sábado, 28 de junio de 2014

Hasta siempre Ana María

   El pasado día 25 fallecía a los 88 años Ana María Matute, una de las más insignes escritoras de la literatura española de posguerra, y probablemente la más conocida de las nacidas antes del 36 aún con vida. De Matute se pueden decir muchas cosas, pero ante todo que era una persona con una humanidad fuera de lo corriente; tal vez haber vivido una guerra de los 10 a los 13 años le orientó hacia un carácter afable y de comprensión por sus semejantes. No obstante, a pesar de una apariencia de fragilidad engañosa, acrecentada por su voz inconfundible, como de niña dócil, Ana María siempre fue una mujer fuerte, aunque sin la necesidad de aspavientos. De su faceta como escritora sólo se puede decir que estuvo casi toda su vida conviviendo con el éxito, tanto de los lectores como de la crítica, rozando incluso la gloria por haber estado nominada al Premio Nobel. Finalmente no lo consiguió, pero a cambio, en 2010, se convertía en la tercera mujer en lograr el Premio Cervantes.

  La académica aborda en sus novelas lo más característico del periodo de posguerra, así nos orienta en terrenos como el social, político, la moralidad, examinando con minuciosidad inusual la condición humana que nos atenaza impidiéndonos la plenitud. De las miserias y anhelos de aquel tiempo que ha marcado su vida y escritura, da buena muestra en sus novelas. ¿Quién no recuerda la gratísima lectura de obras como Los hijos muertos o Primera memoria? Eran los postreros años cincuenta y España comenzaba a entrar en la denominada etapa del desarrollismo, algo que chocaba frontalmente con una represión desmedida imbricándose en una sociedad domeñada y conformista ante el sino de los tiempos. Matute no tardaría mucho más en separarse de su esposo, y con ese hecho entonces anómalo, se le prohibía ver a su hijo único, ya que la sociedad patriarcal del momento le despojaba a la mujer de casi todas sus funciones, entre ellas la de tutora. Fueron momentos muy duros que le marcaron, dejando la impronta de una cierta desesperanza o pesimismo en posteriores obras de relieve, como Algunos muchachos o Los soldados lloran de noche.

  Matute, que fue escritora precoz, pues a la edad de 17 ya había terminado la novela Pequeño teatro, publicada  varios años más tarde, en 1954, tuvo un prolongado periodo de inactividad en cuanto a creación literaria, un lapso de más de veinte años en lo concerniente al género de la novela que se rompió con la publicación  en 1996 de la trilogía Olvidado rey Gudú -en 1993 había reeditado Luciérnagas, obra conocida al principio como En esta tierra, de 1955, y que había tenido serios problemas con la Censura-. En Olvidado rey Gudú, la autora crea un mundo imaginado en el Medievo, de guerras, estirpes imperiales y geografías inhóspitas que entroncan con la obra cumbre de Tolkien El señor de los anillos, si bien con su toque personalísimo e inconfundible.

  No obstante y a pesar de su reconocida vena narrativa, Ana María destaca con igual destreza e inventiva en el negocio de la cuentística para niños. Son infinidad de obras las escritas para infantes y adolescentes. Y no es de extrañar esa facultad tan suya para captar el interés de los más pequeños; a la postre, y aún siendo como fue una mujer de un profundo pensamiento humanista, de ideas muy claras, la barcelonesa jamás dejó de ser una niña grande, a pesar de que la Guerra Civil le robara vertiginosa la infancia, o tal vez por la estupidez de ver a los españoles batallando renunciara a hacerse mayor.

  El estío es un tiempo propicio para releer a esta dama de las letras, ¿y por qué no empezar con Primera memoria? Ganadora en 1959 del Premio Nadal, la primera de las novelas de la trilogía Los mercaderes, aborda la vida de guerra y posguerra en la isla de Mallorca. A través de sus personajes se percibe el engranaje existencial de la sociedad del momento. Ana María, que volvió a tener serias dificultades con la Censura, se inspiró para redactarla tras su estancia en la casa de Cela en el barrio palmesano de Son Armadans, huyendo de una vida marital que hacía aguas.

  Ana María se ha ido, pero nos deja un legado formidable. Hasta siempre maestra.


domingo, 15 de junio de 2014

El futuro del PSOE

   <<¿Por qué no escribes algo a propósito de lo que está ocurriendo en el PSOE y de las primarias?>>, me decían dos amigos afiliados al Partido hace unos días. Mi intención era la de rechazar tal sugerencia por no considerarme el más indicado para inmiscuirme en las interioridades partidistas; que otra cosa bien distinta es trazar algunas reflexiones a vuelapluma y sanseacabó. Jamás se me ocurrió plasmar sobre un papel los consejos o sugerencias que debiera de tomar en consideración tal o cual partido político en su funcionamiento interno como agrupación de militantes, hasta ahí podía llegar sin haber estado jamás en alguno de ellos, algo que por fuerza ha de convertirse en un inconveniente para hablar con cierto conocimiento de causa. Bien opuesto es cuando un partido, el que sea, tiene la responsabilidad del gobierno municipal, regional, de nuestro país o de la UE, entonces sí que me ocupo de escribir sobre su enorme responsabilidad, una opinión personal y subjetiva por descontado, y denuncio -como haría el contrapoder inherente a los medios de comunicación serios, y también millones de ciudadanos- las medidas equivocadas, injustas, cuando no desmanes o atropellos de nuestros representantes. Por lo demás y si estoy dando la matraca, es que efectivamente hago una excepción teniendo en cuenta la excepcionalidad o grado de efervescencia en la olla a presión que es ahora mismo el principal partido de la Oposición.

  De unos meses a hoy parece existir una disyuntiva en cuanto a qué es lo primero, si el huevo o la gallina, es decir: si aglutinar a la militancia en torno a un acuerdo programático de máximos acorde al perfil socialdemócrata de la formación, o por el contrario dar prioridad a la elección de un guía que conduzca al Partido a recuperar el terreno perdido. Bajo mi discutible punto de vista lo esencial es perfilar un hilo argumental a través del rearme ideológico que entronque con las legítimas aspiraciones de muchos españoles, hasta volver a hacer de la política el arte de lo posible. Si a pesar de todas las buenas intenciones el Partido no es capaz de conectar de nuevo con la sociedad, de sentir y padecer los males que asolan a una parte importante de ella a partir de un programa creíble pero atrevido a un tiempo, es poco probable que el nuevo Secretario General por si solo sea lo suficientemente avezado para enderezar la actual situación de desconcierto y debilidad. No hay que salir de nuestras fronteras para comprobarlo. El sr. Rajoy, actual líder de su partido gobernante y jefe del último ejecutivo, no sólo es el presidente peor valorado de la Democracia, sino que antes de ganar las elecciones su valoración ni tan siquiera llegaba a 5. Tan baja ha sido siempre su estimación, que más del 60% de la población desconfiaba de él cuando ejercía como jefe de la Oposición, y a pesar de ello, las encuestas daban al PP como claro favorito para ganar las elecciones. A diferencia del PSOE, los populares tenían un programa claro y definido en consonancia con su predicamento político, otra cosa es que a las primeras de cambio lo incumplieran de pe a pa, lo cual puede ocasionarles un serio revés en las legislativas del año que viene, aunque eso está por ver.

  Siendo fundamental una oposición fuerte y constructiva en lo que queda de legislación, lo trascendental  de cara a poco más de año y medio, es saber por ejemplo si tras una hipotética victoria en noviembre de 2015 o antes en función de unas elecciones anticipadas, estarían dispuestos a regular como parece ahora la dación de la vivienda en pago. Si cumplirían con la derogación de algo tan nocivo e injusto como la última reforma laboral del 2012 -todos deberíamos de leerla, no tiene desperdicio-, que ha roto el equilibrio existente entre la clase obrera y la empresarial. O si de verdad están decididos a frenar la externalización creciente de muchos hospitales (privatización encubierta) y a acabar con las miserias de los pacientes en algunas comunidades autónomas muy concretas. Si de verdad están dispuestos a recuperar tantos derechos adquiridos a lo largo de muchos años y que se han perdido en los dos últimos, atreviéndose con la derogación de las tasas judiciales o el otorgamiento de becas más justas para competir en igualdad de condiciones con estudiantes de familias pudientes, así como tasas universitarias más razonables y acordes al poder adquisitivo de la generalidad. Además de acometer una reforma en profundidad de la Constitución que llevaría aparejada otra reforma del Senado para convertirse en cámara representativa o bien su eliminación. Y por supuesto, acometer en serio una modificación de la Ley de Transparencia que ataque en profundidad este mal endémico llamado corrupción. Si todo esto que los dirigentes socialistas dicen que van a llevar a cabo no lo hacen cuando vuelvan al gobierno -ahora mismo parece una utopía-, quizás caven su fosa definitivamente, pues a su izquierda e incluso a la derecha, hay formaciones preparadas para comerle la tostada.

  Sin embargo hay un inconveniente enorme, y es que vivimos en un mundo globalizado donde el dinero circula a velocidad de vértigo y los ciudadanos no nos podemos mover con tanta premura. Quiero decir que a pesar de un propósito de enmienda por parte de los socialistas españoles, para cambiar la sociedad, globalizada, repito, no será suficiente. Si el PSOE que va a venir no trata con todo el empeño de fraguar con el resto de socialistas europeos una unidad de acción a fin de combatir al pensamiento neoliberal que domina el Continente, más pronto que tarde esa Socialdemocracia pujante que todos conocimos algún día, terminará fagocitada por sus dos extremos. Un ejemplo ilustrativo es el de la facilidad que tienen los grandes poderes financieros, económicos, las fortunas personales o las empresas del Ibex-35 para maniobrar o gestionar su dinero sin apenas oposición -¡qué tiempos aquellos cuando el movimiento de capitales se penalizaba con una tasa! ¿Por qué no una tasa para los movimientos especulativos de los grandes capitales?-. Enormes empresas que pagan una cantidad ridícula por sus rendimientos, adinerados que se juntan para crear Sicavs, Multinacionales que crean infinidad de empresas pantalla para despistar el itinerario de su dinero que habitualmente desembarca en un paraíso fiscal, amén de los lobbies o grupos de presión en los mercados que campan a sus anchas y hasta amedrentan al poder polìtico, etc. Todo esto es únicamente combatible con la unidad de acción para acabar con la dichosa desregulación actual.

  No hay que ser un lince para percatarse de que la crisis ha propiciado el descrédito generalizado de la Socialdemocracia, particularmente en los países pobres del Sur, que ante las penurias brutales del último lustro, sus ciudadanos no entendían cómo dirigentes denominados de izquierda podían girar repentinamente para hacer una política opuesta. Si algo se espera en un escenario de máxima dificultad es que los representantes, al menos los de centro izquierda y por descontado los de izquierda, den respuesta a sus múltiples problemas -en España, como en otros países del entorno, aumenta preocupantemente el número de pobres, advirtiendo nuestro CES del riesgo de cronificación de la miseria entre muchos españoles-, de lo contrario terminarán por darles la espalda como ocurre en la actualidad. Para políticas de ese tenor, más laxas a la hora del control, ya hay otros partidos que es casi seguro lo harán mejor. Suerte que tras 6 años de crisis, el Banco Central Europeo parece haber caído del guindo de que únicamente con la política de restricción no se sale del pozo y mucho menos recuperar a los millones de nuevos pobres que ha generado su inacción. Al fin se atreve y aunque sea tímidamente, está dispuesto a poner en circulación 400.000 millones de € para estimular la economía. ¡A buenas horas mangas verdes! También el sr. Rajoy ha anunciado una millonaria cantidad de euros para lo mismo al socaire de los nuevos aires del Central. Parece que por fin alguien como el sr. Draghi se atreve a llevarle la contraria a la sra. Merkel.

  Me voy por los cerros de Úbeda sin concretar. Existe otra forma de hacer política, también más cercana, sin pantallas de plasma o ruedas de prensa sin preguntas, más espontánea que la encorsetada de hoy día por culpa de los mil y un asesores; y hay otras muchas políticas económicas que se pueden implementar. Las deudas se pagan, se deben pagar, pero cuando eso sea posible. Igual que un individuo trata de refinanciar su deuda a largo plazo cuando llegan las dificultades, así debieran hacer los países deudores. Alemania por cierto, aún está liquidando o lo acaba de hacer, su deuda millonaria con USA a cuenta de las ayudas tras la Segunda Guerra Mundial, porque, y eso deberían de tenerlo en cuenta nuestros representantes, lo primero son las personas, lo primero. A lo que parece sigo en Úbeda. Desgraciadamente no la conozco.

  Si el PSOE que salga vuelve a ser fiel a sus principios estará en disposición de liberarse de ese ente de los mercados que es quien marca el tempo, y si finalmente elige un líder de verdad, que no se parezca a los tecnócratas al uso y que pueda ilusionar y más tarde llevar a término el ideario programático, habrá ganado mucho terreno; pero lo difícil será lograr la convergencia europea de toda la Socialdemocracia para luchar contra el otro poder. Eso son palabras mayores.

jueves, 5 de junio de 2014

Nos la dan con queso

  Entre tanto los españoles nos ocupamos en la oportunidad o desacierto de la abdicación de nuestro rey, discutimos sobre el guirigay montado en las filas socialistas de unos días para acá y analizamos a bote pronto en lo concerniente a la estupenda noticia de la reducción del paro en mayo pasado, si bien los matices advierten de que más del 90% del empleo creado es temporal y una parte apreciable es a tiempo parcial, Europa parece que podría de nuevo dárnosla con queso.

  Nos hemos hartado de escuchar que los comicios últimos serían más decisivos que nunca para los votantes, pues entre otras cosas se nos daba la oportunidad de elegir por vez primera al futuro presidente de la Comisión Europea. Si bien la elección no sería directa, sino a través de nuestros representantes, los cuales han respetado siempre una ley no escrita por la cual nominan al más votado, era evidente, o así se nos trasladó en campaña, que los diputados electos trasladarían al parlamento de la Unión la voluntad popular. En plena campaña electoral nos dijeron por activa y por pasiva que para el Cargo existía la alternativa de elegir a Juncker, en caso de victoria de los populares, o de Shultz si triunfaba la socialdemocracia. Pues bien, a pesar de vendernos la moto de estar en nuestras manos la decisión última, ahora resulta que a Cameron no le acaba de convencer un hipotético nombramiento del luxemburgués Juncker y ha deslizado para tal cometido el nombre del primer ministro danés, o de Lagarde, la directora gerente del FMI. Y mientras UK plantea alternativas a los dos grandes aspirantes, Merkel apoya a Juncker sin demasiado entusiasmo; a lo mejor es que no le desagrada la idea de colocar a la francesa como correa de transmisión para que se siga haciendo la santa voluntad de la locomotora europea.

  Admito no ser entusiasta seguidor de Jean Claude Juncker; ahora bien, de ahí a que quienes rigen los destinos de Europa pretendan someter el sufragio universal a sus propios intereses, media un abismo. Para viaje tan trascendental y "democrático" no se precisaba de muchas alforjas. No es de recibo este cambio sobre la marcha a cuenta de una mayoría insuficiente o a la ausencia de consenso; y de haberse contemplado este escenario, al menos pudieron advertirnos de otras alternativas. A quienes rigen los destinos del Continente no debería sorprenderles la desafección creciente que se traduce en una abstención superior al 55%. Como tampoco admirarles su escasa valoración entre los representados, ni que, y con cierta razón, se tilde a los actuales mandatarios, acaso como los peores políticos de la historia reciente, algo por otra parte comparable a los de nuestra querida España. Si esta es la Europa abierta, libre y regenerada que proclaman para el futuro, yo también quiero apearme en otra estación más democrática e igualitaria. Empiezo a entender porqué el pueblo italiano le dio la espalda al impuesto Monti desde el Norte, o porqué los griegos están hasta la coronilla de que desde otras fronteras fuercen dimisiones e impongan a políticos dóciles.

  Dicho todo esto, admito que tampoco Christine Lagarde me seduce lo más mínimo, aunque entiendo el entusiasmo de las naciones ricas del Norte que tal vez se decanten por su elección. Al final -es de suponer atendiendo a las consideraciones del parlamento europeo en el sentido primero- lo lógico es pensar en la nominación de Juncker para presidente de la Comisión; si eso no fuera así, los líderes europeos habrán hecho un daño irreparable a la democracia.

viernes, 30 de mayo de 2014

Aún es posible


  Hace mes y medio, concretamente el 14 de abril pasado, más de doscientas niñas eran secuestradas en Nigeria por el grupo islamista Boko Haram. Las niñas se examinaban cuando un grupo de terroristas armado irrumpía en la escuela secundaria de la aldea de Chibok, llevándolas consigo a bordo de camiones. La noticia que resulta estremecedora, parece que fuera de las fronteras africanas no trascendió como cabría suponer en los primeros días, debiendo de pasar unos cuantos más antes de que la comunidad internacional mostrara una cierta reacción, tímida por otra parte ante semejante barbarie. Incluso en el propio país, las autoridades tampoco mostraron inicialmente una consternación acorde al hecho, admitiendo su presidente Goodluck Jonathan con resignación, desconocer el paradero de las desdichadas; esa sensación de penar que ahora sí se tiene después de que padres, intelectuales y ciudadanos en general, hayan exigido una respuesta más contundente por parte del Gobierno.

  Por su parte, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, un día dice que liberará a las muchachas por medio de un intercambio de prisioneros, otro que las venderá como esclavas o serán obligadas a contraer matrimonio por la fuerza, y entre semanas, como un genocida integral, de una tacada se carga a más de 400 personas. Mientras continúa el cautiverio, se difunden rumores cuando no testimonios de niñas que han podido huir, en forma de violaciones sobra las más jóvenes en grupo, o entregas para convertirlas en esposas de sus propios captores. Y todo porque las niñas no deben recibir educación, o al menos la que ellos entienden como maléfica, no en vano Boko Haram significa en su lengua nativa "la educación no islámica es pecado". Este brazo ejecutor pretende ser la prolongación en el corazón africano de Al Qaeda, siendo su cometido imponer la  sharía o ley islámica en Nigeria, un país con más de 160 millones de habitantes, en donde la mayoría musulmana se asienta sobre el norte y la mayoría cristiana predomina en el Sur.

  Como ocurre casi siempre con sucesos que no interfieren en la sacrosanta economía o acontecidos en naciones con escasa influencia, las autoridades mundiales miran para otro lado, y sólo cuando la opinión pública, pero sobre todo la sociedad -siempre muy por delante de sus representantes en lo que concierne a derechos humanos- se escandaliza y pide que se pongan los medios necesarios a fin de subsanar semejante ignominia, es cuando se afanan en la obra sin exceso de entusiasmo. Así EE.UU., ha movilizado a 80 militares que se añaden a una treintena de expertos en materia enviados días antes para ayudar al gobierno nigeriano en el rescate. A tenor de las escasísimas novedades en cuanto a la hipotética liberación, todo hace suponer que las jóvenes todavía habrán de sufrir muchos días de cautiverio y humillaciones, no siendo descabellado visualizar nuevas imágenes propagandistas como la de la farsa del abrazo fraternal, esa donde se las ve ataviadas con el velo musulmán al tiempo de orar sentadas sobre el suelo y admitir haberse convertido al islamismo por obra y gracia de Shekau. Por cierto, repugna pensar que un individuo como éste disfrutara paseando algún día por las calles de cualquier ciudad española sin que se le pudiera tocar un pelo gracias a la reforma de la Justicia Universal.

  Por encima de otras miserias ensalzar la gran movilización actual, generada gracias a la plataforma BringBackOurGirls, con fuerte impacto mediático en USA. Un abogado, Ibrahim M. Abdullahi fue el primero en lanzar un tweet con la mencionada etiqueta "Al principio no fue una campaña coordinada. Fueron un número de individuos que usaron Twitter para concienciar a la comunidad internacional y para llamar la atención de cuanto estaba pasando", le dijo Abdullahi a la BBC en una entrevista. A día de hoy, más de 3,2 millones de usuarios en dicha red, han mencionado el hashtag o etiqueta que en castellano sería DevuelvanANuestrasNiñas. Sin reservas quiero dar mi más profundo apoyo moral a quienes han tomado tan loable iniciativa y a las personas que sobre el terreno tratan de descubrir la guarida de esa banda sanguinaria que desde el año 2009 ha asesinado a más de 5000 seres humanos. Aunque no va a ser fácil y tal vez acabe con un derramamiento de sangre, aún es posible liberar a estas niñas del infierno y fanatismo de una ortodoxia deshumanizada.

viernes, 23 de mayo de 2014

Un coladero

  Desde el pasado 15 de marzo está en vigor la reforma de la Justicia Universal tras el voto único y mayoritario del Partido Popular en el Congreso. Con la nueva propuesta se pretende frenar la investigación en torno a delitos que no se hayan cometido dentro de nuestras fronteras. Desde entonces y a día de hoy han sido puestos en libertad 43 narcotraficantes, un número que irá en aumento con el transcurrir de las semanas si alguien no le pone remedio, añadiendo a la lista a torturadores, genocidas, violadores, etc. 

  La Justicia debe de ser presta, ecuánime, reparadora que no vengativa, y de carácter universal, huyendo de cualquier localismo cuando el delito sea flagrante, osease, producido en La Habana, Sebastopol o en mitad del océano. Siendo de pura lógica, advirtiendo la mayoría de jueces y magistrados de tamaña chapuza a quien rige y debe reformar el músculo de la judicatura desde el ámbito político, es un desatino que él, el sr. Ruiz Gallardón, jurista para más señas, con amplios conocimientos en la materia, además de hombre cultivado y probablemente con la cabeza mejor amueblada de cuantas reflexionan cada viernes en torno al Presidente para hacer más "llevadera" la vida de los españoles, haya optado, a indicaciones de éste y de poderes más alejados por ahuecar el ala y mirar para otro lado por si las moscas. Y mientras tanto, supongo que un buen número de ciudadanos asistimos estupefactos a la procesión de criminales excarcelados, por no llamarlos armas de destrucción masiva, pues no dejan de ser individuos sin entrañas que no les importa lo más mínimo la degradación de miles y miles de personas cuando no el destrozo de familias enteras con tal de obtener pingües beneficios a cuenta del tráfico de drogas. Y mientras eso ocurre, una amplia mayoría de los medios que tienen por misión la de informar, pasan de puntillas sobre el tema cuando se produce una nueva suelta de prisioneros, algunos de ellos sin haber pasado siquiera el año entre rejas. De verdad que es para que a uno se le caiga la cara de vergüenza, y más si hacemos la comparación -odiosa, cierto, pero no se debe ignorar- de aquellos días no tan lejanos, cuando la facción informativa más radical condenaba con rotundidad cada puesta en libertad de algún etarra tras haber cumplido condena de varios años con sus correspondientes beneficios penitenciarios a los que tiene derecho todo recluso. No puedo admitir el opuesto proceder como no sea a partir de una vertiente ideológica interesada, pues si no es así yo no entiendo nada. La prensa en general debiera denunciar sin cortapisas este escándalo, de lo contrario se puede pensar en la complicidad de quienes la dirigen, algo por otra parte nada descabellado teniendo en cuenta que los propietarios de casi toda ella pertenecen en su mayoría a empresas del Ibex 35.

  Y desde luego aún entiendo menos la escasa repercusión que está teniendo entre los políticos que aspiran a hacerse con un sillón en el parlamento europeo, ese goteo incesante de criminales puestos en la calle. En mi modesta opinión, ésta sí que sería inestimable "munición" para utilizar contra los actuales gobernantes, por otra parte favoritos para hacerse con la victoria, aunque esta vez sin mayoría absoluta. Me parece a mí tema de capital importancia y que Europa debería debatir a fin de influir en el gobierno español para enmendar su garrafal error. No obstante, que apenas surja en el debate de las ideas la Justicia Universal como la conocimos hasta anteayer, evidencia el pobre nivel de la actual clase política española, salvando honrosas y contadísimas excepciones.

  Por su parte el sr. Ruiz Gallardón se está cubriendo de gloria con la dejación de funciones en asunto de tal relevancia, un desaguisado más a añadir a la subida de tasas que deja con escasas opciones de litigar a los menos pudientes, o a la nueva ley de seguridad ciudadana que restringe la capacidad de movimiento de las personas, o a la pretendida privatización del Registro Civil en favor de los registradores de la propiedad, amén, como sí ha ocurrido con otros de sus predecesores, de firmar múltiples indultos sin rigor. Para mí sin dudarlo, y lo digo con pesar, es una de las grandes, sino la mayor decepción del Gobierno. Para este viaje de persona tan instruida sobraban alforjas; mejor otra en su lugar sin tantos conocimientos pero con algo tan básico como el sentido común y la justicia, valga la redundancia.

domingo, 18 de mayo de 2014

¿Y después qué?

  Pues probablemente nada. Lo más razonable es pensar que tras los próximos comicios del 25-M en la UE todo seguirá como hasta ahora, sin cambios. Ganen unos u otros, populares o socialdemócratas del Viejo Continente, es lógico pensar en el inmovilismo, no vaya a ser que alguien se mueva y no salga en la foto. La Derecha Democrática tiene asumido su rol que es el consignado por el poder fáctico transmitido a través de la sra. Merkel, es decir, máxima deferencia hacia la macroeconomía y desatención indisimulada por la ciudadanía, particularmente aquella con más impedimentos para sobrevivir. Por lo que respecta a la Socialdemocracia, de un tiempo a esta parte parece haber, sino abjurado de sus postulados más reconocibles, si sentirse confortada con el dogma del reinventado liberalismo exportado desde los países anglosajones, aunque con matices, por aquello de preservar una mínima autonomía del compromiso social con respecto al predominio popular de índole más individual o privado. Es cierto que la Izquierda Democrática alardea de una conciencia social y a la mínima oportunidad la saca a pasear, pero, ¿alguien en sus cabales cree que de vencer por mayoría suficiente aplicaría sus proclamas de solidaridad? Francamente es difícil de creer, pues hoy los políticos, sean del signo que sean, están sojuzgados por los gerifaltes que detentan los mecanismos y palancas del ramo financiero/económico, tal es el dominio conseguido por éstos al albur de las políticas desregulatorias o liberalismo a ultranza sin control desde los años ochenta, incrementadas sustancialmente tras la tragedia del 11-S.

  Hace ya años que Europa se ha traicionado a sí misma. A la UE se le quiso dar una carta de naturaleza con prioridad por los derechos y libertades de los europeos antes que sobre el resto de vertientes incluida la económica; incluso en algunos países como España se llegó a aprobar una constitución europea. Hoy toda aquella efervescencia se ha quedado en agua de borrajas, algo evidenciado con total virulencia al estallar esta crisis infame. Lejos de corregirse o regularse las anomalías existentes que contribuyen a lastrar al conjunto de la ciudadanía, lejos de modularse la autoridad omnímoda del presente capitalismo que galopa desbocado cual caballo de Atila, las autoridades políticas son condescendientes con aquélla y disimulan, cuando no cohabitan con desconcertante naturalidad; un auténtico escarnio para el común de los mortales. Así nos encontramos con naciones como Luxemburgo que es paraíso fiscal, o Irlanda, donde una empresa puede establecer su sede social y apenas pagar impuestos. Pero digo yo, ¿no se trataba de hacer una convergencia fiscal para que nadie tuviera ventaja sobre el vecino? Y ahí está esa vergüenza llamada Sicav creada con un mínimo de 100.000€ y que paga una cantidad irrisoria comparada con un empleado de nómina que debe apechugar con el IRPF. No digamos de la dejación de los últimos años en lo referente a la política migratoria, problemática agudizada con la dejación de la ayuda económica a la cooperación internacional. Sin embargo la clase política, la española al menos, si parece preocuparse por coartar al máximo los movimientos atrevidos de sus súbditos, promoviendo una legislación coercitiva en pos de la preservación absoluta del negocio financiero/económico. Ese es el contradictorio proceder de quienes se denominan liberales, y obviamente lo son, pero con los más poderosos.

  Y hablando de España. El jueves pasado charlábamos un grupo de amigos sobre el tema de las elecciones a cuenta del debate televisivo entre el sr. Arias Cañete y la sra. Valenciano. Mi amigo Santi, con vocación de político sin ejercicio, decía que hacía muchos años que no había visto en pintura un programa político, <<¿y existen; pero de verdad se imprimen o es todo una pura invención?, Ahora no se reparten como antes>>, decía consternado. Añado yo: ¿nos molestamos en leer al menos un resumen programático aunque sólo sea el del partido al que vamos a votar? ¿Nos molestamos en comprobar si las propuestas de nuestra elección colisionan con la Constitución? ¿Conocemos grosso modo el articulado de nuestra Carta Magna? ¿Nos limitamos a votar con fe ciega al partido con más afinidad sin tener en cuenta otras variables? ¿Condescendemos siempre con el partido predilecto haga lo que haga, o tratamos de ser críticos y llegado el momento nos atrevemos a castigarlo sin el voto? A pesar de los pesares y de la imperfección del actual sistema democrático, yo pienso que se debe de participar, aunque finalmente se opte por el voto en blanco o nulo.

  El amigo Santi, con vocación real de político, que eso dice él, admitía que el debate televisado le pareció infumable, por no decir algo peor. <<Entre la dichosa apostilla de la herencia recibida -me inmiscuyo para decir que para otra ocasión habría que hablar de las herencias aún no recibidas, como las comunidades de Valencia o Murcia, o la ciudad de Madrid-  y la retahíla de buenas intenciones que suenan a postizas, quedé hasta la coronilla. Si el futuro comisario es el hasta hace bien poco ministro mejor valorado del actual gobierno, apaga y vámonos>>. Yo añado que el sr. Arias Cañete no parecía él, sino un autómata teledirigido, gobernado por un sinnúmero de asesores que tratan de ayudar y lo único que consiguen es atolondrar al protagonista de marras. Pero eso es algo que merece una reflexión aparte, si bien es cierto que a los populares de la calle Génova le sobran asesores a manta. Por otra parte, a la sra. Valenciano se la pusieron como a Felipe II, así que rascó donde más podía aprovecharle, proponiendo acciones genéricas que ni siquiera fueron rebatidas por su manso rival, pues a lo que parece, el sr. Arias Cañete es muy respetuoso con las féminas, y si hubiera sido el mismo, que se conoce, entraría a matar. Ciertamente desafortunadas las declaraciones del día después justificando su perfil bajo en el debate. Vamos, que terminó de afianzarse en el revolcón.

  Para finalizar y hablando de infortunios, justo antes del debate patrio, en Europa se hacía otro a cinco y más ágil. Triste es pensar que pueda ser el luxemburgués y popular Jean Claude Juncker, muchos años primer ministro del paraíso fiscal en aquel país, quien vaya a llevar las riendas de la Comisión Europea, una de las tres patas que conforman la Troika. Escucharle en boca del intérprete de turno es mirar al prototipo de tecnócrata con la única preocupación por los grandes números, un hombre que parecía levitar pues le resultaba enojoso pisar en tierra firme. Claro que tampoco parece ofrecer mayores expectativas el socialdemócrata Martin Schulz. En resumidas cuentas y como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual. A mí no me importaría que se quedara Durao Barroso, ¿total?

domingo, 11 de mayo de 2014

Villafranca, turismo


  Sobre Villafranca y su destino se han vertido opiniones en infinidad de artículos en los medios escritos, se ha conversado en la radio y hasta en la televisión, pero somos fundamentalmente los villafranquinos quienes hablamos, confrontamos y discutimos desde hace decenios tratando de buscar la mejor solución de futuro, el remedio a su abatimiento ancestral, sin que por el momento nos hayamos topado con el bálsamo de Fierabrás, o para ser más exacto, con la fórmula perfecta. La Tierra, esa minúscula canica donde vivimos, no ha dejado de dar vueltas en torno a su eje y alrededor del Sol a lo largo de millones de años, algo por otra parte tan absurdo y simple que hace factible la vida de los terrícolas; sin embargo, la Villa ha dejado de pulsar en el reloj del tiempo desde hace casi un siglo hasta pararse. Ya en su incompleto Viaje al Bierzo Bajo de 1967, Ramón González Alegre titula uno de sus apartados Un pueblo bellísimo en moribundia, lo que venía a confirmar entonces el incipiente ocaso que luego se ha venido agudizando con el transcurso del tiempo. Todos los villafranquinos nos hemos sentido apenados e incluso -es una apreciación personal- acomplejados por el ingrato rumbo que tomaba la Historia vengándose de la nuestra, tan brillante, aseada y ejemplar hasta anteayer como quien dice. Nos fastidia que Ponferrada, la eterna rival, sea ahora la localidad pujante, la de referencia, cuando ni siquiera había llegado a ser capital de provincia en tiempos de la Pepa, aunque estuviera compitiendo para serlo hasta el último instante. Pero Villafranca tenía entonces peso y poder de influencia como para seguir liderando al Bierzo, al menos desde las instancias políticas, y cuando menos rivalizando con aquélla por la primacía comercial de la Comarca.

  A día de hoy Villafranca ha desatendido la poca industria con la que contaba, el comercio continúa declinando, y por supuesto ha perdido servicios tan dispares y básicos como el Juzgado de Primera Instancia, la estación de tren, el cine-teatro con proyecciones o representaciones regulares, o el colegio de enseñanza de los PP.PP., etc. Lo único de lo que sí puede presumir es de su considerable patrimonio histórico y artístico, amén de un entorno de belleza incomparable. Si esto es como creo que es, los villafranquinos deberíamos unirnos y volcar el esfuerzo común en algo tan de moda hoy como es el turismo, en este caso turismo de interior. Las posibilidades son inmensas y el resultado final puede ser gratificante, haciendo que el beneficio aún por llegar redunde en una nueva y desconocida prosperidad; aunque para ello y como premisa esencial, todos, absolutamente todos, debemos de creer a pies juntillos en las enormes posibilidades sin tantear que ofrece nuestra Villa. Creo no exagerar diciendo que si Villafranca del Bierzo se ubicara en una comunidad como Navarra, Rioja, País Vasco o Cataluña, cualquiera de ellas con mucho más empuje y altura de miras que la nuestra, sería enclave de obligada visita para turistas ávidos de cultura, paisajes y por qué no, costumbres. Al impulso de los habitantes en aquellos lares, se uniría el apoyo económico y de otra índole de los respectivos dirigentes políticos que bajo ningún concepto dejarían apagarse un lugar tan singular. Yo he visitado algunos pueblos y ciudades con menos credenciales, y no obstante se han promocionado como el no va más, pese a que sus virtudes se circunscribieran a una promoción exagerada, a estupendas carreteras de acceso, con sus calles, plazas, rincones y edificios/monumentos limpios y cuidados, con señalización clara y precisa de los espacios pintorescos; en resumidas cuentas, dando la sensación de armonía en su conjunto.

  Los villafranquinos debiéramos de olvidar las protestas cuando se cuece el guirigay, y agradecer que los visitantes abarroten nuestras calles, sea en fiesta patronal o a golpe de Fiestizaje. Es nuestra obligación luchar hasta extenuarnos para involucrar a las diferentes instituciones y en particular a la Junta a fin de asegurar la preservación del abundante patrimonio monumental con que contamos, reivindicar hasta el desespero la obligación de dotar a nuestra Semana Santa con el marchamo del interés regional y demandar la mejora, promoción y divulgación de algo tan básico para el Bierzo como es el Camino de Santiago. Pero a su vez, nosotros tenemos la ineludible obligación de apostar antes por la unidad de acción, por valorar cualquier idea novedosa que pudiera ir en beneficio de la Villa aunque a primera vista nos parezca peregrina. Y yo a título personal, apostaría sin rodeos por seguir fortaleciendo la oferta cultural como valor añadido para cuando lleguen los días venturosos del turismo de masas. Mas todo esto es fácil de decir cuando uno está fuera, ¿verdad? Entonces lo mejor una buena imagen y saberla vender.


  Hablando de ideas. El otro día leía en el semanario Bierzo 7 una propuesta más que interesante expuesta en un artículo de Víctor Martínez. Al rebufo del próximo mundial de ciclismo a celebrar en cuatro meses, el autor plantea la oportunidad de hacer una "Clásica del Bierzo" como hay otras muchas que dan prestigio a los lugares donde se desarrolla, tal es la Milán-San Remo sin ir más lejos. Víctor Martínez sugiere una carrera con inicio y final en Ponferrada después de un recorrido de 190 km. y tras circular por las localidades más importantes, entre ellas Villafranca. El autor considera que el próximo mundial puede servir como vehículo promocional del Bierzo a lo grande, por tanto no habría que dejar de lado posteriormente la alternativa anual de una clásica, pues advierte del favorable impacto visual que las imágenes difundidas en septiembre a multitud de países puede infundir en el ánimo de los televidentes, atrayendo así su necesidad de conocer el terreno in situ, por aquello de que "una imagen vale más que mil palabras". Si finalmente prospera la interesante idea que él presupuesta muy por debajo del coste mundialista, en torno a 600.000€, creo que Villafranca tendría que volcarse en ella y colaborar dentro de sus posibilidades pecuniarias.

  Es fundamental el trabajo en equipo, unidos; y si inesperadamente surge una iniciativa, en este caso de carácter comarcal, apoyarla sin ambages hasta las últimas consecuencias, porque el bien del Bierzo redundará en el beneficio de Villafranca. Pero antes del atrevimiento, de arriesgarnos, hay que creer ciegamente en cuanto se haga, pues la fe mueve montañas.

sábado, 3 de mayo de 2014

¡Que vuelva Sarkozy!

  Definitivamente la Socialdemocracia podría ir pensando en un epitafio para dejar escrito junto a su legado que se marchita precipitadamente. El presidente francés puede ser el perfecto oficiante del sepelio con la decisión de nombrar a Valls Primer Ministro de la República. La ilusión desmedida por la victoria de Hollande, el cual parecía encarnar el revival o una especie de oasis de la izquierda en medio del dominio apabullante de los conservadores en prácticamente el resto de Europa, ha trocado en un desencanto generalizado de los ciudadanos inconformistas que con su nombramiento aspiraban a un golpe de timón en la gobernanza europea. Al final ha renunciado a los principios sociales para hacer seguidismo de las directrices emanadas desde el Norte del Continente, y para ello nada mejor que nombrar al barcelonés de nacencia como ejecutor de los recortes de la "única" receta posible para blindar el euro, salvaguardar el capitalismo y a las élites minoritarias que son quienes lo sustentan. Valls es miembro socialista francés, cierto, mas podría estar afiliado a la UMP o incluso ser integrante de las huestes de Marine Le Pen; por cierto, un hecho este del travestismo político que empieza a ser más frecuente de lo deseable en España y en muchos otros países, haciendo un daño irreparable a los votantes de izquierda que aún piensan en la política como algo indispensable para transformar el mundo y con ello alcanzar el mayor bienestar posible de la sociedad, sin que ésta deba de estar sometida a los intereses espurios del poder económico y financiero. Si quienes todavía integran la izquierda moderada europea no clarifican su pensamiento frente al único imperante de los recortes y el ahondamiento en las desigualdades, si no se alían y acuerdan una voz única y contundente frente al dominio conservador y a favor de los ciudadanos de a pie, y lo que es más importante, no piensan en la posibilidad, aunque sea pequeña, de mejorar la vida de la sociedad a partir, eso sí, de un libre mercado pero regulado a través del poder político, lo mejor que podrían hacer es irse a casa o cambiar de bando. La gente no es tonta, y para hacer esa política de martillear una y otra vez en el clavo más vulnerable de unos años para acá, si no hay otra alternativa posible, mejor que el martillo esté en manos de los mismos; al fin y a la postre son quienes mejor conocen el percal. Visto el panorama, con el socialismo obnubilado, fagocitado por el poder abrumador de una derecha unidireccional, la derrota en los próximos comicios de mayo puede ser dolorosa, pues quienes algún día confiaron en aquella máxima de equidad social pueden hoy buscar algo más extremo, optando por políticos más radicales.

  El caso es que a Nicolás y a Ángela, pareja de hecho, se les estropeó un día la furgoneta con la que transportaban a las tiendas y supermercados las mercancías. Siendo su medio de vida no les quedó otra que el arreglo. En el taller les advirtieron de la conveniencia de una nueva que valía sus buenos cuartos, y si no, pues apañarse con la misma, pero sin superar jamás los 50 a la hora. Como nadie les daba crédito y tampoco eran muy aventurados, optaron por ir tirando con el viejo vehículo hasta que llegaran días más propicios. Mientras, otro chófer de la competencia que atendía por el nombre de Barak, y otro más que era conocido por David, viendo que la ocasión la pintaban calva y que los supermercados y tiendas anhelaban más puntualidad en la entrega para hacer caja desde primeras horas de la mañana, a pesar de la deuda que tenían, especialmente Barak, optaron por pedir crédito y comprarse unas nuevas que les permitía alcanzar los 100 a la hora. Así las cosas, ambos chóferes fueron reclamados por casi todos los establecimientos ante la prontitud de las entregas, de manera que la pareja formada por Nicolás y Ángela, a pesar de no tener casi deuda, comenzaron a sufrir las estrecheces al no generar beneficios porque todos se los llevaban sus competidores; y éstos, particularmente Barak, aunque deben mucho dinero, empiezan a devolverlo, pues el negocio va viento en popa.

  ¡Que vuelva Sarkozy! ¿Que regrese junto a Merkel! A pesar de sus múltiples problemas con la justicia, como ese del caso Bettencourt por la financiación irregular de su campaña electoral -¡mira que me suena!-, mejor Sarkozy que Hollande para reequilibrar las cuentas públicas. En un arrebato de sinceridad, decía el Expresidente estrenada la crisis financiera con el desplome de Lehman Brothers, que había la ineludible obligación de refundar el capitalismo porque tal y como lo entendíamos estaba agotado. Aquello no dejó de ser un brindis al sol, pues un conservador como él jamás podría llevar a término algo así, y tampoco sus correligionarios se lo iban a permitir. Pero, mejor Sarkozy, ¡que vuelva ya! Aunque esta Europa, más que nunca de los mercaderes, discurra al ralentí en contraposición a USA, UK, Canadá y otros países, incluidos los emergentes, que no padecen el yugo de la moneda única.

domingo, 27 de abril de 2014

La CIUDEN en riesgo de liquidación


   En las últimas semanas se vienen agolpando las malas noticias en cuanto a la viabilidad de la Ciudad de la Energía, una entidad que bien podría llegar a su liquidación si no se remedia con la fuerza y unidad de todos los bercianos; algo por lo demás en entredicho a tenor de la baja participación de ciudadanos en la última manifestación organizada por la Plataforma en defensa de la CIUDEN, en torno a 200 ó 300.  

  El proyecto de envergadura cuya culminación sería la captura y almacenamiento de CO2 nacía tras un Consejo de Ministros del año 2006, a la postre una de las promesas electorales del sr. Zapatero para desarrollar en el Bierzo. Nacía así la Fundación tras una inversión considerable de dinero y con la firme intención de ponerse a la vanguardia europea en lo concerniente a la generación de energía limpia a partir de productos altamente contaminantes como el carbón, uno de los fósiles más nocivos para el medio ambiente. El plan global contemplaba en sus estatutos fundacionales una fuerte apuesta por el desarrollo social y económico de nuestra comarca, además del proyecto del Museo de la Energía y otras muchas vías de exploración expuestas por ejemplo en informes referidos al ahorro energético en municipios, o la recuperación de escombreras, cuando no puesta en marcha de terrenos deportivos. Todas las finalidades ideadas en tiempos del dinero a espuertas entrando en el erario público merced a la pujanza desmedida del sector del ladrillo, hicieron que el proyecto inicial se sobredimensionara, eso es cierto, como también que en los tiempos que corren el proyecto se debe readaptar con rigor; pero de ahí a minimizar su actividad hasta convertirla en residual hay un trecho enorme.

  Dicen los más pesimistas que el actual director de la CIUDEN y estrecho colaborador del ministro Soria -hoy ya disuelta la Fundación como ente jurídico propio-, sr. Castiñeiras, tiene encomendada la misión de eliminar los fragmentos del antiguo proyecto global de la Fundación, hoy repartida su gestión entre diversos organismos públicos, lo cual ha venido a desdibujar sustancialmente su cometido.

  No hay que ser un lince para darse cuenta de que el actual gobierno siempre ha renegado del carbón. No se necesita retroceder muchos años para escuchar al sr. Rajoy, entonces en la Oposición, condenando su consumo. Concretamente, el 18-11-2009, en sede parlamentaria decía: <<mientras otros países europeos apuestan por reducir la dependencia energética y el uso del carbón, aquí hacemos lo contrario>>. La contradicción es manifiesta, pues son ellos quienes han abjurado clamorosamente de las energías alternativas -carísimas, dicen ellos-; y en lo referido al carbón, en el Bierzo hay mucho, otra cosa es el coste de extraerlo, las huellas que deja en la tierra y el daño causado a la atmósfera. Ahí es donde tenía o tiene su razón de ser la CIUDEN, porque si finalmente se resuelve felizmente la captura del dióxido de carbono -en 2012 se culminó con éxito dicho procedimiento- y su complejo almacenamiento a un precio razonable, tal vez el carbón tendría futuro más allá del año 2018. A lo que se ve, los actuales mandatarios y particularmente el sr. Soria sí apuestan por la exploración de nuevos yacimientos de petróleo en aguas marítimas, siendo como es el principal elemento contaminante mundial e inductor esencial del cambio climático presente.                    

  En manos de los bercianos está hacer frente común contra un gobierno que jamás ha creído en el proyecto y por descontado en todo aquello que huela a I+D+i, no hay nada más que ver cuántos científicos e investigadores han tenido que abandonar de nuevo España. Los mandamases de Madrid, no obstante, debieran de saber que todo lo que no sea invertir en aquello, educación y también cultura, por qué no, aboca al país a la miseria y al embrutecimiento intelectual. Sigo creyendo posible un cambio del modelo productivo cimentado en inversión, desarrollo, educación, lo cual, es una obviedad, conlleva el invertir un porrón de dinero -lo caro finalmente suele salir barato-, además de sacrificios ingentes que terminarán dando su fruto. Si no se cambia la dinámica actual, en donde lo más socorrido es montar un bar, una tienda de ropa o de comestibles, el restaurante de marras, el hotelito de temporada o hacerse autónomo sin actividad conocida (ojo, yo también haría lo mismo ante una situación límite pues el intelecto no me da para más), ahondaremos en hacer a la nación más vieja, con más necesidades, materiales y espirituales; con menos población activa por la emigración y la disminución de la natalidad; y una economía de subsistencia por las rebajas salariales que hará de la clase media, antes predominante y musculosa, algo residual y en riesgo de extinción. El sino del tiempo presente es el de la glorificación del capitalismo sin alma, ese que no le importa dejar a millones de seres humanos tirados en la cuneta para mayor satisfacción de los mercados.

  Los bercianos deberíamos dejarnos de rencillas, de luchas políticas absurdas, de discusiones en cuanto a la funcionalidad o no del plan y unirnos todos para defender con uñas y dientes algo que es nuestro y que en su momento tuvo y tiene el respaldo de la UE. El no está ahí y cruzarnos de brazos sería la peor solución, al menos se debe intentar hasta el último momento.

sábado, 19 de abril de 2014

Adiós Gabo

   La profesora de literatura nos había encomendado la tarea de leer Cien años de soledad. Corría la primavera de 1981 en Ponferrada -lo recuerdo muy bien por las ventanas abiertas dando a la entonces nombrada calle del Capitán Losada- y yo jamás había oído hablar de Gabriel García Márquez, mucho menos de una novela con título tan descorazonador. Teníamos tres semanas justas para leer el libro y hacer un informe pormenorizado en cuanto a la trama, pero también sobre el boom de la literatura sudamericana, además de incidir con cierto calado en todo lo referente a ese novísimo término de Realismo mágico. Confieso que la sacudida fue enorme, y apenas había leído unas páginas. Fue algo similar a ver el mar por vez primera, o a la proclamación de una primavera adolescente. Aquello que leía alucinado no se parecía ni por asomo a otras obras. Era de una dimensión tan exuberante cuanto se narraba, de tal envergadura la historia planeada, y con la utilización de un lenguaje tan suculento como exquisito, que no me podía creer que eso también pudiera ser una novela al uso. De tal suerte que, con la emoción del nuevo hallazgo, además de la complejidad de la historia, al cabo de más de cien páginas me di cuenta de estar perdiendo el hilo argumental, y ello a pesar de ir apuntando en papel aparte el nombre y parentesco de cada personaje; así que decidí volver al principio, convencido de poder dominar la emoción que consumía cada espacio de mi cerebro en pos del raciocinio. Logré el propósito de una cierta equidistancia entre mi cabeza y la Novela hasta concluirla, pero desde aquel feliz encuentro el autor colombiano me atrapó para la eternidad. La lectura de los Cien años de soledad se tornó en catorce días de goce inenarrable. Justo un año después, en 1982, recibía el Premio Nobel de Literatura, lo cual venía a confirmar la grandeza y talento brutal del autor de Aracataca, ¿o Macondo?

  Desde entonces la he leído dos o tres veces, y admito no ser muy original al decir que es una de mis tres novelas predilectas. Luego vendría el resto de su obra de ficción, de la cual es destacable El amor en los tiempos del cólera, Crónica de una muerte anunciada, El Coronel no tiene quien le escriba, Los funerales de la Mama Grande, Relato de un náufrago, El General en su laberinto, etc.  En torno a la obra de Gabo se pueden decir muchas cosas, aunque a mí se me ocurre una bien sencilla: es la reencarnación de la literatura en estado puro. Con él se precipita el denominado Boom, abriendo la puerta de las masas a autores de la otra orilla como Vasconcelos, Borges, Cortázar, Bioy Casares, Sábato, Carpentier, Rulfo, Onetti, Vargas Llosa, etc., de tal manera que los de aquí pudimos disfrutar del dominio casi perfecto del castellano por los de allá, en mi modesta opinión lo escriben y expresan mejor que los inventores españoles del castellano.

  Ayer me pedía consejo mi gran amigo Pau -buen lector además de resignado pensador- en cuanto a una obra de Gabo digna de ser leída al margen de Cien años de soledad, Crónica de una muerta anunciada  y El Coronel no tiene quien le escriba. Estuve por sugerirle  Relato de un náufrago e incluso El otoño del Patriarca, pero después de sopesarlo me decanté por Del amor y otros demonios. Editada en 1994, es una novela más bien breve, de fácil lectura, y yo, pese a quien pese, la considero digna de estar entre el ramillete de sus obras cumbre. A través de sus páginas emerge el gran Gabo, un escritor maduro, con menos años por vivir de los vividos, mas con el genio fabulador intacto; con esa inventiva tan personalísima y verosímil que sólo está al alcance de los elegidos. El método utilizado para contar la historia de Sierva María de Todos los Santos es genuino, intransferible; y no obstante parece novedoso prodigio. Si los antecedentes de una niña muerta en un convento "por amor", exhumada tras muchos años de sepultura para reconvertir la antigua iglesia en hotel de lujo puede parecer un hecho insustancial, la intrahistoria de una víctima casi anónima comienza a tener su importancia al descubrir el esqueleto arrastrando una enorme cabellera de 22 metros y 11 centímetros de longitud. A partir de ese instante el genio creador de García Márquez se desborda como agua bendita. Para aquellas personas lectoras que todavía no han tenido la oportunidad de leer algún libro del colombiano y  quieran hacerlo, ésta puede ser una novela adecuada.

  Aquel trabajo de hace la friolera de 33 años me introdujo en el Mundo Gabo. A ti mil gracias por haberme hecho disfrutar como un enano  con tu obra universal. Donde quiera que estés un abrazo eterno. Hasta siempre maestro. 

                               

sábado, 12 de abril de 2014

EVA AL DESNUDO

  Eva Harrington transmuta desde una apariencia ingenua y angelical hasta el autoritarismo rayano en crueldad, convirtiendo su personaje en el paradigma de una fascinante teatralidad. La irrupción de la desconocida al comienzo de la "función", provoca en el ánimo del espectador una corriente afectiva hacia la joven mujer, pues entrevé en ella un desamparo mayúsculo. Me refiero al papel interpretado por Anne Baxter en la prodigiosa película Eva al desnudo de 1950, dirigida por el brillante Joseph L. Mankiewicz, sin dudarlo, la obra cumbre del celuloide en pleno apogeo del Star System sobre el teatro. El film disecciona con el simulado escalpelo de un cirujano, los entresijos, envidias, vanidades, egoísmos y hasta puñaladas traperas que pueden producirse sobre las tablas de un escenario cuando se trata de conquistar la gloria.

  Viene a cuento la película porque, en cierto modo, la política, y mucho más en el tiempo presente, tiene algo de representación teatral o impostura que se acrecienta cuando alguno de los protagonistas ejecuta el papel inadecuado. Es el caso del actual ministro de Justicia. Durante muchos años la imagen del sr. Ruiz Gallardón fue la de un hombre templado, incapaz de perder jamás los estribos, diríamos hoy que centrado -incluso con inclinación al ala izquierda del Partido en opinión de muchos de sus conmilitones; también los simpatizantes socialistas lo calificaban como el rostro amable del PP-; culto y atildado, además de brillante orador. Con ese bagaje y la experiencia inmensa de sus muchos años en política, le sirvieron para convertirse muy joven en presidente de la Comunidad de Madrid y más tarde en alcalde de la Capital, además de pasar a ser serio aspirante a ministro llegado el momento. Bajo su mandato, Madrid pasó a ser la ciudad española más endeudada con diferencia abismal sobre la segunda; no obstante y a pesar de la oposición frontal de la sra. Aguirre, en las últimas legislativas no sólo fue en la lista electoral consiguiendo el escaño, sino que el sr. Rajoy le encomendó la cartera de Justicia. El antiguo fiscal de carrera ha logrado desde entonces o pretende, darle un vuelvo a la manera de entenderla/encauzarla. Bajo mi punto de vista, con la implementación de las tasas judiciales ha roto con el principio de igualdad. La Constitución dice en su artículo 119: <<La justicia será gratuita cuando así lo disponga la ley y, en todo caso, respecto de quienes acrediten insuficiencia de recursos para litigar>>, con lo cual me temo que se deje de ser cuidadoso con las personas más míseras. También está inmerso en la privatización del Registro Civil, además de pretender que en venideros asuntos de calado, sea un triunvirato de jueces el que dilucide sobre el delito; así que, en supuestos de tanta envergadura como los actuales de los EREs o Gürtel, serían tres los individuos que decidirían. ¿Pretende con ello agilizar la instrucción y posterior toma de decisiones, o por el contrario entorpecer la acción de la justicia en el preciso momento de romperse la unanimidad? Con tan solo unos 4500 jueces en España -uno de los países que más litiga de la UE, sino el que más-, me parece una irresponsabilidad ocupar a tres en un mismo asunto. En todo caso habría que aumentar significativamente la plantilla de jueces y facilitarle todos los medios indispensables. No es de recibo, por poner un ejemplo, que el el sr. Ruz se ocupe del enrevesado caso Gürtel/papeles Bárcenas -en torno a unos 60.000 folios de sumario de los que 17.000 ya no están bajo secreto-, y a un tiempo se "distraiga" en otros casos de enjundia. En mi modesta opinión debería ocuparse en exclusividad del primero.

  Sin embargo, por lo que sin duda puede pasar a la historia de la infamia, es por la modificación en torno a la Justicia Universal. En estos últimos días hemos asistido al espectáculo de la puesta en libertad de 16 narcos por parte de los jueces sr. Andreu y sr. Gómez Bermúdez debido al vacío legal imperante tras la reforma. Es llamativa la hipocresía generalizada -me incluyo-, pues nos rasgamos las vestiduras al ver a muchos etarras o criminales fuera de prisión una vez cumplida la condena tras abolirse la doctrina Parot a instancias del Tribunal de Estrasburgo, y sin embargo no nos inmutamos al ver salir a la calle a individuos sin alma y que mercadean con la salud de miles y miles de personas, y en muchos casos habiendo pasado poco tiempo bajo rejas. Yo exijo a ciertos medios, particularmente de la prensa escrita y que están en el ánimo de todos, tanta combatividad como en su momento expusieron con los etarras puestos en libertad y que denuncien sin ambages las excarcelaciones de narcos, genocidas y demás calaña, evitando el sonrojo del silencio cómplice con el mando para no incomodar al poder económico. Como dice el enunciado, la Justicia debe ser Universal, por encima de límites geográficos o banderas.

  Al final de la película, la ya encumbrada Eva Harrington recibe a una meritoria que le cuenta su vida. Ocupada en otras sutilezas, Eva no se percata de que la aspirante está a punto de repetir la historia que ella había protagonizado antes. Como a Eva, al sr. Ruiz Gallardón, preocupado por estar a bien con el sr. Rajoy y con las autoridades chinas -no olvidemos que ésta es una medida meramente política para obviar la masacre en el Tibet ordenada desde Pekín--, le pueden meter muchos goles por la escuadra en forma de excarcelados a mansalva mientras mira con disimulo para otro lado. Y es que no se puede obviar: el Ministro -ya lo decía su padre hace varios lustros a afirmaciones de un periodista que lo tildaba de conservador, replicándole don José María que: <<para hombre de derechas mi hijo Alberto>>- que en su juventud pudo pasar por un político con cierta conciencia social, es hoy un neoliberal como la copa de un pino.


                   

jueves, 3 de abril de 2014

Bierzo, Ramón, Maragatería.

Hace 10 años publicaba esta reseña sobre el libro de Ramón González Alegre, El Bierzo y la Maragatería. González Alegre, que nació en Villafranca, se mudó muy pronto a tierras galaicas. En 1968 fallecía en Vigo, la ciudad donde más tiempo pasó. Es, qué duda cabe, el escritor menos conocido entre sus paisanos nacido durante el Siglo XX.



 He tenido la oportunidad de leer Viaje al Bierzo Bajo y Memoria de un viaje a la Maragatería, ambos, libros de viajes inconclusos, publicados el pasado año por el Instituto de Estudios Bercianos al alimón con el Centro de Estudios Astorganos "Marcelo Macías". Ramón González Alegre -el villafranquino enjuto y alto, de sentimiento religioso legítimo, que no beato, de profundas convicciones sociales, conocido, y a un tiempo desconocida su obra para la mayoría de sus paisanos, además de morador constante en Vigo a lo largo de sus últimos 19 años de vida- no pudo acabar ninguno al fallecer a los 48, tras una prolongada enfermedad que día a día le iba debilitando. A pesar de la pena por no poderlos disfrutar como él hubiera querido, es decir: cumplidos en la totalidad de trayectos y lugares proyectados, Ramón nos deja al margen el legado de una extensa obra que abarca desde el género narrativo (novela, relatos), teatro, pasando por la poesía (también fue director de la revista Alba), libros de viaje, periodístico, hasta el ensayo y otros de difícil clasificación, amén de conferenciante impenitente, siendo aún hoy el escritor leonés con más obra publicada ciñéndonos a la edad de 48 años o menos.



  A través de las pocas paginas, 118 incluyendo el brillante y esclarecedor Prólogo de Vicente Fernández -el poeta que proclamara a la Alameda de Villafranca, Jardín del Mundo y albergue de los ruiseñores-, bosqueja, o mejor, pregona al otro Ramón, el que hace el camino de retorno a la madre tierra. Ramón se vuelve más humano si cabe, y presintiendo la irremisible ausencia terrenal, intuyendo el fin, acaba abrazando por completo la causa de los más miserables, una comuníon en toda regla. Ya no es aquel poeta que cantaba con la inspiración y placidez de la dicha -a pesar de que alguna pincelada de lirismo narrativo se deslice entre las hojas, inevitable en un espíritu perseguido por los versos-, sino un hombre sencillo con la necesidad de disolverse entre aquellas gentes, pero también de denunciar a través de un lenguaje directo y descarnado, la calamitosa vida de los habitantes Burbia arriba; y de la mísera supervivencia en los pueblos más allá del Manzanal. Refiriéndose a los primeros, Ramón escribe, como si fuera en un edicto, que se tomen las medidas indispensables para redimir a los habitantes de Paradaseca y otros lugares próximos -me viene ahora a la memoria esa frase omnipresente del malogrado Gilberto Núñez Ursinos el Bierzo irrdento-, por ser inhumano el vivir en "las casas de palla" o pallozas, revueltos los humanos con las bestias, y sin dieta adecuada y suficiente. <<No puede ser que más de un tercio de la población esté enferma, abunde la gente con bocio, incluso hay algunos "papudos enanos"; menudee el cretinismo y que nadie tenga seguro médico. Por si no fuera suficiente, las vías de comunicación son tercermundistas, algo que se hace patente cuando la mayoría de vecinos no han viajado jamás hasta Villafranca>>, viene a decir.



  El viaje por tierras bercianas lo realiza en 1967 y 1968 -año de su muerte-, si bien sólo deja constancia escrita del primero, ideado para la visita a más localidades ancaresas y que se verá obligado a interrumpir en Paradaseca debido a la salud precaria, la cual se debe resentir más aún por el empeño de hacerlo a pie. El del año siguiente lo hace en Land Rover, pero ya no tiene fuerzas ni tiempo para transcribirlo. El otro Ramón de Villafranca, Carnicer, había publicado tres años antes, Donde las Hurdes se llaman Cabrera, un libro desasosegante y que dejaba al descubierto las penurias de los cabreireses en aquellos años del "desarrollismo" y la emigración, a la postre una obra que le supuso variados quebraderos de cabeza teniendo en cuenta el poder vergonzante de la Censura. Su tocayo, con idéntico compromiso y compasión por los desamparados, se percata de que no hace falta alejarse tanto de Villafranca, pues a la vuelta de la esquina, 12,5 Km., está el fin del mundo, es decir: el yugo de la miseria, del analfabetismo y de la injusticia social. Era la Paradaseca de aquellos años, hermosa y cruel a un tiempo.



  A la Maragatería se refiere en un tono más plano en consonancia con el terreno que pisa, tal vez menos enojoso de leer el lector; pero el sonsonete, ese de la pobreza, del terreno agostado o de la emigración, de los arrieros en riesgo de extinguirse y de la tierra sin futuro, suena igual de quejumbroso.



  Ciertamente es un privilegio su lectura, un grato acierto por parte de ambas asociaciones culturales la publicación de este testimonio escalofriante hecho libro -su publicación para ABC en cuatro entregas, fue vetada por la Censura del Régimen y/o por la propia del Diario-, un libro que nos debiera provocar una reflexión en cuanto a aquellos tiempos siniestros de hace menos de medio siglo, tiempos -al menos para una parte importante de españoles- aciagos si se contraponen a los actuales, a pesar de los pesares y de la crisis. Por ello, no estaría de más su lectura, y al finalizarla, preguntarnos con alguna asiduidad por nuestros ancestros, teniendo presente de dónde venimos.




                                                                       


                






viernes, 28 de marzo de 2014

REPUGNANTE

  Tras casi una semana de las Marchas de la Dignidad, todavía colean las consecuencias de las multitudinarias manifestaciones que confluyeron en Madrid. A casi siete días de aquello, en la prensa escrita, radios y televisiones, se sigue analizando pormenorizadamente la actuación de unos bárbaros y la intervención/abstención de las fuerzas de seguridad. Antes de seguir quiero dejar muy claro que, la visión de unos energúmenos arremetiendo y acorralando sin piedad a un reducido grupo de policías, me provoca tanta repugnancia como en su momento la lamentable intervención de hace unas semanas en Ceuta con lo de las dichosas devoluciones en caliente -mucho mejor las devoluciones en frío, digo yo-. La minoría de descerebrados que irrumpe habitualmente con cada manifestación debería saber -¿o sí lo sabe?- que con su actuación salvaje acaba, si no deslegitimando, al menos distorsionando la dimensión y empuje democrático de la mayoría de participantes. Pero somos el resto de la sociedad quienes debemos de valorar con ecuanimidad quiénes son los buenos y quiénes los malos. Según la Policía, los malos eran en torno a mil. Eso quiere decir que en un paréntesis entre los 350.000 asistentes, según el propio Cuerpo, y el millón y medio en valoración de los convocantes, el millar de energúmenos vendría a suponer el 0,285% ó 0,066% de los manifestantes.

  Dicho esto, con las controvertidas Marchas de la Dignidad se pueden sacar algunas conclusiones. Así, a bote pronto, se me ocurre que el Ministerio de Interior, o su ministro, para ser más exacto, parece desbordado por los acontecimientos presentes. Puedo entender algún error puntual, pues todas las personas incluyendo a los políticos, las tenemos, también yo, faltaría más. No obstante, cuando esas anomalías se convierten en cotidianas, es que la persona con la responsabilidad no está capacitada para una tarea ardua e ingrata muchas veces, como es la de seguridad. El sr. Jorge Fernández ya hubiera cesado o dimitido en otro país con más pedigrí democrático. El Ministerio no carbura y me inclino a pensar que es el chófer quien no atina con la dirección. A la lamentable falta de coordinación por parte de los mandos policiales se añade ahora el informe demoledor del CGPJ que hace trastabillar la cacareada Ley de Seguridad Ciudadana por colisionar con nuestra Carta Magna. Me pregunto si los muchos asesores del Ministerio habrán leído alguna vez la Constitución, o, ¿es intencionado el modo de proceder para que a partir de unos máximos vayamos viendo los ciudadanos la aparente ductilidad del Gobierno que se amolda a otras consideraciones?

  Otra conclusión más sangrante viene al hilo de las declaraciones de la sra. Botella. La Alcaldesa plantea que las manifestaciones se lleven fuera del centro de Madrid. A lo mejor lo que pretende es que las venideras se queden entre Pinto y Valdemoro. Pero ¿cómo se puede hacer esa aseveración? Con ese argumento ya me imagino a mis paisanos de Villafranca manifestándose por la defensa del río Burbia en Turón, por decir un lugar alejado de la capital del Principado. Los villafranquinos se manifestaron entonces por las calles de Oviedo, además de transitar frente a la sede de la Confederación Hidrográfica para evitar algo tan injusto, y gracias a su movilización mayoritaria se logró. La sra. Botella debería de saber que Madrid es la capital de España, por tanto, la ciudad que acoge la mayoría de sedes institucionales o empresariales; y las primeras, mayoritariamente, se sitúan en el centro, por lo cual sería un disparate que las masas discurrieran por la Casa de Campo o se fueran a Chinchón. En cuanto al coste elevado que supone la presencia masiva de ciudadanos en concentraciones, debería estar al corriente de que el resto de ciudadanos de provincias contribuimos con los impuestos al mantenimiento de todos sus servicios por ser Villa y Corte. Lo del manifestódromo ya me parece de aurora boreal.

  Por último -y vuelvo a tocar el negocio ministerial-, decir que me parece preocupante y desconcierta el errático proceder de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de un tiempo a esta parte, o mejor cabría decir de sus mandos. Después del espectáculo de, cuando menos dos operaciones fallidas parcialmente contra colaboradores o miembros de ETA, por precipitarse anunciando operaciones desde el propio Ministerio, -para reirse del caso Faisán-; tras las ocurrencias expuestas en múltiples declaraciones por su titular, incapaz de tomar una sola medida encaminada al cese de quienes dan las órdenes, sino del propio sr. Cosidó -se ha procedido al cambio de destino de algunos mandos tras la desgracia de Ceuta, lo que demuestra cuando menos negligencia en las órdenes-; despues de que, desde la misma UE se haya denunciado el uso inhumano de las concertinas, algo que demuestra su ineficiencia ante la fuerza imparable del hambre u otras miserías; con el varapalo a instancias del gobierno de la judicatura a su contrarreforma de seguridad ciudadana, resulta que las fuerzas de seguridad se extralimitan en sus funciones en Ceuta -aclarar cuando hablamos de la Guardia Civil que no se condena al Cuerpo, sino a los mandos ceutís; eso deberíamos tenerlo siempre presente-, y dias despúes, más de 1.500 agentes dejan en la estacada a un grupito de veinte de sus compañeros porque los mandos no dan la orden de auxilio. ¿Los mandos son torpes, faltan medios, hay demasiados recortes o es que quien rige la seguridad del país no está a la altura de las circunstancias? Lo que ya no tiene un pase es que en algunos medios televisivos se hayan insertado imágenes que corresponden a otros momentos, como ese donde se ve lanzar una señal de tráfico, jabalina o una muleta -ahora no recuerdo- a los policías. Vamos, como en la época del celebérrimo Cojo Manteca.

  Reitero: mi más enérgica repulsa por el comportamiento vandálico de una minoría que no representa a la sociedad española. Y reconocer que la ciudadanía está viva, preocupada y muy molesta por cuanto viene sucediendo. Algunos políticos en el poder se quedan tan panchos al decir que 350.000 ó 1.500.000 de personas es una representación irrelevante comparada con los otros 46.000.000 que no se manifiestan. Yo y otros muchos no nos manifestamos por motivos laborales, falta de dinero, etc., pero estamos de acuerdo con sus reivindicaciones. Es como si ahora dijera que, como el sr. Suárez, q.e.p.d. sólo fue despedido por algo más de 30.000 individuos en la capilla ardiente y por otros miles de madrileños que se lanzaron a las calles para tributarle el último adiós, el resto de españoles que no hicieron acto de presencia, por obvias razones coyunturales, no guardaran al primer presidente tras la restauración democrática, cuando menos, el respeto, sino admiración de una mayoría.

sábado, 22 de marzo de 2014

ASÍ NO

  Hoy confluyen en Madrid las Marchas de la Dignidad que unas semanas antes partieron desde distintos lugares de España. El lema: "pan, trabajo y techo", parece retrotraernos a una época ya vivida, que parecía superada con la llegada de la democracia. Pero a la vista de los acontecimientos, como si de una moda cíclica a lo Prêt-á-porter se tratara, parece que vuelven las desusadas y por otra parte justas reclamaciones. Los manifestantes y otros muchos que apoyan sin hacer acto de presencia, aluden a la dejación notoria del actual gobierno popular que se desentiende de los ciudadanos -especialmente los más desfavorecidos- para volcarse exclusivamente en ese extraño ente de los mercardos y la macroeconomía, quienes ciertamente rigen los destinos interplanetarios con la inestimable colaboración de la Troika, es decir: FMI, UE y Banco Central Europeo. Tras leer el manifiesto que justifica un cabreo creciente, admito que hay puntos con los que discrepo, aunque en el fondo, digamos que la ética y el sentido común subyacen de modo abrumador, haciéndose doloroso si vuelvo la vista atrás tan solo unos años antes. El estallido social no sé si está ahí, a la vuelta de la esquina, o se ha larvado para eclosionar con mayor virulencia cuando menos lo presumamos. De lo que no me cabe la menor duda es de la existencia de un desencanto social que, canalizado a través de algún individuo, asociación o grupo engañoso, puede hacer que salte por los aires el clima de convivencia de estas últimas décadas. Los manifestantes dicen que así no se puede gobernar, que no se puede dar la espalda a los ciudadanos de una manera tan intencionada. Que así no se puede hacer patria.

  Tal vez algunas razones puedan tildarse como demagógicas, también otras que voy a exponer a continuación se puedan calificar así; no obstante, hago mías aquellas lejanas palabras de Marguerite Duras: <<No se puede llevar a cabo el trabajo y a la vez no juzgarlo>>.

  - El Gobierno crea las tasas judiciales, de manera que tener justicia será mucho más complicado para aquellas personas con escasos o nulos recursos económicos. También va a privatizar el Registro Civil, que pasará a manos de los registradores de la propiedad. Si uno tiene tropecientos churumbeles o le da por el casorio media docena de veces, deberá acoquinar por cada registro, también los más menesterosos. Y digo yo, ya puestos, ¿por qué no traspasar el Registro a los notarios, o mejor, secretarios de ayuntamiento, que imagino pondrían precios más módicos? Eso sólo lo sabe el sr. Rajoy.

  - El Gobierno acuerda becar a estudiantes con una media de 6,5. Así rompe con el principio de igualdad. Digo yo, ¿y a los hijos adinerados se les permitirá estudiar con un 5,5? Si esto es como pienso, será injusto que un chico de posibles estudie con 5,5, y otro sin dinero suficiente no lo pueda hacer al quedarse en el 6,4. También acuerda subir las tasas universitarias a lo bestia, por tanto, más de un buen estudiante deberá renunciar a altas pretensiones, mientras algún hijo de papá, tal vez más torpe, concluirá la carrera antes o después. Volvemos a los tiempos pretéritos, cuando la Universidad era coto vedado. Pero no satisfecho con esta especie de contrarreforma que cuando menos distorsiona la idea de Constitución, aprueba sin consenso una reforma educativa que tiene los días contados a tenor del pacto suscrito entre todas las fuerzas de la oposición a excepción de una, para derogarla cuando proceda, salvo que el PP revalide la mayoría absoluta.

  - El Gobierno promueve una Ley de Seguridad que pretende acallar a las voces discordantes, constriñendo sus movimientos u acciones en la calle; y no del todo conforme con meter multas estratosféricas a todo aquello que se menee más de la cuenta, da poder a los guardias jurados en detrimento de las fuerzas de orden público, ¿reducción a la vista de policías y guardias civiles como en la etapa de gobierno del sr. Aznar?

  - El Gobierno pretende aprobar una ley de transparencia y contra la corrupción que es una mera proclama de buenas intenciones. No hay más que ver esa otra que autoriza a hacer caso omiso de la Justicia Universal, y sólo para no incomodar a los chinos, los nuevos ricos -siempre aparece en medio el dinero-, que refuta a aquélla. Como también lo desmiente el hecho insólito del registro en la sede central del PP durante más de 14 horas por no haber atendido a los requerimientos insistentes del sr. Ruz demandando documentación. O ese otro de hace una semana o poco más en relación a los vídeos cocinados previamente en una edición edulcorada sobre la tragedia ceutí.

  - Y es que el gobierno del PP, como también hicieran otros que le precedieron -los del sr. González o el sr. Aznar, por ejemplo- miente con una machacona y particular naturalidad, hasta empequeñecerlos, pues ha hecho de la falsedad y/o medias verdades algo consustancial a la tarea de gobierno. Es con diferencia abismal el campeón del fingimiento. Sin ir más lejos, cuando lo de la herencia recibida no estaba en su cabeza, en pleno debate televisivo por la presidencia del gobierno, el aspirante sr. Rajoy hablaba de insidias cuando el otro aspirante, el sr. Rubalcaba, le advertía de lo que iba a hacer con la sanidad si ganaba: privatizaciones, recortes de personal, copagos, etc. También de su modelo impositivo en entredicho, pues a pesar de negarlo no lo aclaraba, y sabía -aunque disimulara- que el déficit para ese año se iba a ir al menos al 8% -en petit comité lo admitían-, debido sustancialmente al desvío presupuestario de las comunidades autónomas, la mayoría gobernada por ellos mismos. Lo cual suponía darle la vuelta a la tortilla de los impuestos. Pero admitirlo, teniendo como tenían las elecciones ganadas, hubiera sido como pegarse un tiro en el pie.

  - No obstante y por encima de todo, el gobierno del sr. Rajoy ha resuelto que sean las clases medias y bajas quienen soporten el mayor peso de las reformas. Con la Laboral ha conseguido algo insólito, y es que muchos asalariados con puesto de trabajo no tengan garantizado el mínimo bienestar de la familia y propio, por faenar a cambio de sueldos reducidos, en precario o a tiempo parcial. El resultado es la disminución de la población activa, de la emigración, como en tiempos del Dictador. O que un tercio de los niños no disponga de una alimentación adecuada. Que el 28% de la población esté en riesgo de pobreza o la padezca. El Gobierno vuelve a faltar a la verdad cuando afirma que se reduce el paro, pues ello es fruto de la mencionada emigración, de los desocupados que ya no se apuntan a las listas y de los muchos puestos de trabajo creados a tiempo parcial en detrimento de los a tiempo completo. Y no conformes con los estragos de la reforma laboral, ahora proponen tarifa plana de 100€ a la Seg. Soc. para nuevas contrataciones, sin decirnos que la empresa contratadora puede haber echado antes a un fijo con otra tarija más alta. Hecha la ley, hecha la trampa. Para más guasa, la OCDE advierte que España es el país donde más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis. Ver para creer.

  - Por si no fueran suficientes los motivos para el enojo generalizado, el Gobierno pretende acometer una reforma de la Administración que en lo concerniente a las Adm. Locales quiere suprimir las juntas vecinales, pedanías o concejos, con lo que las gentes rurales se verán perjudicadas y hasta es posible que despojadas de los terrenos comunales con riqueza arborícola, que bien podrían caer en manos más poderosas sino son directamente privatizados por los Ayuntamientos de turno; porque -mil perdones por la digresión- tras la sanidad, educación, pensiones, dependencia, etc. -si pueden y se les deja, las acometerán, pasito a pasito, sin que se aprecie-, pueden venir la del agua, el aire, y hasta la del mismo Gobierno. Quién sabe, por ahí dicen si están buscando con ahínco un patrocinador que cargue con los gastos de los actos públicos o de las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros. Como decía mi gran amigo Dino, Q.E.P.D., para referirse a alguien delgado en extremo, yo también pienso que al Estado lo pueden dejar como la radiografía de un silbido, o como decía el conspicuo sr. Guerra, a España no la va a conocer ni la madre que la parió. Sin embargo, no parecen decididos a impulsar una readaptación o eliminación del Senado y las Diputaciones. Por el contrario parecen estar resueltos a eliminar más funcionarios. Es otra de las muchas patrañas que nos han contado, la de los funcionarios a patadas, cuando la realidad dice que España, a pesar de sus 17 autonomías y más de 8000 ayuntamientos, está por debajo de la media por habitantes de los países de la UE. Por poner un ejemplo esclarecedor, nuestro país tiene en torno a 4500 jueces, siendo una de las naciones donde más se litiga; después se dice alegremente que la justicia es lenta. Faltan secretarios judiciales, médicos, enfermeras, maestros, profesores y muchos, muchísimos inspectores de hacienda. España es uno de los países con más fraude fiscal de la UE. Algunos expertos dicen que de emerger toda la economía sumergida (entre un 25 y un 30% del PIB) hasta hacerla tributar, no haría falta abordar tanto recorte; pero, evidentemente, siempre ha habido escasa voluntad de enfrentarse a tan ardua tarea, ¿por qué será? La reforma debería evitar las duplicidades y burocracias inútiles, y desde luego la reducción significativa de asesores o cargos de confianza. No es de recibo que el sr. Zapatero tuviese 55, que ya está bien, y el sr. Rajoy, a pesar de la crisis supere los 80.

  En fin, que por estas y otras muchas razones que me dejo en el tintero -¿en el tintero?, tiene gracia-, como dicen los manifestantes, así no. Así no vamos bien. Saldremos de la crisis, algún día lo haremos, pero ¡a qué precio! A pesar de discrepancias o incidentes indeseables como los de esta mañana en Perales de Tajuña, mi más profundo compromiso con los manifestantes y con aquellos que padecen los rigores de la austeridad.

martes, 18 de marzo de 2014

¡Feliz Cumpleaños!

  Mi Valencia está de aniversario. El Valencia CF (SAD) -maldigo las últimas iniciales- cumple hoy 95 tacos. El anciano parece sumergido en una senectud difícil de revertir -y eso que sus principales adversarios superan el siglo de existencia, pero por contra parecen mantener una vitalidad fuera de lo corriente- a tenor de los derroteros por los que transita. Al viejo equipo Che apenas le queda resuello, manteniendo las constantes vitales de pura chiripa, y todo gracias a la nefasta gestión de sus últimos cuidadores o presidentes. Si no se remedia pronto, el abuelo puede pasar a mejor vida. Aunque a tenor de cuantas declaraciones e iniciativas se escuchan, parece que hay más de dos empresas o grupos de posibles -naturalmente foráneos-, dispuestos a rascarse el bolsillo para rescatar al enfermo de la UCI y ponerlo en planta para que convalecencia y recuperación sean una realidad, porque, a pesar de todos los achaques, el viejo Valencia atesora una herencia suculenta si se le sabe sacar provecho. Veremos.

  Al Valencia lo parieron tal día como hoy en el legendario bar Torino sito en la calle Barcelonina. Aquella víspera de San José se pusieron los fundamentos para que el recién nacido se hiciera persona de provecho. Comenzó a mamar jugando partidos en su cuna de Algirós. El chaval creció y a los cuatro años dispusieron retirarle la cuna. Adquirieron entonces una cama llamada Mestalla. A través de infinidad de partidos amistosos y del Campeonato Regional, el Valencia terminó acostumbrándose a la nueva cama/casa al tiempo de alcanzar la adolescencia y juventud, esta última interrumpida a consecuencia de la guerra.

  Al finalizar la contienda, un señor llamado don Luis Casanova (su mejor cuidador/el gran presidente) decidió engalanar al mocetón como se merecía y, con su sapiencia eligió para la guardarropía a Eizaguirre, Alvaro, Juan Ramón, Iturraspe; pero sobre todo a la Delantera Eléctrica: Epi, Amadeo, Mundo, Asensi y Gorostiza. Las prendas eran perfectas, así que el veinteañero, apuesto de por sí, con ganas de comerse el mundo, además de seguirle infinidad de valencianistas en sus andaduras frente a otros pretendientes, se puso a ganar los tesoros disputados: tres ligas, dos copas de España, amén de algunos subcampeonatos. Como la casa se le quedaba pequeña para recibir a tanto incondicional seguidor -¿por qué será que los futboleros, salvo excepcionales casos, somos más fieles a un equipo que a la propia mujer, cambiando a ésta por otra y no así al Club-, y ya tenía los treinta cumplidos, don Luis pensó en acondicionar el hogar para que cupiesen 45000 espectadores. Luego se inventaron las competiciones internacionales, así que el maduro de cuarenta se echó unas canitas al aire por Europa y así ganó dos Copas de Ferias, precursoras de las futuras UEFAs. Con 52, cuando muchos de sus aficionados creíamos que el conquistador se había olvidado de cómo era aquello, gana una liga con el sastre Di Stéfano y un vestuario de empaque: Abelardo, Sol, Antón, Jesús Martínez, Claramunt, Paquito o Valdez.

  Tras éxitos y fracasos varios, las altas esferas deportivas del 92 obligan a la mayoría de clubes a transformarse en Sociedades Anónimas Deportivas. Al Valencia como a la mayoría de equipos les vino a ver un tuerto, merced a ese terco empeño, engañoso a todas luces, de que lo privado se gestiona mejor que lo que no lo es. Así, a día de hoy, el panorama es desolador, y sólo los que se salvaron de caer en manos privadas, es decir: Real Madrid, Barcelona, Ath. Bilbao y Osasuna, además de honrosas excepciones, están endeudados hasta las cejas. El primer tutor de lo privado fue el deslenguado sr. Paco Roig, un hombre con tantos pájaros en la cabeza como escaso conocimiento para dirigir al ya veterano Valencia. No satisfecho con destituir en la madrugada de su victoria al entrenador de entonces, desterró para siempre al que con toda seguridad es el último gran presidente de su historia: don Arturo Tuzón. Pero los aficionados tardaron tres años en calar al impostor y le obligaron a renunciar al cargo. En una suerte de espejismo quinquenal llegaron entonces gentes más sensatas como Pedro Cortes y Jaume Ortí que se rodearon de otras importantes como Claudio Ranieri, Héctor Cúper o Rafa Benítez, logrando con el nuevo milenio la reactivación del anciano hasta vivir una segunda juventud (conquista de dos nuevas ligas, dos Copas de España, una Copa de la UEFA, amén de dos subcampeonatos de la Champions League. Tras el lustro de éxitos, cuando el anciano parecía haber resurgido de sus cenizas, y estar bien encauzado a fin de competir por nuevas glorias en los años venideros, como a don Paco no lo querían ver ni en pintura por Mestalla, los mandamases Sr. Camps y Sra. Barberá urdieron el traspaso accionarial a favor del  millonario de la construcción, don Juan Bautista Soler. La opción fue la peor, un terrible error. El hijo del constructor, señor con delirios de grandeza, vanidoso hasta la exasperación y con, no pájaros, sino águilas en la cabeza, se puso a orientar al anciano rejuvenecido, con tan mala pata que terminó agotando los cuartos en prendas muy caras y poco funcionales, además de embarcarse en la contratación de otra casa más lujosa, un nuevo estadio que tras 150 millones de euros de inversión y 5 años de paralización de la obra, es la metáfora más diáfana de lo que ha sido la burbuja inmobiliaria de nuestro país a lo largo de una década. Como consecuencia del despilfarro, al anciano no le quedó otra que desprenderse de sus prendas más preciadas -Albiol, Villa, Silva, Mata, Isco, Jordi Alba, Soldado, etc.-, hasta estar padeciendo de frío, también de inanición.

  Lo digo cuantas veces haga falta: Maldigo el día que al Valencia le obligaron a convertirse en S. A. D., lo que en gran medida explica la decadencia del Club. Pese a todo ¡feliz cumpleaños!, y enhorabuena a todos los valencianistas. A ver si es posible que nuestro Abuelo alcance los cien con una mayor salud, con una salud de hierro. ¡Amunt Valencia!