paroxismo cuando un partido con vocación de gobierno recela de sus auténticas posibilidades en la próxima cita electoral del venidero mayo. Y ahí están, dándole de lo lindo al grupo sorpresa de Podemos, mientras se visten ahora con la piel de cordero para ensalzar hasta no hace tanto al "maquiavélico" sr. Rubalcaba que ha decidido retirarse.
Cabría reflexionar en cuanto a la propuesta de los Populares. Al primer vistazo no parece descabellado optar por el aspirante más votado si no hay una mayoría suficiente; suena hasta sensato. Ahora bien, si eso es así, ¿deberíamos de prescindir para siempre de algo tan legítimo como son los pactos entre distintas fuerzas políticas? A mí me parece tan lícita una opción como la otra. Sí cabe recalcar a modo de recordatorio que, nuestro sistema de escrutinio se rige por la Ley D'Hondt, aceptable fórmula que ya favorece a la lista más votada y sucesivas; es decir, que grosso modo, un partido con algo más de un 42% de las papeletas, es fácil que le den para sacar más de la mitad de los cargos elegidos, y sin embargo no haber llegado a la mitad de las validadas, previamente introducidas en las urnas. Ahí estaría el resto de las formaciones que juntas rondarían el 58% de los votos. Llegados a este punto de optar por la lista más votada, ¿qué hacemos, una segunda vuelta donde sólo pujen las dos fuerzas más votadas y dejamos fuera al resto de contendientes -representantes legítimos de los ciudadanos-, acaso alguno de ellos con un porcentaje por encima del 20%? ¿Si optamos por la lista más votada renunciando a la segunda vuelta, prescindimos de la Ley D'Hondt y aplicamos un nuevo reparto?
A mi modo de entender, el PP tiene un serio problema de credibilidad fuera de su espacio de influencia, de ahí -y es ahí donde está el meollo del empeño para sacar adelante su propuesta- que le resulte tan complicado llegar a acuerdos de gobierno con otras fuerzas. Existe la percepción de que a sus competidores les resulta más sencillo alcanzar acuerdos programáticos para asumir la gobernabilidad de turno, mientras que los primeros, cuando no obtienen la mayoría absoluta, estuvieran casi siempre condenados al desalojo de los gabinetes en disputa. Si esto es como digo, tal vez deberían de reflexionar en profundidad y llegar a conclusiones con más enjundia que la socorrida del mero quitarnos a nosostros para ponerse ellos, aunque ellos a veces sean más del 50%. Claro que uno de los motivos para la desconfianza sea quizá esa idea de apostar por la transparencia y regeneración política, colisionando, día sí y día también con su manera de proceder, al menos en la esfera del Ejecutivo del sr. Rajoy. Sin ir más lejos y como muestra el ejemplo, ahí tenemos la reciente convalidación en solitario por parte del PP de la Ley Ómnibus de medidas para el crecimiento, competitividad y eficiencia. Un Proyecto de Ley que iba a ser Decreto Ley con 47 artículos que afectan a 26 leyes de distinto pelaje y a nada menos que 9 ministerios. Una Oposición unida e indignada le echó en cara a la bancada azul su negación a la dialéctica parlamentaria con la excusa de las urgencias del momento. La protesta fue tan airada que el PP optó por renunciar al Decreto Ley -es revelador que sea el actual Consejo de Ministros el que en promedio más ha utilizado este recurso desde la reinstauración democrática, lo que evidencia la alergia del sr. Rajoy al debate parlamentario-.
Si esto es regeneración y mano tendida, yo no entiendo nada. Y que conste que algunas de las medidas que se pretenden poner en marcha son interesantes. No así el conglomerado de acciones a acometer, todas en el mismo saco, como la privatización del Registro Civil, la regulación de los drones, la transformación de faros en locales de restauración, la privatización parcial de AENA o las bajadas del IRPF a autónomos. ¿Qué tienen que ver unas cosas con otras y las urgencias impidiendo al resto de grupos un análisis más exhaustivo? Lo que no es admisible es la argumentación de la sra. Sáenz de Santamaría aludiendo a las prisas para poner en marcha este Ómnibus, pues los parados no pueden esperar más tiempo. ¿Si han tenido paciencia los últimos años con los recortes, no la iban a tener un par de semanas más una vez se hubiera valorado cabalmente todo este conglomerado de complicada coherencia?
Acciones y discursos como éstos son los que generan el rechazo generalizado hacia los políticos y la duda constante en cuanto a las pretendidas regeneración y transparencia. No deberían extrañarse en absoluto de que una parte importante de los votantes hayan optado por Podemos; y ya se verá si no surgen nuevas formaciones. Me parece que se les ve mucho el plumero.
sábado, 5 de julio de 2014
La meta: un Consejo de Administración
Parece ser que en Canarias andan soliviantados con su paisano el sr. Soria, a la sazón ministro para Industria, Energía y Turismo -vaya paradoja esta de las tres ramas juntas-; bueno, al menos una parte estimable de la población, pues los votantes del PP, o para ser más preciso, los dirigentes populares, sí parecen estar a partir un piñón con el presidente del Partido desde 1999 en aquellos lares, quien se muestra alborozado con el dictamen aprobatorio de la Justicia para abordar las famosas prospecciones en aguas atlánticas de la costa insular. Por su parte, una abrumadora mayoría de canarios muestran su enfado y estupor ante el inminente desembarco de Repsol, la emblemática sociedad encargada de buscar en medio del océano Atlántico un filón de oro negro. Con el sentido común por bandera, quienes repudian el proyecto, estiman que sólo los sondeos ocasionarían un serio daño a su principal fuente de ingresos, el turismo; no digamos si las perforaciones dieran con el hallazgo de petróleo a escasos kilómetros de la costa, entonces podrían desbaratar completamente el negocio de acoger a millones de visitantes a lo largo del año.
El sr. Soria afirmaba el invierno pasado que el asunto de las prospecciones venía de atrás, vamos, que la autorización la había dado el gobierno del sr. Zapatero, y que ellos, los miembros del actual gobierno, se limitaban a cumplir escrupulosamente con la legalidad. A lo que se ve, con la llegada canicular, al Ministro le ha dado el arrebato de la sinceridad y ya no esconde sus deseos ardientes de dar con el preciado tesoro. Habría que precisar llegado el éxito final que, salvo error -se admiten correcciones-, los ciudadanos de a pie seguiremos pagando un precio parejo al actual para hacernos con el combustible, por la sencilla razón de que Repsol es empresa privada y trataría de sacar el máximo rendimiento a su inversión millonaria, además de que el Estado no iba a renunciar a impuestos tan suculentos.
En Baleares el panorama no es exactamente el mismo que en las Canarias, pues aquí, el sentir unánime es de rechazo frontal a las hipotéticas prospecciones pendientes de autorización, incluyendo a los mandatarios populares que ya han advertido al sr. Rajoy de tamaño disparate, si bien con la boca pequeña por aquello de no incomodar en demasía -tal vez quien preside el Govern abriga una pequeña esperanza de ser ministro, ¿y por qué no en sustitución del de Industria, Energía y Turismo?
Quien ha hecho un daño colosal a las cuencas mineras del Bierzo y de rebote tal vez esté poniendo punto y final a la Ciuden, proyecto emblemático de I+D+i, se decanta sin miramientos por la otra alternativa fundamental de origen fósil cual es el petróleo. El isleño es incapaz de ver más allá del tremendo daño que se le podría ocasionar al turismo y al medio ambiente, y sigue empecinado en el cortoplacismo patrio -vaya con la palabreja-, sin explorar otras alternativas más limpias y de futuro como las energías renovables, aunque las investigaciones y material sean caros en principio -en su momento también lo fueron los primeros ordenadores, móviles e incluso las televisiones, y ahora se venden a precios razonables-. El petróleo es finito y su precio baila al son que bailan los jeques árabes, las guerras, los magos de las finanzas y los lobbies o grupos de presión, desvirtuando a su antojo los precios del carburante. Pero, además, hay vigente una directiva que de aquí a pocos años habrá de cumplirse a rajatabla en lo referente a la reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera, y aquí sin enterarnos, a pesar, en opinión de expertos en materia, que vaticinan un filón de miles de puestos de trabajo si se apuesta por las energías limpias.
Claro que hay una hipótesis con visos de convertirse en real bajo mi punto de vista: al sr. Soria, una vez fuera del Gobierno, será difícil que lo veamos formando plantilla de una de las empresas eléctricas de referencia por obvias razones de confrontación y trifulcas mil. Pero, ¿por qué no podemos imaginárnoslo sentado en algún consejo de administración de una petrolera, acaso Repsol? El canario -se admiten apuestas- tiene todos los números de la tómbola para ser uno más de los que se aprovechen de la puerta giratoria en cuanto pasen los meses pertinentes, aunque tal vez esté equivocado. En fin, el tiempo lo dirá.
domingo, 15 de junio de 2014
El futuro del PSOE
<<¿Por qué no escribes algo a propósito de lo que está ocurriendo en el PSOE y de las primarias?>>, me decían dos amigos afiliados al Partido hace unos días. Mi intención era la de rechazar tal sugerencia por no considerarme el más indicado para inmiscuirme en las interioridades partidistas; que otra cosa bien distinta es trazar algunas reflexiones a vuelapluma y sanseacabó. Jamás se me ocurrió plasmar sobre un papel los consejos o sugerencias que debiera de tomar en consideración tal o cual partido político en su funcionamiento interno como agrupación de militantes, hasta ahí podía llegar sin haber estado jamás en alguno de ellos, algo que por fuerza ha de convertirse en un inconveniente para hablar con cierto conocimiento de causa. Bien opuesto es cuando un partido, el que sea, tiene la responsabilidad del gobierno municipal, regional, de nuestro país o de la UE, entonces sí que me ocupo de escribir sobre su enorme responsabilidad, una opinión personal y subjetiva por descontado, y denuncio -como haría el contrapoder inherente a los medios de comunicación serios, y también millones de ciudadanos- las medidas equivocadas, injustas, cuando no desmanes o atropellos de nuestros representantes. Por lo demás y si estoy dando la matraca, es que efectivamente hago una excepción teniendo en cuenta la excepcionalidad o grado de efervescencia en la olla a presión que es ahora mismo el principal partido de la Oposición.
De unos meses a hoy parece existir una disyuntiva en cuanto a qué es lo primero, si el huevo o la gallina, es decir: si aglutinar a la militancia en torno a un acuerdo programático de máximos acorde al perfil socialdemócrata de la formación, o por el contrario dar prioridad a la elección de un guía que conduzca al Partido a recuperar el terreno perdido. Bajo mi discutible punto de vista lo esencial es perfilar un hilo argumental a través del rearme ideológico que entronque con las legítimas aspiraciones de muchos españoles, hasta volver a hacer de la política el arte de lo posible. Si a pesar de todas las buenas intenciones el Partido no es capaz de conectar de nuevo con la sociedad, de sentir y padecer los males que asolan a una parte importante de ella a partir de un programa creíble pero atrevido a un tiempo, es poco probable que el nuevo Secretario General por si solo sea lo suficientemente avezado para enderezar la actual situación de desconcierto y debilidad. No hay que salir de nuestras fronteras para comprobarlo. El sr. Rajoy, actual líder de su partido gobernante y jefe del último ejecutivo, no sólo es el presidente peor valorado de la Democracia, sino que antes de ganar las elecciones su valoración ni tan siquiera llegaba a 5. Tan baja ha sido siempre su estimación, que más del 60% de la población desconfiaba de él cuando ejercía como jefe de la Oposición, y a pesar de ello, las encuestas daban al PP como claro favorito para ganar las elecciones. A diferencia del PSOE, los populares tenían un programa claro y definido en consonancia con su predicamento político, otra cosa es que a las primeras de cambio lo incumplieran de pe a pa, lo cual puede ocasionarles un serio revés en las legislativas del año que viene, aunque eso está por ver.
Siendo fundamental una oposición fuerte y constructiva en lo que queda de legislación, lo trascendental de cara a poco más de año y medio, es saber por ejemplo si tras una hipotética victoria en noviembre de 2015 o antes en función de unas elecciones anticipadas, estarían dispuestos a regular como parece ahora la dación de la vivienda en pago. Si cumplirían con la derogación de algo tan nocivo e injusto como la última reforma laboral del 2012 -todos deberíamos de leerla, no tiene desperdicio-, que ha roto el equilibrio existente entre la clase obrera y la empresarial. O si de verdad están decididos a frenar la externalización creciente de muchos hospitales (privatización encubierta) y a acabar con las miserias de los pacientes en algunas comunidades autónomas muy concretas. Si de verdad están dispuestos a recuperar tantos derechos adquiridos a lo largo de muchos años y que se han perdido en los dos últimos, atreviéndose con la derogación de las tasas judiciales o el otorgamiento de becas más justas para competir en igualdad de condiciones con estudiantes de familias pudientes, así como tasas universitarias más razonables y acordes al poder adquisitivo de la generalidad. Además de acometer una reforma en profundidad de la Constitución que llevaría aparejada otra reforma del Senado para convertirse en cámara representativa o bien su eliminación. Y por supuesto, acometer en serio una modificación de la Ley de Transparencia que ataque en profundidad este mal endémico llamado corrupción. Si todo esto que los dirigentes socialistas dicen que van a llevar a cabo no lo hacen cuando vuelvan al gobierno -ahora mismo parece una utopía-, quizás caven su fosa definitivamente, pues a su izquierda e incluso a la derecha, hay formaciones preparadas para comerle la tostada.
Sin embargo hay un inconveniente enorme, y es que vivimos en un mundo globalizado donde el dinero circula a velocidad de vértigo y los ciudadanos no nos podemos mover con tanta premura. Quiero decir que a pesar de un propósito de enmienda por parte de los socialistas españoles, para cambiar la sociedad, globalizada, repito, no será suficiente. Si el PSOE que va a venir no trata con todo el empeño de fraguar con el resto de socialistas europeos una unidad de acción a fin de combatir al pensamiento neoliberal que domina el Continente, más pronto que tarde esa Socialdemocracia pujante que todos conocimos algún día, terminará fagocitada por sus dos extremos. Un ejemplo ilustrativo es el de la facilidad que tienen los grandes poderes financieros, económicos, las fortunas personales o las empresas del Ibex-35 para maniobrar o gestionar su dinero sin apenas oposición -¡qué tiempos aquellos cuando el movimiento de capitales se penalizaba con una tasa! ¿Por qué no una tasa para los movimientos especulativos de los grandes capitales?-. Enormes empresas que pagan una cantidad ridícula por sus rendimientos, adinerados que se juntan para crear Sicavs, Multinacionales que crean infinidad de empresas pantalla para despistar el itinerario de su dinero que habitualmente desembarca en un paraíso fiscal, amén de los lobbies o grupos de presión en los mercados que campan a sus anchas y hasta amedrentan al poder polìtico, etc. Todo esto es únicamente combatible con la unidad de acción para acabar con la dichosa desregulación actual.
No hay que ser un lince para percatarse de que la crisis ha propiciado el descrédito generalizado de la Socialdemocracia, particularmente en los países pobres del Sur, que ante las penurias brutales del último lustro, sus ciudadanos no entendían cómo dirigentes denominados de izquierda podían girar repentinamente para hacer una política opuesta. Si algo se espera en un escenario de máxima dificultad es que los representantes, al menos los de centro izquierda y por descontado los de izquierda, den respuesta a sus múltiples problemas -en España, como en otros países del entorno, aumenta preocupantemente el número de pobres, advirtiendo nuestro CES del riesgo de cronificación de la miseria entre muchos españoles-, de lo contrario terminarán por darles la espalda como ocurre en la actualidad. Para políticas de ese tenor, más laxas a la hora del control, ya hay otros partidos que es casi seguro lo harán mejor. Suerte que tras 6 años de crisis, el Banco Central Europeo parece haber caído del guindo de que únicamente con la política de restricción no se sale del pozo y mucho menos recuperar a los millones de nuevos pobres que ha generado su inacción. Al fin se atreve y aunque sea tímidamente, está dispuesto a poner en circulación 400.000 millones de € para estimular la economía. ¡A buenas horas mangas verdes! También el sr. Rajoy ha anunciado una millonaria cantidad de euros para lo mismo al socaire de los nuevos aires del Central. Parece que por fin alguien como el sr. Draghi se atreve a llevarle la contraria a la sra. Merkel.
Me voy por los cerros de Úbeda sin concretar. Existe otra forma de hacer política, también más cercana, sin pantallas de plasma o ruedas de prensa sin preguntas, más espontánea que la encorsetada de hoy día por culpa de los mil y un asesores; y hay otras muchas políticas económicas que se pueden implementar. Las deudas se pagan, se deben pagar, pero cuando eso sea posible. Igual que un individuo trata de refinanciar su deuda a largo plazo cuando llegan las dificultades, así debieran hacer los países deudores. Alemania por cierto, aún está liquidando o lo acaba de hacer, su deuda millonaria con USA a cuenta de las ayudas tras la Segunda Guerra Mundial, porque, y eso deberían de tenerlo en cuenta nuestros representantes, lo primero son las personas, lo primero. A lo que parece sigo en Úbeda. Desgraciadamente no la conozco.
Si el PSOE que salga vuelve a ser fiel a sus principios estará en disposición de liberarse de ese ente de los mercados que es quien marca el tempo, y si finalmente elige un líder de verdad, que no se parezca a los tecnócratas al uso y que pueda ilusionar y más tarde llevar a término el ideario programático, habrá ganado mucho terreno; pero lo difícil será lograr la convergencia europea de toda la Socialdemocracia para luchar contra el otro poder. Eso son palabras mayores.
viernes, 23 de mayo de 2014
Un coladero
Desde el pasado 15 de marzo está en vigor la reforma de la Justicia Universal tras el voto único y mayoritario del Partido Popular en el Congreso. Con la nueva propuesta se pretende frenar la investigación en torno a delitos que no se hayan cometido dentro de nuestras fronteras. Desde entonces y a día de hoy han sido puestos en libertad 43 narcotraficantes, un número que irá en aumento con el transcurrir de las semanas si alguien no le pone remedio, añadiendo a la lista a torturadores, genocidas, violadores, etc.
La Justicia debe de ser presta, ecuánime, reparadora que no vengativa, y de carácter universal, huyendo de cualquier localismo cuando el delito sea flagrante, osease, producido en La Habana, Sebastopol o en mitad del océano. Siendo de pura lógica, advirtiendo la mayoría de jueces y magistrados de tamaña chapuza a quien rige y debe reformar el músculo de la judicatura desde el ámbito político, es un desatino que él, el sr. Ruiz Gallardón, jurista para más señas, con amplios conocimientos en la materia, además de hombre cultivado y probablemente con la cabeza mejor amueblada de cuantas reflexionan cada viernes en torno al Presidente para hacer más "llevadera" la vida de los españoles, haya optado, a indicaciones de éste y de poderes más alejados por ahuecar el ala y mirar para otro lado por si las moscas. Y mientras tanto, supongo que un buen número de ciudadanos asistimos estupefactos a la procesión de criminales excarcelados, por no llamarlos armas de destrucción masiva, pues no dejan de ser individuos sin entrañas que no les importa lo más mínimo la degradación de miles y miles de personas cuando no el destrozo de familias enteras con tal de obtener pingües beneficios a cuenta del tráfico de drogas. Y mientras eso ocurre, una amplia mayoría de los medios que tienen por misión la de informar, pasan de puntillas sobre el tema cuando se produce una nueva suelta de prisioneros, algunos de ellos sin haber pasado siquiera el año entre rejas. De verdad que es para que a uno se le caiga la cara de vergüenza, y más si hacemos la comparación -odiosa, cierto, pero no se debe ignorar- de aquellos días no tan lejanos, cuando la facción informativa más radical condenaba con rotundidad cada puesta en libertad de algún etarra tras haber cumplido condena de varios años con sus correspondientes beneficios penitenciarios a los que tiene derecho todo recluso. No puedo admitir el opuesto proceder como no sea a partir de una vertiente ideológica interesada, pues si no es así yo no entiendo nada. La prensa en general debiera denunciar sin cortapisas este escándalo, de lo contrario se puede pensar en la complicidad de quienes la dirigen, algo por otra parte nada descabellado teniendo en cuenta que los propietarios de casi toda ella pertenecen en su mayoría a empresas del Ibex 35.
Y desde luego aún entiendo menos la escasa repercusión que está teniendo entre los políticos que aspiran a hacerse con un sillón en el parlamento europeo, ese goteo incesante de criminales puestos en la calle. En mi modesta opinión, ésta sí que sería inestimable "munición" para utilizar contra los actuales gobernantes, por otra parte favoritos para hacerse con la victoria, aunque esta vez sin mayoría absoluta. Me parece a mí tema de capital importancia y que Europa debería debatir a fin de influir en el gobierno español para enmendar su garrafal error. No obstante, que apenas surja en el debate de las ideas la Justicia Universal como la conocimos hasta anteayer, evidencia el pobre nivel de la actual clase política española, salvando honrosas y contadísimas excepciones.
Por su parte el sr. Ruiz Gallardón se está cubriendo de gloria con la dejación de funciones en asunto de tal relevancia, un desaguisado más a añadir a la subida de tasas que deja con escasas opciones de litigar a los menos pudientes, o a la nueva ley de seguridad ciudadana que restringe la capacidad de movimiento de las personas, o a la pretendida privatización del Registro Civil en favor de los registradores de la propiedad, amén, como sí ha ocurrido con otros de sus predecesores, de firmar múltiples indultos sin rigor. Para mí sin dudarlo, y lo digo con pesar, es una de las grandes, sino la mayor decepción del Gobierno. Para este viaje de persona tan instruida sobraban alforjas; mejor otra en su lugar sin tantos conocimientos pero con algo tan básico como el sentido común y la justicia, valga la redundancia.
domingo, 18 de mayo de 2014
¿Y después qué?
Pues probablemente nada. Lo más razonable es pensar que tras los próximos comicios del 25-M en la UE todo seguirá como hasta ahora, sin cambios. Ganen unos u otros, populares o socialdemócratas del Viejo Continente, es lógico pensar en el inmovilismo, no vaya a ser que alguien se mueva y no salga en la foto. La Derecha Democrática tiene asumido su rol que es el consignado por el poder fáctico transmitido a través de la sra. Merkel, es decir, máxima deferencia hacia la macroeconomía y desatención indisimulada por la ciudadanía, particularmente aquella con más impedimentos para sobrevivir. Por lo que respecta a la Socialdemocracia, de un tiempo a esta parte parece haber, sino abjurado de sus postulados más reconocibles, si sentirse confortada con el dogma del reinventado liberalismo exportado desde los países anglosajones, aunque con matices, por aquello de preservar una mínima autonomía del compromiso social con respecto al predominio popular de índole más individual o privado. Es cierto que la Izquierda Democrática alardea de una conciencia social y a la mínima oportunidad la saca a pasear, pero, ¿alguien en sus cabales cree que de vencer por mayoría suficiente aplicaría sus proclamas de solidaridad? Francamente es difícil de creer, pues hoy los políticos, sean del signo que sean, están sojuzgados por los gerifaltes que detentan los mecanismos y palancas del ramo financiero/económico, tal es el dominio conseguido por éstos al albur de las políticas desregulatorias o liberalismo a ultranza sin control desde los años ochenta, incrementadas sustancialmente tras la tragedia del 11-S.
Hace ya años que Europa se ha traicionado a sí misma. A la UE se le quiso dar una carta de naturaleza con prioridad por los derechos y libertades de los europeos antes que sobre el resto de vertientes incluida la económica; incluso en algunos países como España se llegó a aprobar una constitución europea. Hoy toda aquella efervescencia se ha quedado en agua de borrajas, algo evidenciado con total virulencia al estallar esta crisis infame. Lejos de corregirse o regularse las anomalías existentes que contribuyen a lastrar al conjunto de la ciudadanía, lejos de modularse la autoridad omnímoda del presente capitalismo que galopa desbocado cual caballo de Atila, las autoridades políticas son condescendientes con aquélla y disimulan, cuando no cohabitan con desconcertante naturalidad; un auténtico escarnio para el común de los mortales. Así nos encontramos con naciones como Luxemburgo que es paraíso fiscal, o Irlanda, donde una empresa puede establecer su sede social y apenas pagar impuestos. Pero digo yo, ¿no se trataba de hacer una convergencia fiscal para que nadie tuviera ventaja sobre el vecino? Y ahí está esa vergüenza llamada Sicav creada con un mínimo de 100.000€ y que paga una cantidad irrisoria comparada con un empleado de nómina que debe apechugar con el IRPF. No digamos de la dejación de los últimos años en lo referente a la política migratoria, problemática agudizada con la dejación de la ayuda económica a la cooperación internacional. Sin embargo la clase política, la española al menos, si parece preocuparse por coartar al máximo los movimientos atrevidos de sus súbditos, promoviendo una legislación coercitiva en pos de la preservación absoluta del negocio financiero/económico. Ese es el contradictorio proceder de quienes se denominan liberales, y obviamente lo son, pero con los más poderosos.
Y hablando de España. El jueves pasado charlábamos un grupo de amigos sobre el tema de las elecciones a cuenta del debate televisivo entre el sr. Arias Cañete y la sra. Valenciano. Mi amigo Santi, con vocación de político sin ejercicio, decía que hacía muchos años que no había visto en pintura un programa político, <<¿y existen; pero de verdad se imprimen o es todo una pura invención?, Ahora no se reparten como antes>>, decía consternado. Añado yo: ¿nos molestamos en leer al menos un resumen programático aunque sólo sea el del partido al que vamos a votar? ¿Nos molestamos en comprobar si las propuestas de nuestra elección colisionan con la Constitución? ¿Conocemos grosso modo el articulado de nuestra Carta Magna? ¿Nos limitamos a votar con fe ciega al partido con más afinidad sin tener en cuenta otras variables? ¿Condescendemos siempre con el partido predilecto haga lo que haga, o tratamos de ser críticos y llegado el momento nos atrevemos a castigarlo sin el voto? A pesar de los pesares y de la imperfección del actual sistema democrático, yo pienso que se debe de participar, aunque finalmente se opte por el voto en blanco o nulo.
El amigo Santi, con vocación real de político, que eso dice él, admitía que el debate televisado le pareció infumable, por no decir algo peor. <<Entre la dichosa apostilla de la herencia recibida -me inmiscuyo para decir que para otra ocasión habría que hablar de las herencias aún no recibidas, como las comunidades de Valencia o Murcia, o la ciudad de Madrid- y la retahíla de buenas intenciones que suenan a postizas, quedé hasta la coronilla. Si el futuro comisario es el hasta hace bien poco ministro mejor valorado del actual gobierno, apaga y vámonos>>. Yo añado que el sr. Arias Cañete no parecía él, sino un autómata teledirigido, gobernado por un sinnúmero de asesores que tratan de ayudar y lo único que consiguen es atolondrar al protagonista de marras. Pero eso es algo que merece una reflexión aparte, si bien es cierto que a los populares de la calle Génova le sobran asesores a manta. Por otra parte, a la sra. Valenciano se la pusieron como a Felipe II, así que rascó donde más podía aprovecharle, proponiendo acciones genéricas que ni siquiera fueron rebatidas por su manso rival, pues a lo que parece, el sr. Arias Cañete es muy respetuoso con las féminas, y si hubiera sido el mismo, que se conoce, entraría a matar. Ciertamente desafortunadas las declaraciones del día después justificando su perfil bajo en el debate. Vamos, que terminó de afianzarse en el revolcón.
Para finalizar y hablando de infortunios, justo antes del debate patrio, en Europa se hacía otro a cinco y más ágil. Triste es pensar que pueda ser el luxemburgués y popular Jean Claude Juncker, muchos años primer ministro del paraíso fiscal en aquel país, quien vaya a llevar las riendas de la Comisión Europea, una de las tres patas que conforman la Troika. Escucharle en boca del intérprete de turno es mirar al prototipo de tecnócrata con la única preocupación por los grandes números, un hombre que parecía levitar pues le resultaba enojoso pisar en tierra firme. Claro que tampoco parece ofrecer mayores expectativas el socialdemócrata Martin Schulz. En resumidas cuentas y como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual. A mí no me importaría que se quedara Durao Barroso, ¿total?
sábado, 12 de abril de 2014
EVA AL DESNUDO
Eva Harrington transmuta desde una apariencia ingenua y angelical hasta el autoritarismo rayano en crueldad, convirtiendo su personaje en el paradigma de una fascinante teatralidad. La irrupción de la desconocida al comienzo de la "función", provoca en el ánimo del espectador una corriente afectiva hacia la joven mujer, pues entrevé en ella un desamparo mayúsculo. Me refiero al papel interpretado por Anne Baxter en la prodigiosa película Eva al desnudo de 1950, dirigida por el brillante Joseph L. Mankiewicz, sin dudarlo, la obra cumbre del celuloide en pleno apogeo del Star System sobre el teatro. El film disecciona con el simulado escalpelo de un cirujano, los entresijos, envidias, vanidades, egoísmos y hasta puñaladas traperas que pueden producirse sobre las tablas de un escenario cuando se trata de conquistar la gloria.
Viene a cuento la película porque, en cierto modo, la política, y mucho más en el tiempo presente, tiene algo de representación teatral o impostura que se acrecienta cuando alguno de los protagonistas ejecuta el papel inadecuado. Es el caso del actual ministro de Justicia. Durante muchos años la imagen del sr. Ruiz Gallardón fue la de un hombre templado, incapaz de perder jamás los estribos, diríamos hoy que centrado -incluso con inclinación al ala izquierda del Partido en opinión de muchos de sus conmilitones; también los simpatizantes socialistas lo calificaban como el rostro amable del PP-; culto y atildado, además de brillante orador. Con ese bagaje y la experiencia inmensa de sus muchos años en política, le sirvieron para convertirse muy joven en presidente de la Comunidad de Madrid y más tarde en alcalde de la Capital, además de pasar a ser serio aspirante a ministro llegado el momento. Bajo su mandato, Madrid pasó a ser la ciudad española más endeudada con diferencia abismal sobre la segunda; no obstante y a pesar de la oposición frontal de la sra. Aguirre, en las últimas legislativas no sólo fue en la lista electoral consiguiendo el escaño, sino que el sr. Rajoy le encomendó la cartera de Justicia. El antiguo fiscal de carrera ha logrado desde entonces o pretende, darle un vuelvo a la manera de entenderla/encauzarla. Bajo mi punto de vista, con la implementación de las tasas judiciales ha roto con el principio de igualdad. La Constitución dice en su artículo 119: <<La justicia será gratuita cuando así lo disponga la ley y, en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar>>, con lo cual me temo que se deje de ser cuidadoso con las personas más míseras. También está inmerso en la privatización del Registro Civil, además de pretender que en venideros asuntos de calado, sea un triunvirato de jueces el que dilucide sobre el delito; así que, en supuestos de tanta envergadura como los actuales de los EREs o Gürtel, serían tres los individuos que decidirían. ¿Pretende con ello agilizar la instrucción y posterior toma de decisiones, o por el contrario entorpecer la acción de la justicia en el preciso momento de romperse la unanimidad? Con tan solo unos 4500 jueces en España -uno de los países que más litiga de la UE, sino el que más-, me parece una irresponsabilidad ocupar a tres en un mismo asunto. En todo caso habría que aumentar significativamente la plantilla de jueces y facilitarle todos los medios indispensables. No es de recibo, por poner un ejemplo, que el el sr. Ruz se ocupe del enrevesado caso Gürtel/papeles Bárcenas -en torno a unos 60.000 folios de sumario de los que 17.000 ya no están bajo secreto-, y a un tiempo se "distraiga" en otros casos de enjundia. En mi modesta opinión debería ocuparse en exclusividad del primero.
Sin embargo, por lo que sin duda puede pasar a la historia de la infamia, es por la modificación en torno a la Justicia Universal. En estos últimos días hemos asistido al espectáculo de la puesta en libertad de 16 narcos por parte de los jueces sr. Andreu y sr. Gómez Bermúdez debido al vacío legal imperante tras la reforma. Es llamativa la hipocresía generalizada -me incluyo-, pues nos rasgamos las vestiduras al ver a muchos etarras o criminales fuera de prisión una vez cumplida la condena tras abolirse la doctrina Parot a instancias del Tribunal de Estrasburgo, y sin embargo no nos inmutamos al ver salir a la calle a individuos sin alma y que mercadean con la salud de miles y miles de personas, y en muchos casos habiendo pasado poco tiempo bajo rejas. Yo exijo a ciertos medios, particularmente de la prensa escrita y que están en el ánimo de todos, tanta combatividad como en su momento expusieron con los etarras puestos en libertad y que denuncien sin ambages las excarcelaciones de narcos, genocidas y demás calaña, evitando el sonrojo del silencio cómplice con el mando para no incomodar al poder económico. Como dice el enunciado, la Justicia debe ser Universal, por encima de límites geográficos o banderas.
Al final de la película, la ya encumbrada Eva Harrington recibe a una meritoria que le cuenta su vida. Ocupada en otras sutilezas, Eva no se percata de que la aspirante está a punto de repetir la historia que ella había protagonizado antes. Como a Eva, al sr. Ruiz Gallardón, preocupado por estar a bien con el sr. Rajoy y con las autoridades chinas -no olvidemos que ésta es una medida meramente política para obviar la masacre en el Tibet ordenada desde Pekín--, le pueden meter muchos goles por la escuadra en forma de excarcelados a mansalva mientras mira con disimulo para otro lado. Y es que no se puede obviar: el Ministro -ya lo decía su padre hace varios lustros a afirmaciones de un periodista que lo tildaba de conservador, replicándole don José María que: <<para hombre de derechas mi hijo Alberto>>- que en su juventud pudo pasar por un político con cierta conciencia social, es hoy un neoliberal como la copa de un pino.
viernes, 28 de marzo de 2014
REPUGNANTE
Tras casi una semana de las Marchas de la Dignidad, todavía colean las consecuencias de las multitudinarias manifestaciones que confluyeron en Madrid. A casi siete días de aquello, en la prensa escrita, radios y televisiones, se sigue analizando pormenorizadamente la actuación de unos bárbaros y la intervención/abstención de las fuerzas de seguridad. Antes de seguir quiero dejar muy claro que, la visión de unos energúmenos arremetiendo y acorralando sin piedad a un reducido grupo de policías, me provoca tanta repugnancia como en su momento la lamentable intervención de hace unas semanas en Ceuta con lo de las dichosas devoluciones en caliente -mucho mejor las devoluciones en frío, digo yo-. La minoría de descerebrados que irrumpe habitualmente con cada manifestación debería saber -¿o sí lo sabe?- que con su actuación salvaje acaba, si no deslegitimando, al menos distorsionando la dimensión y empuje democrático de la mayoría de participantes. Pero somos el resto de la sociedad quienes debemos de valorar con ecuanimidad quiénes son los buenos y quiénes los malos. Según la Policía, los malos eran en torno a mil. Eso quiere decir que en un paréntesis entre los 350.000 asistentes, según el propio Cuerpo, y el millón y medio en valoración de los convocantes, el millar de energúmenos vendría a suponer el 0,285% ó 0,066% de los manifestantes.
Dicho esto, con las controvertidas Marchas de la Dignidad se pueden sacar algunas conclusiones. Así, a bote pronto, se me ocurre que el Ministerio de Interior, o su ministro, para ser más exacto, parece desbordado por los acontecimientos presentes. Puedo entender algún error puntual, pues todas las personas incluyendo a los políticos, las tenemos, también yo, faltaría más. No obstante, cuando esas anomalías se convierten en cotidianas, es que la persona con la responsabilidad no está capacitada para una tarea ardua e ingrata muchas veces, como es la de seguridad. El sr. Jorge Fernández ya hubiera cesado o dimitido en otro país con más pedigrí democrático. El Ministerio no carbura y me inclino a pensar que es el chófer quien no atina con la dirección. A la lamentable falta de coordinación por parte de los mandos policiales se añade ahora el informe demoledor del CGPJ que hace trastabillar la cacareada Ley de Seguridad Ciudadana por colisionar con nuestra Carta Magna. Me pregunto si los muchos asesores del Ministerio habrán leído alguna vez la Constitución, o, ¿es intencionado el modo de proceder para que a partir de unos máximos vayamos viendo los ciudadanos la aparente ductilidad del Gobierno que se amolda a otras consideraciones?
Otra conclusión más sangrante viene al hilo de las declaraciones de la sra. Botella. La Alcaldesa plantea que las manifestaciones se lleven fuera del centro de Madrid. A lo mejor lo que pretende es que las venideras se queden entre Pinto y Valdemoro. Pero ¿cómo se puede hacer esa aseveración? Con ese argumento ya me imagino a mis paisanos de Villafranca manifestándose por la defensa del río Burbia en Turón, por decir un lugar alejado de la capital del Principado. Los villafranquinos se manifestaron entonces por las calles de Oviedo, además de transitar frente a la sede de la Confederación Hidrográfica para evitar algo tan injusto, y gracias a su movilización mayoritaria se logró. La sra. Botella debería de saber que Madrid es la capital de España, por tanto, la ciudad que acoge la mayoría de sedes institucionales o empresariales; y las primeras, mayoritariamente, se sitúan en el centro, por lo cual sería un disparate que las masas discurrieran por la Casa de Campo o se fueran a Chinchón. En cuanto al coste elevado que supone la presencia masiva de ciudadanos en concentraciones, debería estar al corriente de que el resto de ciudadanos de provincias contribuimos con los impuestos al mantenimiento de todos sus servicios por ser Villa y Corte. Lo del manifestódromo ya me parece de aurora boreal.
Por último -y vuelvo a tocar el negocio ministerial-, decir que me parece preocupante y desconcierta el errático proceder de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de un tiempo a esta parte, o mejor cabría decir de sus mandos. Después del espectáculo de, cuando menos dos operaciones fallidas parcialmente contra colaboradores o miembros de ETA, por precipitarse anunciando operaciones desde el propio Ministerio, -para reirse del caso Faisán-; tras las ocurrencias expuestas en múltiples declaraciones por su titular, incapaz de tomar una sola medida encaminada al cese de quienes dan las órdenes, sino del propio sr. Cosidó -se ha procedido al cambio de destino de algunos mandos tras la desgracia de Ceuta, lo que demuestra cuando menos negligencia en las órdenes-; despues de que, desde la misma UE se haya denunciado el uso inhumano de las concertinas, algo que demuestra su ineficiencia ante la fuerza imparable del hambre u otras miserías; con el varapalo a instancias del gobierno de la judicatura a su contrarreforma de seguridad ciudadana, resulta que las fuerzas de seguridad se extralimitan en sus funciones en Ceuta -aclarar cuando hablamos de la Guardia Civil que no se condena al Cuerpo, sino a los mandos ceutís; eso deberíamos tenerlo siempre presente-, y dias despúes, más de 1.500 agentes dejan en la estacada a un grupito de veinte de sus compañeros porque los mandos no dan la orden de auxilio. ¿Los mandos son torpes, faltan medios, hay demasiados recortes o es que quien rige la seguridad del país no está a la altura de las circunstancias? Lo que ya no tiene un pase es que en algunos medios televisivos se hayan insertado imágenes que corresponden a otros momentos, como ese donde se ve lanzar una señal de tráfico, jabalina o una muleta -ahora no recuerdo- a los policías. Vamos, como en la época del celebérrimo Cojo Manteca.
Reitero: mi más enérgica repulsa por el comportamiento vandálico de una minoría que no representa a la sociedad española. Y reconocer que la ciudadanía está viva, preocupada y muy molesta por cuanto viene sucediendo. Algunos políticos en el poder se quedan tan panchos al decir que 350.000 ó 1.500.000 de personas es una representación irrelevante comparada con los otros 46.000.000 que no se manifiestan. Yo y otros muchos no nos manifestamos por motivos laborales, falta de dinero, etc., pero estamos de acuerdo con sus reivindicaciones. Es como si ahora dijera que, como el sr. Suárez, q.e.p.d. sólo fue despedido por algo más de 30.000 individuos en la capilla ardiente y por otros miles de madrileños que se lanzaron a las calles para tributarle el último adiós, el resto de españoles que no hicieron acto de presencia, por obvias razones coyunturales, no guardaran al primer presidente tras la restauración democrática, cuando menos, el respeto, sino admiración de una mayoría.
sábado, 22 de marzo de 2014
ASÍ NO
Hoy confluyen en Madrid las Marchas de la Dignidad que unas semanas antes partieron desde distintos lugares de España. El lema: "pan, trabajo y techo", parece retrotraernos a una época ya vivida, que parecía superada con la llegada de la democracia. Pero a la vista de los acontecimientos, como si de una moda cíclica a lo Prêt-á-porter se tratara, parece que vuelven las desusadas y por otra parte justas reclamaciones. Los manifestantes y otros muchos que apoyan sin hacer acto de presencia, aluden a la dejación notoria del actual gobierno popular que se desentiende de los ciudadanos -especialmente los más desfavorecidos- para volcarse exclusivamente en ese extraño ente de los mercardos y la macroeconomía, quienes ciertamente rigen los destinos interplanetarios con la inestimable colaboración de la Troika, es decir: FMI, UE y Banco Central Europeo. Tras leer el manifiesto que justifica un cabreo creciente, admito que hay puntos con los que discrepo, aunque en el fondo, digamos que la ética y el sentido común subyacen de modo abrumador, haciéndose doloroso si vuelvo la vista atrás tan solo unos años antes. El estallido social no sé si está ahí, a la vuelta de la esquina, o se ha larvado para eclosionar con mayor virulencia cuando menos lo presumamos. De lo que no me cabe la menor duda es de la existencia de un desencanto social que, canalizado a través de algún individuo, asociación o grupo engañoso, puede hacer que salte por los aires el clima de convivencia de estas últimas décadas. Los manifestantes dicen que así no se puede gobernar, que no se puede dar la espalda a los ciudadanos de una manera tan intencionada. Que así no se puede hacer patria.
Tal vez algunas razones puedan tildarse como demagógicas, también otras que voy a exponer a continuación se puedan calificar así; no obstante, hago mías aquellas lejanas palabras de Marguerite Duras: <<No se puede llevar a cabo el trabajo y a la vez no juzgarlo>>.
- El Gobierno crea las tasas judiciales, de manera que tener justicia será mucho más complicado para aquellas personas con escasos o nulos recursos económicos. También va a privatizar el Registro Civil, que pasará a manos de los registradores de la propiedad. Si uno tiene tropecientos churumbeles o le da por el casorio media docena de veces, deberá acoquinar por cada registro, también los más menesterosos. Y digo yo, ya puestos, ¿por qué no traspasar el Registro a los notarios, o mejor, secretarios de ayuntamiento, que imagino pondrían precios más módicos? Eso sólo lo sabe el sr. Rajoy.
- El Gobierno acuerda becar a estudiantes con una media de 6,5. Así rompe con el principio de igualdad. Digo yo, ¿y a los hijos adinerados se les permitirá estudiar con un 5,5? Si esto es como pienso, será injusto que un chico de posibles estudie con 5,5, y otro sin dinero suficiente no lo pueda hacer al quedarse en el 6,4. También acuerda subir las tasas universitarias a lo bestia, por tanto, más de un buen estudiante deberá renunciar a altas pretensiones, mientras algún hijo de papá, tal vez más torpe, concluirá la carrera antes o después. Volvemos a los tiempos pretéritos, cuando la Universidad era coto vedado. Pero no satisfecho con esta especie de contrarreforma que cuando menos distorsiona la idea de Constitución, aprueba sin consenso una reforma educativa que tiene los días contados a tenor del pacto suscrito entre todas las fuerzas de la oposición a excepción de una, para derogarla cuando proceda, salvo que el PP revalide la mayoría absoluta.
- El Gobierno promueve una Ley de Seguridad que pretende acallar a las voces discordantes, constriñendo sus movimientos u acciones en la calle; y no del todo conforme con meter multas estratosféricas a todo aquello que se menee más de la cuenta, da poder a los guardias jurados en detrimento de las fuerzas de orden público, ¿reducción a la vista de policías y guardias civiles como en la etapa de gobierno del sr. Aznar?
- El Gobierno pretende aprobar una ley de transparencia y contra la corrupción que es una mera proclama de buenas intenciones. No hay más que ver esa otra que autoriza a hacer caso omiso de la Justicia Universal, y sólo para no incomodar a los chinos, los nuevos ricos -siempre aparece en medio el dinero-, que refuta a aquélla. Como también lo desmiente el hecho insólito del registro en la sede central del PP durante más de 14 horas por no haber atendido a los requerimientos insistentes del sr. Ruz demandando documentación. O ese otro de hace una semana o poco más en relación a los vídeos cocinados previamente en una edición edulcorada sobre la tragedia ceutí.
- Y es que el gobierno del PP, como también hicieran otros que le precedieron -los del sr. González o el sr. Aznar, por ejemplo- miente con una machacona y particular naturalidad, hasta empequeñecerlos, pues ha hecho de la falsedad y/o medias verdades algo consustancial a la tarea de gobierno. Es con diferencia abismal el campeón del fingimiento. Sin ir más lejos, cuando lo de la herencia recibida no estaba en su cabeza, en pleno debate televisivo por la presidencia del gobierno, el aspirante sr. Rajoy hablaba de insidias cuando el otro aspirante, el sr. Rubalcaba, le advertía de lo que iba a hacer con la sanidad si ganaba: privatizaciones, recortes de personal, copagos, etc. También de su modelo impositivo en entredicho, pues a pesar de negarlo no lo aclaraba, y sabía -aunque disimulara- que el déficit para ese año se iba a ir al menos al 8% -en petit comité lo admitían-, debido sustancialmente al desvío presupuestario de las comunidades autónomas, la mayoría gobernada por ellos mismos. Lo cual suponía darle la vuelta a la tortilla de los impuestos. Pero admitirlo, teniendo como tenían las elecciones ganadas, hubiera sido como pegarse un tiro en el pie.
- No obstante y por encima de todo, el gobierno del sr. Rajoy ha resuelto que sean las clases medias y bajas quienen soporten el mayor peso de las reformas. Con la Laboral ha conseguido algo insólito, y es que muchos asalariados con puesto de trabajo no tengan garantizado el mínimo bienestar de la familia y propio, por faenar a cambio de sueldos reducidos, en precario o a tiempo parcial. El resultado es la disminución de la población activa, de la emigración, como en tiempos del Dictador. O que un tercio de los niños no disponga de una alimentación adecuada. Que el 28% de la población esté en riesgo de pobreza o la padezca. El Gobierno vuelve a faltar a la verdad cuando afirma que se reduce el paro, pues ello es fruto de la mencionada emigración, de los desocupados que ya no se apuntan a las listas y de los muchos puestos de trabajo creados a tiempo parcial en detrimento de los a tiempo completo. Y no conformes con los estragos de la reforma laboral, ahora proponen tarifa plana de 100€ a la Seg. Soc. para nuevas contrataciones, sin decirnos que la empresa contratadora puede haber echado antes a un fijo con otra tarija más alta. Hecha la ley, hecha la trampa. Para más guasa, la OCDE advierte que España es el país donde más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis. Ver para creer.
- Por si no fueran suficientes los motivos para el enojo generalizado, el Gobierno pretende acometer una reforma de la Administración que en lo concerniente a las Adm. Locales quiere suprimir las juntas vecinales, pedanías o concejos, con lo que las gentes rurales se verán perjudicadas y hasta es posible que despojadas de los terrenos comunales con riqueza arborícola, que bien podrían caer en manos más poderosas sino son directamente privatizados por los Ayuntamientos de turno; porque -mil perdones por la digresión- tras la sanidad, educación, pensiones, dependencia, etc. -si pueden y se les deja, las acometerán, pasito a pasito, sin que se aprecie-, pueden venir la del agua, el aire, y hasta la del mismo Gobierno. Quién sabe, por ahí dicen si están buscando con ahínco un patrocinador que cargue con los gastos de los actos públicos o de las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros. Como decía mi gran amigo Dino, Q.E.P.D., para referirse a alguien delgado en extremo, yo también pienso que al Estado lo pueden dejar como la radiografía de un silbido, o como decía el conspicuo sr. Guerra, a España no la va a conocer ni la madre que la parió. Sin embargo, no parecen decididos a impulsar una readaptación o eliminación del Senado y las Diputaciones. Por el contrario parecen estar resueltos a eliminar más funcionarios. Es otra de las muchas patrañas que nos han contado, la de los funcionarios a patadas, cuando la realidad dice que España, a pesar de sus 17 autonomías y más de 8000 ayuntamientos, está por debajo de la media por habitantes de los países de la UE. Por poner un ejemplo esclarecedor, nuestro país tiene en torno a 4500 jueces, siendo una de las naciones donde más se litiga; después se dice alegremente que la justicia es lenta. Faltan secretarios judiciales, médicos, enfermeras, maestros, profesores y muchos, muchísimos inspectores de hacienda. España es uno de los países con más fraude fiscal de la UE. Algunos expertos dicen que de emerger toda la economía sumergida (entre un 25 y un 30% del PIB) hasta hacerla tributar, no haría falta abordar tanto recorte; pero, evidentemente, siempre ha habido escasa voluntad de enfrentarse a tan ardua tarea, ¿por qué será? La reforma debería evitar las duplicidades y burocracias inútiles, y desde luego la reducción significativa de asesores o cargos de confianza. No es de recibo que el sr. Zapatero tuviese 55, que ya está bien, y el sr. Rajoy, a pesar de la crisis supere los 80.
En fin, que por estas y otras muchas razones que me dejo en el tintero -¿en el tintero?, tiene gracia-, como dicen los manifestantes, así no. Así no vamos bien. Saldremos de la crisis, algún día lo haremos, pero ¡a qué precio! A pesar de discrepancias o incidentes indeseables como los de esta mañana en Perales de Tajuña, mi más profundo compromiso con los manifestantes y con aquellos que padecen los rigores de la austeridad.
lunes, 10 de marzo de 2014
Bildu, la anomalía
La ceremonia de la confusión perpetrada en el parlamento navarro en los últimos días y que dio pie a una comisión de investigación, innecesaria a tenor del resultado final, ha puesto de relieve el efecto de distorsión que la coalición soberanista de izquierdas provoca allá donde tiene representación. Por una u otra razón me atrevo a decir que Bildu, pese a quien pese, es hoy grupo decisivo en el devenir político del gobierno foral navarro.
La sra. Barcina, a la sazón presidenta de Navarra, se vio obligada a admitir una comisión de investigación para aclarar "los trapicheos" en torno a supuestas injerencias de la sra. vicepresidenta Lourdes Goicoechea, que tenían por misión favorecer a empresas asesoradas por ella anteriormente, ante la hacienda autonómica. El asunto, grave y de enjundia, que en otro país con más raigambre y cultura democrática en Europa habría desembocado en la destitución o dimisión de la interfecta una vez confirmada la veracidad del escándalo, provoca en España y particularmente en la Comunidad Foral, daños colaterales difíciles de cuantificar a día de hoy.
Cuando se pasó de la especulación a la certeza, la sra. Barcina, arrastrada por la crudeza informativa, admitió con la precipitación de la sinceridad la más que probable anticipación de las elecciones. Asimismo, los socialistas navarros se apresuraron a anunciar el ultimátum de los 15 días para que se dieran las explicaciones oportunas si se quería evitar el mal trago de una moción de censura.
En ese instante de la ceremonia, ambos partidos, PP -digamos que UPN es su marca electoral allí- y PSOE, valoran los pros y contras de elegir un camino u otro, como si se tratase de una partida de ajedrez, llegando los populares a la feliz conclusión de que si el PSN se empeñaba en dar el "salto al vacío" con el único salvoconducto de Bildu, los socialistas pagarían un precio altísimo en venideros comicios, incluyendo los navarros; así que intuyeron que el sr. Rubalcaba intervendría para frenar el órdago de sus correligionarios navarros, algo que podría perjudicar a la mismísima sra. Valenciano en sus aspiraciones europeas. Con el desenlace cantado, UPN ya no tenía la necesidad de adelantar las elecciones, pues la oposición había jugado el peón equivocado, a tenor de la opinión publicada, radiada o televisada.
Lo más sensato habría sido destituir a la sra. Goicoechea y admitir el error de la Vicepresidenta; pero claro, en torno a la sra. Barcina vuelve a llover sobre mojado, así que lo mejor es la huida hacia adelante aguardando a que escampe el temporal y, cuando toquen elecciones al parlamento navarro, los votantes tal vez se hayan olvidado de su gestión, cuando menos irregular.
La sr. María Dolores de Cospedad, Secretaria General del PP, ha dicho que hubiera sido una infamia plantear la moción de censura con la ayuda de Bildu. Yo le diría que reparara en el mapa navarro y observara con detalle algunas localidades. En ellas UPN ha podido sacar los correspondientes presupuestos con los votos favorables de Bildu -es el caso de Oliete- y nadie se ha rasgado las vestiduras. UPN y Bildu han votado conjuntamente hasta en 13 ocasiones para dilucidar otros temas.
A mí lo que me tiene desorientado es que Bildu, la coalición soberanista de izquierdas, legalizada por ley y que al fin ha admitido que el terrorismo no es el camino a seguir, se vea como la peste parlamentaria del siglo XXI. ETA hace más de dos años que no mata, extorsiona, chantajea o propicia la kale borroca. Si tiene a la mayoría de sus miembros con delitos de sangre en la cárcel y también a los colaboradores necesarios, ¿qué más es necesario para que Bildu pase el filtro y pueda sentirse representante de muchos ciudadanos? ¿Qué hacemos entonces con la Falange? ¿Y con los seguidores de Franco que votan al PP? ¿Y con el PSOE o el PCE, que ayudaron lo suyo para convertir nuestra Guerra Civil en cruenta y abominable?
La hipocresía es una especie de miga que sólo se ve en el ojo ajeno, y aun siendo una viga en el propio, se hace invisible por la situación del momento. ¡Los votos de los ciudadanos! ¡Esos votos!
viernes, 21 de febrero de 2014
Sanidad a la deriva
<<Se reconoce el derecho a la protección de la salud. 2. Compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública a través de medidas preventivas y de las prestaciones y servicios. La Ley establece los derechos y deberes de todos al respecto>>. Es lo que dice la Constitución en su Artículo 43, Puntos 1 y 2. Admitiendo una cierta vaguedad en la redacción del mencionado artículo, la Carta Magna (que todos deberíamos de leer de vez en cuando, especialmente los políticos con responsabilidad de gobierno), señala el camino de la compasión y dignidad a seguir por los poderes públicos a través de los profesionales en la materia, pues en su Artículo 1, Punto 1 dice: <<España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho...>>. Viene esto a cuenta a raíz de las últimas informaciones inquietantes que se refieren a dos fallecidos en el hospital Virgen de la Salud de Toledo.
En diciembre pasado dos personas de 91 y 100 años murieron en las Urgencias del Hospital. Según los facultativos que atendieron a los ancianos, éstos murieron en el pasillo del Servicio de Urgencias. Por el contrario, tanto Coordinador como Gerente del Centro, afirman que el deceso se produjo en la sala de Reanimación de Urgencias. ¿Quién dice la verdad? El Gobierno de la sra. María Dolores de Cospedal se ha puesto al lado de la dirección hospitalaria en lugar de propiciar una investigación a fondo sobre el asunto.
Según se tiene constancia, los médicos llevaban 3 meses denunciando la saturación en las urgencias y solicitaban más medios a la Consejería de Sanidad sin que su titular, el sr. Echániz, pusiera los medios mínimos indispensables. Ocurrida la desgracia, los facultativos interpusieron denuncia en el Juzgado de Guardia a fin de que se se asumiesen las responsabilidades pertinentes. En una parte de la exposición, los profesionales sanitarios habían advertido al Colegio de Médicos: <<Se ha llegado a un punto insostenible, con incorrecciones e importantísimas demoras en la valoración de pacientes graves y múltiples faltas en la seguridad de las mismas>>. Si es como dicen aquéllos, ¿no se está conculcando una vez más nuestra maltrecha Constitución?
Es Castilla-La Mancha la segunda comunidad tras Extremadura que más ha recortado en sanidad. Se estima una reducción de 3800 profesionales en la rama desde que la Secretaria General del PP llegara al Gobierno. Por cierto: 500 de esos interinos deben ser readmitidos según fallo judicial de no hace mucho. En el Hospital referido se han eliminado 165 camas, y a pesar de haberse recuperado 10 para las Urgencias, éstas siguen desbordadas, hasta el punto de verse los pasillos hacinados de enfermos atendidos de manera tan peculiar.
La reflexión que se me ocurre es de lástima y también de horror. De lástima porque hasta no hace mucho, el sistema sanitario español funcionaba casi con la precisión de un reloj, teniéndose por modélico en cualquier país del mundo, y eso a pesar de implementarse a un coste relativamente bajo. De horror porque, ¿quién puede asegurarnos si sufrimos un infarto, un accidente de tráfico, o una indisposición repentina, que nos van a atender como Dios manda, con los remedios, medicinas y en la habitación adecuada? A mí, llegada la hora del trance final, no me gustaría morir en los pasillos a la vista de todos, pienso que para eso no moverse de casa.
Mientras esto ocurre, de nuevo el dinero se antepone a la seguridad y bienestar del individuo. Es triste que la Presidenta del Gobierno mate al mensajero (los médicos que denuncian) y apoye sin condiciones a la dirección del Hospital sin antes exigir una investigación profunda, sin analizar las consecuencias de sus recortes. Quizá piense en enfriar el asunto hasta que se olvide si con ello evita la pérdida de votos. Y seguramente lo mejor para ella y para la ciudadanía sería todo lo contrario, la verdad por delante hasta esclarecerse los hechos.
Es patética esa enfermiza manía de sacar a colación la Marca España. Nuestros gobernantes se indignan porque Iberdrola, una de las grandes empresas con pingües beneficios, reniegue de la Patria por haber ganado un 7% menos que el año anterior (tiene previsto plantear un ERE de más de 1000 empleados en los próximos años), pero ni se inmuten cuando ven las procesiones de pacientes en camillas ocupando pasillos en el Hospital de marras y en otros muchos, o las mareas blancas reclamando el mantenimiento de la sanidad pública y de calidad. Y no digamos la tragedia de los inmigrantes ahogados dando la vuelta al mundo; esta última, las anteriores y otras muchas, sí que dañan la entelequia denominada Marca España.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




