viernes, 26 de septiembre de 2014
Sostenella y no enmendalla
viernes, 5 de septiembre de 2014
Pucherazo
De unas semanas para acá se viene insistiendo en la imperiosa necesidad de modificar la actual Ley Electoral a fin de que sean los ciudadanos quienes elijan directamente al alcalde en los próximos comicios de mayo. Parece razonable, pero veamos.
Madrid, Valencia, Sevilla, Málaga, Alicante, Córdoba, etc., en estas y otras muchas ciudades está el quid de la cuestión para activarse la reforma, pues a tenor de los sondeos que son públicos y notorios, además de los manejados con confidencialidad por el propio PP, éste podría perder la mayoría absoluta que le ha permitido manejar, hasta ahora sin el mínimo contratiempo ni el incordio opositor de turno, los asuntos locales.
Partiendo de esa premisa que otorgaría la mayoría absoluta a quien obtuviera el 40% del escrutinio, ¿se ha de entender que el resto de grupos electos estarían durante toda la legislatura en minoría e impedidos para plantear el control riguroso de quien manda, y mucho menos presentar una moción de censura, coadyuvando a una placentera gobernación y sin ninguna posibilidad de cumplir con su misión perfectamente clarificada en la Constitución de 1978? Aunque tal vez el PP se decida por las elecciones a dos vueltas, en ese caso sólo habría cabida para los dos partidos más votados en la primera, quedando fuera del consistorio el resto de fuerzas que en justicia representaría a muchos ciudadanos. ¿Sómos capaces de imaginarnos un duelo en Navalmoral de la Mata -por decir el nombre de una localidad- entre los Populares y Podemos? ¿A que no? Pues tal vez estén barajando esta última opción para así evitar en un combate final a la formación del sr. Iglesias, por el momento la tercera en discordia tras PP y PSOE, si bien cada vez más cerca de esta última si hay que hacer caso de la tendencia del voto. Pero estas no dejan de ser conjeturas que con el transcurrir de los meses se volverán certezas o desatinos.
En febrero de 2013, el sr. Rajoy, tan solemne cuando viste su papel favorito de "hombre predecible", decía que jamás se le ocurriría por su cuenta y riesgo, a pesar de la mayoría absoluta, acometer dicha reforma sin un amplio consenso, afirmación baladí por otra parte que ya no debería de sorprendernos teniendo en cuenta el valor real de la palabra de nuestro Presidente. Pero hace año y medio ni siquiera existía un proyecto de partido nuevo como es Podemos, no habían sufrido la sangría de votos de las europeas pasadas y tampoco se destapaban los cada vez más frecuentes casos de corruptelas políticas, si bien aquí nadie está libre para lanzar la primera piedra.
En la actualidad el PP gobierna en más de treinta capitales de provincia, en muchos casos con mayoría absoluta. No se puede obviar que detrás hay el vigor inmenso de en torno a 800.000 afiliados -más que el resto de los demás partidos juntos-, y que un revolcón en las próximas municipales podría traer un quebranto enorme para las clases dirigentes que presiden entidades locales, forzaría a muchos políticos al paro y los dineros a ingresar por sus cargos electos sería menor, un serio inconveniente, además del trance que entraña pasar 4 años en la oposición y sin ninguna maniobrabilidad, eso si al final triunfa el plan del pontevedrés.
Lo que desconcierta más si cabe es que la propuesta se haga a 9 meses de las elecciones municipales y autonómicas, y con el rechazo frontal del resto de partidos. ¿No lo pudieron plantear a los pocos meses de ganar las elecciones por mayoría absoluta? Entonces no podían imaginar la merma de votos y pensaban que a ellos jamás se les iba a pasar la factura de la Crisis. Pese a ese afán inusitado por regenerar la vida política, curiosamente esta posibilidad de la elección directa del regidor por parte de los votantes, no parece ser una de sus demandas más reclamadas y si, por ejemplo, las listas abiertas. Sobre el particular, organismos como la UE, el Consejo de Europa o la OSCE, recomiendan no abordar cambios en la Ley Electoral cuando falte menos de un año para la celebración de unos comicios. Según refleja el Manual de Observación Electoral de la propia UE, cualquier enmienda del régimen electoral deberá acordarse de manera <<consensuada e incluyente>>. Y añade: <<La certidumbre y la transparencia en un proceso electoral se refuerza cuando el marco legal está establecido mucho antes de la fecha para la que ha sido anunciada la elección>>. Siendo así, parece que podemos asistir a un pucherazo en toda regla, y si no lo es, lo parece.
No obstante, a mí, como observador de la actualidad política, me asombra que si el PP no obtiene la mayoría absoluta, termine con muchas papeletas para irse a la oposición, ¿por qué será? ¿Es posible que los populares no sean capaces de llegar a acuerdos programáticos con el resto de las fuerzas políticas o con alguna de ellas? Entonces, o bien la competencia está compuesta por individuos insensatos que pretenden a toda costa echarlos para ponerse ellos, o por el contrario las clases dirigentes de quien nos gobierna en casi todas las ciudades patrias son incapaces de llegar a consensos a partir de ceder un poquito en sus máximas. El legado del sr. Aznar en su segunda legislatura aún debe de pesar lo suyo, digo yo.
sábado, 16 de agosto de 2014
¡POR FIN!
Parece que esta vez va en serio. Al fin parece que el culebrón llega a su final. Los miles de seguidores valencianistas podremos dejar de vivir en el sin vivir tras una incertidumbre de más de ocho meses durante los cuales no salía el sol por Antequera, o concretamente por los alrededores de Mestalla, con el concurso de acreedores planeando en el horizonte si no había inyección de dinero para aliviar la falta de liquidez. La representación teatral que casi dura lo que un embarazo, si bien con años de preparación, estuvo en ocasiones al borde de interrumpirse. Y es que desde el comienzo se volvió mediocre por culpa de algunos actores principales. No obstante, y sin conocer del percal al 100%, yo me decantaría por dar el premio Razzie de peor actor a Bankia. Los mandatarios del Banco se han propuesto dar la nota allá donde sea, y como en su momento le dijeron las autoridades comunitarias en 2012 al ministro sr. de Guindos a cuenta de la gestión de la Entidad con sede en Madrid, no se puede hacer peor. Bankia ha bordado el ridículo hasta extremo inaudito, sino no se comprende cómo en la primera quincena de junio pasado, tras arduas negociaciones, anunciaba el acuerdo final a bombo y platillo de la venta accionarial en poder de la Fundación, calificándolo de bueno para el Banco, magnífico para el comprador, sr. Peter Lim, y extraordinario para el Valencia. ¿Era sólo una broma anticipada del 28 de diciembre, o es que sus sesudos dirigentes no están para muchos trotes y son incapaces de devanarse los sesos a tenor de sus sueldos de escándalo?
Hay por descontado otros actores que no han estado a la altura. Uno de ellos es el Consell, si bien trató finalmente de arrimarse al sol que más calienta y que procede de Singapur, el que teóricamente ha de hacer brillar de nuevo la nave Che. Pero antes, no tantos años atrás, cuando se sucedían los días de vino y rosas al rebufo de la maldita burbuja inmobiliaria, tuvo un papel determinante poniendo al mando del Club al sr. Soler, un constructor con delirios de grandeza y escasa materia gris. A lo largo de un mandato de 3,5 años, don Juan se puso manos a la obra y comenzó a fichar medianías a precio de caviar, empezó a edificar un estadio cinco estrellas sin tener vendido el viejo solar de la Avenida de Suecia, aduciendo que Mestalla lo vendería cuando él quisiera y no por menos de 350 millones de euros; o el pelotazo urbanístico como él mismo lo calificaba, ese de hacer la nueva ciudad deportiva en Porxinos, y que sin nada edificado, sólo suelo para recalificar, le reportó 100 millones de euros pagados por los promotores, fundidos por otra parte con la misma celeridad que los había recibido. Del infausto mandato vienen en gran medida las penurias del Valencia en los últimos años, además de las amenazas judiciales por proyectos aprobados y sin ejecutar. Esos años se pueden resumir muy bien diciendo que el sr. Soler dejó al Club como un solar. Desgraciadamente el estadio a medio hacer es el símbolo de los años locos de la construcción desaforada en Levante, actividad por la que en más de una ocasión recibió el tirón de orejas de Europa.
Del Presidente, el sr. Salvo, es digna de estudio su capacidad de persuasión, la de ganarse a la afición con su facilidad para conectar. Recuerda a los presidentes populistas al estilo del desaparecido sr. Gil, si bien sin la necesidad de recurrir a los exabruptos, salvo para atacar a Bankia. Y a pesar de la extrañeza de tanto baño de multitudes, el sr. Salvo en su primer año al mando ha dejado al Valencia fuera de puestos europeos, algo que no ocurría en los últimos tiempos. En su haber está el que no cobra un solo euro por su cargo.
Del sr. Peter Lim sólo se puede decir que tiene mucho dinero, que la música de su proyecto suena bien y que ha protagonizado un verdadero tour de force, con intentos de tirar la toalla vistas las dificultades de llegar a buen puerto. El destino lo ha puesto a comandar la Nave, y se ha de ver si saldrá rana, como Piterman (Racing y Alavés), Al-Thani (Málaga), Ali Syed (Racing), o por el contrario será del estilo de Abramovich (Chelsea), Al Nahyan (City), o Al-Khelaifi (PSG).
Ahora sólo queda esperar acontecimientos y ver si se plasma con rúbricas el dichoso documento de transacción accionarial. Si es así, los valencianistas nos relajaremos, al menos temporalmente, tras una batalla cruenta en la que nadie ha dicho la verdad de todo el proceso, hablándose únicamente del asunto extradeportivo. Un día, si se apaciguan las aguas, alguien debería de contarnos con pelos y señales esta historia tan disparatada, pues el mundo del balón se merece el respeto, y particularmente quienes nos consideramos ches.
sábado, 2 de agosto de 2014
Un chute de fluido rosa
La fascinación regresó dos años después a la sala multifuncional del Canal Salat. Como ocurriera el 29 de junio del 2012, The Other Side tributo a Pink Floyd volvieron a conquistar los corazones de quienes somos fieles seguidores del grupo británico. Durante casi tres horas de concierto, la banda que capitanea Shanti Gordi hizo un recorrido exhaustivo a través de varias de las piezas musicales más representativas del cuarteto -hoy ya dúo tras la fuga de Roger Waters y posterior fallecimiento de Richard Wright. Antes de nada quiero recalcar que la banda integrada por menorquines persigue el mimetismo con su modelo británico, y a fe que le falta muy poquito para lograrlo, algo por otra parte imposible teniendo en cuenta que la perfección no existe, y por añadidura, Pink Floyd no es ni mucho menos proyecto sencillo de imitar. Por poner algún pero a la extraordinaria interpretación de ayer noche, yo sólo diría que tal vez debieran de vigilar los músicos y el controlador de sonido una nota recurrente por encima del volumen general proveniente de los teclados que lastra parcialmente la armonía en su conjunto de una canción en concreto; como en otra el ritmo propuesto por el bajo y que en la original es más diluido, desvaneciendo por momentos ese parecido tan deseado. Por lo demás y en lo referente al sonido, The Other Side ha mejorado aún más con respecto al recital de hace dos años, al igual que en lo concerniente a la tramoya lumínica de los múltiples focos diseminados en torno al escenario, espacio coronado con la mítica pantalla redonda, obviamente a escala más reducida.
El concierto, como ocurriera en el Tour de 2012, está claramente diferenciado en dos partes. En la primera la banda interpreta las obras más reconocidas sin correlación entre ellas, dejando para la segunda la ejecución íntegra de The dark side of the moon -dos años atrás sucedía a la inversa-. La sala del Canal Salat, a rebosar como entonces, estaba dispuesta a propiciar el universo sonoro y lumínico de una de las agrupaciones más grandes de la historia del Rock.
Como no podía ser de otra manera, a imagen y semejanza de muchos de los shows de los británicos, comenzaron con Shine on you crazy diamond, una de esas cumbres en la búsqueda casi enfermiza, a fin de dominar la perfección sonora y por añadidura el goce extrasensorial de su multitud de seguidores, incapaces por otra parte de descifrar con exactitud el mensaje de la letra. El personal exultante -nativos, peninsulares como yo, y guiris- no cabía de gozo ante la brillante interpretación, así que de inmediato cayó rendida a la sabiduría de los menorquines, que a renglón seguido atacaron los compases inconfundibles de Astronomy Domine, pieza de The piper at the gates of dawn (1967) y también registrada en vivo en el Ummagumma (1969), tal vez la más recordada de Syd Barret, fundador del grupo y víctima prematura por los excesos del ácido lisérgico. A continuación maniobraron con What do you want from me, obra incluida en su álbum Division Bells (1994), seguramente más conocida por la cercanía en el tiempo, es un decir. Y así se sucedieron Pigs on the wing y Dogs, ambas integradas en Animals (1977), Echoes, que ocupa íntegra la cara B de Meddle (1971), The show must go on, Hey You, Another brink in the wall, part 2 -con el consabido coro de niños gritando el celebérrimo estribillo we don't need no education-, todas pertenecientes a The wall (1979). Concluia la primera parte del recital y la peña parecía deseosa de que corrieran veloces los diez minutos de descanso para recuperar la comunión con los talentosos intérpretes que lúcidos y en connivencia con el encargado de sonido, dejaron sonar en ese lapso el pálpito familiar e inquietante de un corazón, preludiando la segunda parte, íntegramente ocupada por la ejecución de The dark side of the moon (1973), álbum conceptual y cenit en la carrera de Pink Floyd. A lo largo de la interpretación continuada se aprecia el dominio absoluto y la pericia de cada miembro, 11 en total, además de una mejoría con respecto a la ejecución de junio de 2012. Hay, que duda cabe, horas y horas de ensayos, además de la búsqueda incesante por un ensamblaje armonioso del Conjunto. Y cuando uno se da cuenta de que en los tres primeros minutos queda resumido a modo de obertura el contenido íntegro de la obra, los deslumbrados oyentes transitamos por el viaje alucinante del protagonismo instrumental de On the run, antes de sumergirnos a golpe de despertadores en la enorme pieza que es Time. Así hasta aterrizar en un aeropuerto que levita llamado The great gig in the sky -monumento a mayor gloria del malogrado Richard Wright-, en cuya pista de aterrizaje tienen su momento sublime las tres princesas del coro. A renglón seguido otra de las piezas fundamentales: Money, y así hasta finalizar con Eclipse, título barajado en principio para el disco.
El gentío gozoso no estaba dispuesto a abandonar la Sala así por las buenas y pedía a gritos el regreso de los músicos. Así que no se hicieron esperar y regalaron a la concurrencia bises impagables como el clásico Wish you were here (dedicado a Syd Barret, el padre de la criatura), Comfortably numb -incluido su celebérrimo sólo, uno de los más emocionantes y estremecedores de la historia rock, concluyendo con Run like hell, pieza sencilla y convincente con aire disco.
Era la una de la madrugada cuando el personal abandonaba incrédulo la Sala tras el disfrute único de un acontecimiento parido por menorquines y que ya ha visitado muchas ciudades de la Península con reconocimientos, tanto de la crítica como de los asistentes al espectáculo. Y es que si es harto difícil por las circunstancias presentes asistir a un concierto de Pink Floyd, nada mejor que disfrutar con quienes mejor han captado el universo floydiano, The Other Side, el grupo dirigido con sabiduría por Shanti Gordi. Como dice la canción, el espectáculo debe continuar, pero es digno de verse una y otra vez.
Desde estas páginas les lanzo un desafío más teniendo en cuenta que no parece existir obstáculo alguno para su capacidad interpretativa, y es que de cara al deseado Tour15 -si al final lo hay- se atrevan con algo de The final cut, además de otras instrumentaciones de Division Bells, como Marooned o la pegadiza Coming Back to life, donde el papel de la guitarra solista recobra el papel preponderante. Por cierto, y al hilo de todo esto, la esposa de David Gilmour acaba de anunciar la próxima salida al mercado de un nuevo disco en otoño desde la factoría Rosa. Albricias si se confirma la noticia y mi enhorabuena más sincera para Shanti Gordi y sus compañeros, se lo han currado de veras.
miércoles, 16 de julio de 2014
Se ve el plumero
Parece que al Gobierno le han entrado las prisas para acometer en profundidad la tan cacareada "regeneración política", y está dispuesto a poner en marcha, solo o en compañía de otros -más bien me inclino a pensar en lo primero merced a su abrumadora mayoría-, transformaciones de calado tanto tiempo demandadas por la sociedad, o esa es a bote pronto la percepción que ellos deben tener. Claro que llama mucho la atención esa súbita urgencia por poner en marcha acciones tendentes a preservar un cierto dominio de los gobiernos municipales, me refiero, claro está, a que el alcalde electo sea el más votado en los comicios locales.
Es llamativo todo cuanto viene sucediendo desde las pasadas elecciones europeas de mayo, ese temor próximo al paroxismo cuando un partido con vocación de gobierno recela de sus auténticas posibilidades en la próxima cita electoral del venidero mayo. Y ahí están, dándole de lo lindo al grupo sorpresa de Podemos, mientras se visten ahora con la piel de cordero para ensalzar hasta no hace tanto al "maquiavélico" sr. Rubalcaba que ha decidido retirarse.
Cabría reflexionar en cuanto a la propuesta de los Populares. Al primer vistazo no parece descabellado optar por el aspirante más votado si no hay una mayoría suficiente; suena hasta sensato. Ahora bien, si eso es así, ¿deberíamos de prescindir para siempre de algo tan legítimo como son los pactos entre distintas fuerzas políticas? A mí me parece tan lícita una opción como la otra. Sí cabe recalcar a modo de recordatorio que, nuestro sistema de escrutinio se rige por la Ley D'Hondt, aceptable fórmula que ya favorece a la lista más votada y sucesivas; es decir, que grosso modo, un partido con algo más de un 42% de las papeletas, es fácil que le den para sacar más de la mitad de los cargos elegidos, y sin embargo no haber llegado a la mitad de las validadas, previamente introducidas en las urnas. Ahí estaría el resto de las formaciones que juntas rondarían el 58% de los votos. Llegados a este punto de optar por la lista más votada, ¿qué hacemos, una segunda vuelta donde sólo pujen las dos fuerzas más votadas y dejamos fuera al resto de contendientes -representantes legítimos de los ciudadanos-, acaso alguno de ellos con un porcentaje por encima del 20%? ¿Si optamos por la lista más votada renunciando a la segunda vuelta, prescindimos de la Ley D'Hondt y aplicamos un nuevo reparto?
A mi modo de entender, el PP tiene un serio problema de credibilidad fuera de su espacio de influencia, de ahí -y es ahí donde está el meollo del empeño para sacar adelante su propuesta- que le resulte tan complicado llegar a acuerdos de gobierno con otras fuerzas. Existe la percepción de que a sus competidores les resulta más sencillo alcanzar acuerdos programáticos para asumir la gobernabilidad de turno, mientras que los primeros, cuando no obtienen la mayoría absoluta, estuvieran casi siempre condenados al desalojo de los gabinetes en disputa. Si esto es como digo, tal vez deberían de reflexionar en profundidad y llegar a conclusiones con más enjundia que la socorrida del mero quitarnos a nosostros para ponerse ellos, aunque ellos a veces sean más del 50%. Claro que uno de los motivos para la desconfianza sea quizá esa idea de apostar por la transparencia y regeneración política, colisionando, día sí y día también con su manera de proceder, al menos en la esfera del Ejecutivo del sr. Rajoy. Sin ir más lejos y como muestra el ejemplo, ahí tenemos la reciente convalidación en solitario por parte del PP de la Ley Ómnibus de medidas para el crecimiento, competitividad y eficiencia. Un Proyecto de Ley que iba a ser Decreto Ley con 47 artículos que afectan a 26 leyes de distinto pelaje y a nada menos que 9 ministerios. Una Oposición unida e indignada le echó en cara a la bancada azul su negación a la dialéctica parlamentaria con la excusa de las urgencias del momento. La protesta fue tan airada que el PP optó por renunciar al Decreto Ley -es revelador que sea el actual Consejo de Ministros el que en promedio más ha utilizado este recurso desde la reinstauración democrática, lo que evidencia la alergia del sr. Rajoy al debate parlamentario-.
Si esto es regeneración y mano tendida, yo no entiendo nada. Y que conste que algunas de las medidas que se pretenden poner en marcha son interesantes. No así el conglomerado de acciones a acometer, todas en el mismo saco, como la privatización del Registro Civil, la regulación de los drones, la transformación de faros en locales de restauración, la privatización parcial de AENA o las bajadas del IRPF a autónomos. ¿Qué tienen que ver unas cosas con otras y las urgencias impidiendo al resto de grupos un análisis más exhaustivo? Lo que no es admisible es la argumentación de la sra. Sáenz de Santamaría aludiendo a las prisas para poner en marcha este Ómnibus, pues los parados no pueden esperar más tiempo. ¿Si han tenido paciencia los últimos años con los recortes, no la iban a tener un par de semanas más una vez se hubiera valorado cabalmente todo este conglomerado de complicada coherencia?
Acciones y discursos como éstos son los que generan el rechazo generalizado hacia los políticos y la duda constante en cuanto a las pretendidas regeneración y transparencia. No deberían extrañarse en absoluto de que una parte importante de los votantes hayan optado por Podemos; y ya se verá si no surgen nuevas formaciones. Me parece que se les ve mucho el plumero.
sábado, 5 de julio de 2014
La meta: un Consejo de Administración
Parece ser que en Canarias andan soliviantados con su paisano el sr. Soria, a la sazón ministro para Industria, Energía y Turismo -vaya paradoja esta de las tres ramas juntas-; bueno, al menos una parte estimable de la población, pues los votantes del PP, o para ser más preciso, los dirigentes populares, sí parecen estar a partir un piñón con el presidente del Partido desde 1999 en aquellos lares, quien se muestra alborozado con el dictamen aprobatorio de la Justicia para abordar las famosas prospecciones en aguas atlánticas de la costa insular. Por su parte, una abrumadora mayoría de canarios muestran su enfado y estupor ante el inminente desembarco de Repsol, la emblemática sociedad encargada de buscar en medio del océano Atlántico un filón de oro negro. Con el sentido común por bandera, quienes repudian el proyecto, estiman que sólo los sondeos ocasionarían un serio daño a su principal fuente de ingresos, el turismo; no digamos si las perforaciones dieran con el hallazgo de petróleo a escasos kilómetros de la costa, entonces podrían desbaratar completamente el negocio de acoger a millones de visitantes a lo largo del año.
El sr. Soria afirmaba el invierno pasado que el asunto de las prospecciones venía de atrás, vamos, que la autorización la había dado el gobierno del sr. Zapatero, y que ellos, los miembros del actual gobierno, se limitaban a cumplir escrupulosamente con la legalidad. A lo que se ve, con la llegada canicular, al Ministro le ha dado el arrebato de la sinceridad y ya no esconde sus deseos ardientes de dar con el preciado tesoro. Habría que precisar llegado el éxito final que, salvo error -se admiten correcciones-, los ciudadanos de a pie seguiremos pagando un precio parejo al actual para hacernos con el combustible, por la sencilla razón de que Repsol es empresa privada y trataría de sacar el máximo rendimiento a su inversión millonaria, además de que el Estado no iba a renunciar a impuestos tan suculentos.
En Baleares el panorama no es exactamente el mismo que en las Canarias, pues aquí, el sentir unánime es de rechazo frontal a las hipotéticas prospecciones pendientes de autorización, incluyendo a los mandatarios populares que ya han advertido al sr. Rajoy de tamaño disparate, si bien con la boca pequeña por aquello de no incomodar en demasía -tal vez quien preside el Govern abriga una pequeña esperanza de ser ministro, ¿y por qué no en sustitución del de Industria, Energía y Turismo?
Quien ha hecho un daño colosal a las cuencas mineras del Bierzo y de rebote tal vez esté poniendo punto y final a la Ciuden, proyecto emblemático de I+D+i, se decanta sin miramientos por la otra alternativa fundamental de origen fósil cual es el petróleo. El isleño es incapaz de ver más allá del tremendo daño que se le podría ocasionar al turismo y al medio ambiente, y sigue empecinado en el cortoplacismo patrio -vaya con la palabreja-, sin explorar otras alternativas más limpias y de futuro como las energías renovables, aunque las investigaciones y material sean caros en principio -en su momento también lo fueron los primeros ordenadores, móviles e incluso las televisiones, y ahora se venden a precios razonables-. El petróleo es finito y su precio baila al son que bailan los jeques árabes, las guerras, los magos de las finanzas y los lobbies o grupos de presión, desvirtuando a su antojo los precios del carburante. Pero, además, hay vigente una directiva que de aquí a pocos años habrá de cumplirse a rajatabla en lo referente a la reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera, y aquí sin enterarnos, a pesar, en opinión de expertos en materia, que vaticinan un filón de miles de puestos de trabajo si se apuesta por las energías limpias.
Claro que hay una hipótesis con visos de convertirse en real bajo mi punto de vista: al sr. Soria, una vez fuera del Gobierno, será difícil que lo veamos formando plantilla de una de las empresas eléctricas de referencia por obvias razones de confrontación y trifulcas mil. Pero, ¿por qué no podemos imaginárnoslo sentado en algún consejo de administración de una petrolera, acaso Repsol? El canario -se admiten apuestas- tiene todos los números de la tómbola para ser uno más de los que se aprovechen de la puerta giratoria en cuanto pasen los meses pertinentes, aunque tal vez esté equivocado. En fin, el tiempo lo dirá.
sábado, 28 de junio de 2014
Hasta siempre Ana María
El pasado día 25 fallecía a los 88 años Ana María Matute, una de las más insignes escritoras de la literatura española de posguerra, y probablemente la más conocida de las nacidas antes del 36 aún con vida. De Matute se pueden decir muchas cosas, pero ante todo que era una persona con una humanidad fuera de lo corriente; tal vez haber vivido una guerra de los 10 a los 13 años le orientó hacia un carácter afable y de comprensión por sus semejantes. No obstante, a pesar de una apariencia de fragilidad engañosa, acrecentada por su voz inconfundible, como de niña dócil, Ana María siempre fue una mujer fuerte, aunque sin la necesidad de aspavientos. De su faceta como escritora sólo se puede decir que estuvo casi toda su vida conviviendo con el éxito, tanto de los lectores como de la crítica, rozando incluso la gloria por haber estado nominada al Premio Nobel. Finalmente no lo consiguió, pero a cambio, en 2010, se convertía en la tercera mujer en lograr el Premio Cervantes.
La académica aborda en sus novelas lo más característico del periodo de posguerra, así nos orienta en terrenos como el social, político, la moralidad, examinando con minuciosidad inusual la condición humana que nos atenaza impidiéndonos la plenitud. De las miserias y anhelos de aquel tiempo que ha marcado su vida y escritura, da buena muestra en sus novelas. ¿Quién no recuerda la gratísima lectura de obras como Los hijos muertos o Primera memoria? Eran los postreros años cincuenta y España comenzaba a entrar en la denominada etapa del desarrollismo, algo que chocaba frontalmente con una represión desmedida imbricándose en una sociedad domeñada y conformista ante el sino de los tiempos. Matute no tardaría mucho más en separarse de su esposo, y con ese hecho entonces anómalo, se le prohibía ver a su hijo único, ya que la sociedad patriarcal del momento le despojaba a la mujer de casi todas sus funciones, entre ellas la de tutora. Fueron momentos muy duros que le marcaron, dejando la impronta de una cierta desesperanza o pesimismo en posteriores obras de relieve, como Algunos muchachos o Los soldados lloran de noche.
Matute, que fue escritora precoz, pues a la edad de 17 ya había terminado la novela Pequeño teatro, publicada varios años más tarde, en 1954, tuvo un prolongado periodo de inactividad en cuanto a creación literaria, un lapso de más de veinte años en lo concerniente al género de la novela que se rompió con la publicación en 1996 de la trilogía Olvidado rey Gudú -en 1993 había reeditado Luciérnagas, obra conocida al principio como En esta tierra, de 1955, y que había tenido serios problemas con la Censura-. En Olvidado rey Gudú, la autora crea un mundo imaginado en el Medievo, de guerras, estirpes imperiales y geografías inhóspitas que entroncan con la obra cumbre de Tolkien El señor de los anillos, si bien con su toque personalísimo e inconfundible.
No obstante y a pesar de su reconocida vena narrativa, Ana María destaca con igual destreza e inventiva en el negocio de la cuentística para niños. Son infinidad de obras las escritas para infantes y adolescentes. Y no es de extrañar esa facultad tan suya para captar el interés de los más pequeños; a la postre, y aún siendo como fue una mujer de un profundo pensamiento humanista, de ideas muy claras, la barcelonesa jamás dejó de ser una niña grande, a pesar de que la Guerra Civil le robara vertiginosa la infancia, o tal vez por la estupidez de ver a los españoles batallando renunciara a hacerse mayor.
El estío es un tiempo propicio para releer a esta dama de las letras, ¿y por qué no empezar con Primera memoria? Ganadora en 1959 del Premio Nadal, la primera de las novelas de la trilogía Los mercaderes, aborda la vida de guerra y posguerra en la isla de Mallorca. A través de sus personajes se percibe el engranaje existencial de la sociedad del momento. Ana María, que volvió a tener serias dificultades con la Censura, se inspiró para redactarla tras su estancia en la casa de Cela en el barrio palmesano de Son Armadans, huyendo de una vida marital que hacía aguas.
Ana María se ha ido, pero nos deja un legado formidable. Hasta siempre maestra.
domingo, 15 de junio de 2014
El futuro del PSOE
<<¿Por qué no escribes algo a propósito de lo que está ocurriendo en el PSOE y de las primarias?>>, me decían dos amigos afiliados al Partido hace unos días. Mi intención era la de rechazar tal sugerencia por no considerarme el más indicado para inmiscuirme en las interioridades partidistas; que otra cosa bien distinta es trazar algunas reflexiones a vuelapluma y sanseacabó. Jamás se me ocurrió plasmar sobre un papel los consejos o sugerencias que debiera de tomar en consideración tal o cual partido político en su funcionamiento interno como agrupación de militantes, hasta ahí podía llegar sin haber estado jamás en alguno de ellos, algo que por fuerza ha de convertirse en un inconveniente para hablar con cierto conocimiento de causa. Bien opuesto es cuando un partido, el que sea, tiene la responsabilidad del gobierno municipal, regional, de nuestro país o de la UE, entonces sí que me ocupo de escribir sobre su enorme responsabilidad, una opinión personal y subjetiva por descontado, y denuncio -como haría el contrapoder inherente a los medios de comunicación serios, y también millones de ciudadanos- las medidas equivocadas, injustas, cuando no desmanes o atropellos de nuestros representantes. Por lo demás y si estoy dando la matraca, es que efectivamente hago una excepción teniendo en cuenta la excepcionalidad o grado de efervescencia en la olla a presión que es ahora mismo el principal partido de la Oposición.
De unos meses a hoy parece existir una disyuntiva en cuanto a qué es lo primero, si el huevo o la gallina, es decir: si aglutinar a la militancia en torno a un acuerdo programático de máximos acorde al perfil socialdemócrata de la formación, o por el contrario dar prioridad a la elección de un guía que conduzca al Partido a recuperar el terreno perdido. Bajo mi discutible punto de vista lo esencial es perfilar un hilo argumental a través del rearme ideológico que entronque con las legítimas aspiraciones de muchos españoles, hasta volver a hacer de la política el arte de lo posible. Si a pesar de todas las buenas intenciones el Partido no es capaz de conectar de nuevo con la sociedad, de sentir y padecer los males que asolan a una parte importante de ella a partir de un programa creíble pero atrevido a un tiempo, es poco probable que el nuevo Secretario General por si solo sea lo suficientemente avezado para enderezar la actual situación de desconcierto y debilidad. No hay que salir de nuestras fronteras para comprobarlo. El sr. Rajoy, actual líder de su partido gobernante y jefe del último ejecutivo, no sólo es el presidente peor valorado de la Democracia, sino que antes de ganar las elecciones su valoración ni tan siquiera llegaba a 5. Tan baja ha sido siempre su estimación, que más del 60% de la población desconfiaba de él cuando ejercía como jefe de la Oposición, y a pesar de ello, las encuestas daban al PP como claro favorito para ganar las elecciones. A diferencia del PSOE, los populares tenían un programa claro y definido en consonancia con su predicamento político, otra cosa es que a las primeras de cambio lo incumplieran de pe a pa, lo cual puede ocasionarles un serio revés en las legislativas del año que viene, aunque eso está por ver.
Siendo fundamental una oposición fuerte y constructiva en lo que queda de legislación, lo trascendental de cara a poco más de año y medio, es saber por ejemplo si tras una hipotética victoria en noviembre de 2015 o antes en función de unas elecciones anticipadas, estarían dispuestos a regular como parece ahora la dación de la vivienda en pago. Si cumplirían con la derogación de algo tan nocivo e injusto como la última reforma laboral del 2012 -todos deberíamos de leerla, no tiene desperdicio-, que ha roto el equilibrio existente entre la clase obrera y la empresarial. O si de verdad están decididos a frenar la externalización creciente de muchos hospitales (privatización encubierta) y a acabar con las miserias de los pacientes en algunas comunidades autónomas muy concretas. Si de verdad están dispuestos a recuperar tantos derechos adquiridos a lo largo de muchos años y que se han perdido en los dos últimos, atreviéndose con la derogación de las tasas judiciales o el otorgamiento de becas más justas para competir en igualdad de condiciones con estudiantes de familias pudientes, así como tasas universitarias más razonables y acordes al poder adquisitivo de la generalidad. Además de acometer una reforma en profundidad de la Constitución que llevaría aparejada otra reforma del Senado para convertirse en cámara representativa o bien su eliminación. Y por supuesto, acometer en serio una modificación de la Ley de Transparencia que ataque en profundidad este mal endémico llamado corrupción. Si todo esto que los dirigentes socialistas dicen que van a llevar a cabo no lo hacen cuando vuelvan al gobierno -ahora mismo parece una utopía-, quizás caven su fosa definitivamente, pues a su izquierda e incluso a la derecha, hay formaciones preparadas para comerle la tostada.
Sin embargo hay un inconveniente enorme, y es que vivimos en un mundo globalizado donde el dinero circula a velocidad de vértigo y los ciudadanos no nos podemos mover con tanta premura. Quiero decir que a pesar de un propósito de enmienda por parte de los socialistas españoles, para cambiar la sociedad, globalizada, repito, no será suficiente. Si el PSOE que va a venir no trata con todo el empeño de fraguar con el resto de socialistas europeos una unidad de acción a fin de combatir al pensamiento neoliberal que domina el Continente, más pronto que tarde esa Socialdemocracia pujante que todos conocimos algún día, terminará fagocitada por sus dos extremos. Un ejemplo ilustrativo es el de la facilidad que tienen los grandes poderes financieros, económicos, las fortunas personales o las empresas del Ibex-35 para maniobrar o gestionar su dinero sin apenas oposición -¡qué tiempos aquellos cuando el movimiento de capitales se penalizaba con una tasa! ¿Por qué no una tasa para los movimientos especulativos de los grandes capitales?-. Enormes empresas que pagan una cantidad ridícula por sus rendimientos, adinerados que se juntan para crear Sicavs, Multinacionales que crean infinidad de empresas pantalla para despistar el itinerario de su dinero que habitualmente desembarca en un paraíso fiscal, amén de los lobbies o grupos de presión en los mercados que campan a sus anchas y hasta amedrentan al poder polìtico, etc. Todo esto es únicamente combatible con la unidad de acción para acabar con la dichosa desregulación actual.
No hay que ser un lince para percatarse de que la crisis ha propiciado el descrédito generalizado de la Socialdemocracia, particularmente en los países pobres del Sur, que ante las penurias brutales del último lustro, sus ciudadanos no entendían cómo dirigentes denominados de izquierda podían girar repentinamente para hacer una política opuesta. Si algo se espera en un escenario de máxima dificultad es que los representantes, al menos los de centro izquierda y por descontado los de izquierda, den respuesta a sus múltiples problemas -en España, como en otros países del entorno, aumenta preocupantemente el número de pobres, advirtiendo nuestro CES del riesgo de cronificación de la miseria entre muchos españoles-, de lo contrario terminarán por darles la espalda como ocurre en la actualidad. Para políticas de ese tenor, más laxas a la hora del control, ya hay otros partidos que es casi seguro lo harán mejor. Suerte que tras 6 años de crisis, el Banco Central Europeo parece haber caído del guindo de que únicamente con la política de restricción no se sale del pozo y mucho menos recuperar a los millones de nuevos pobres que ha generado su inacción. Al fin se atreve y aunque sea tímidamente, está dispuesto a poner en circulación 400.000 millones de € para estimular la economía. ¡A buenas horas mangas verdes! También el sr. Rajoy ha anunciado una millonaria cantidad de euros para lo mismo al socaire de los nuevos aires del Central. Parece que por fin alguien como el sr. Draghi se atreve a llevarle la contraria a la sra. Merkel.
Me voy por los cerros de Úbeda sin concretar. Existe otra forma de hacer política, también más cercana, sin pantallas de plasma o ruedas de prensa sin preguntas, más espontánea que la encorsetada de hoy día por culpa de los mil y un asesores; y hay otras muchas políticas económicas que se pueden implementar. Las deudas se pagan, se deben pagar, pero cuando eso sea posible. Igual que un individuo trata de refinanciar su deuda a largo plazo cuando llegan las dificultades, así debieran hacer los países deudores. Alemania por cierto, aún está liquidando o lo acaba de hacer, su deuda millonaria con USA a cuenta de las ayudas tras la Segunda Guerra Mundial, porque, y eso deberían de tenerlo en cuenta nuestros representantes, lo primero son las personas, lo primero. A lo que parece sigo en Úbeda. Desgraciadamente no la conozco.
Si el PSOE que salga vuelve a ser fiel a sus principios estará en disposición de liberarse de ese ente de los mercados que es quien marca el tempo, y si finalmente elige un líder de verdad, que no se parezca a los tecnócratas al uso y que pueda ilusionar y más tarde llevar a término el ideario programático, habrá ganado mucho terreno; pero lo difícil será lograr la convergencia europea de toda la Socialdemocracia para luchar contra el otro poder. Eso son palabras mayores.
jueves, 5 de junio de 2014
Nos la dan con queso
Entre tanto los españoles nos ocupamos en la oportunidad o desacierto de la abdicación de nuestro rey, discutimos sobre el guirigay montado en las filas socialistas de unos días para acá y analizamos a bote pronto en lo concerniente a la estupenda noticia de la reducción del paro en mayo pasado, si bien los matices advierten de que más del 90% del empleo creado es temporal y una parte apreciable es a tiempo parcial, Europa parece que podría de nuevo dárnosla con queso.
Nos hemos hartado de escuchar que los comicios últimos serían más decisivos que nunca para los votantes, pues entre otras cosas se nos daba la oportunidad de elegir por vez primera al futuro presidente de la Comisión Europea. Si bien la elección no sería directa, sino a través de nuestros representantes, los cuales han respetado siempre una ley no escrita por la cual nominan al más votado, era evidente, o así se nos trasladó en campaña, que los diputados electos trasladarían al parlamento de la Unión la voluntad popular. En plena campaña electoral nos dijeron por activa y por pasiva que para el Cargo existía la alternativa de elegir a Juncker, en caso de victoria de los populares, o de Shultz si triunfaba la socialdemocracia. Pues bien, a pesar de vendernos la moto de estar en nuestras manos la decisión última, ahora resulta que a Cameron no le acaba de convencer un hipotético nombramiento del luxemburgués Juncker y ha deslizado para tal cometido el nombre del primer ministro danés, o de Lagarde, la directora gerente del FMI. Y mientras UK plantea alternativas a los dos grandes aspirantes, Merkel apoya a Juncker sin demasiado entusiasmo; a lo mejor es que no le desagrada la idea de colocar a la francesa como correa de transmisión para que se siga haciendo la santa voluntad de la locomotora europea.
Admito no ser entusiasta seguidor de Jean Claude Juncker; ahora bien, de ahí a que quienes rigen los destinos de Europa pretendan someter el sufragio universal a sus propios intereses, media un abismo. Para viaje tan trascendental y "democrático" no se precisaba de muchas alforjas. No es de recibo este cambio sobre la marcha a cuenta de una mayoría insuficiente o a la ausencia de consenso; y de haberse contemplado este escenario, al menos pudieron advertirnos de otras alternativas. A quienes rigen los destinos del Continente no debería sorprenderles la desafección creciente que se traduce en una abstención superior al 55%. Como tampoco admirarles su escasa valoración entre los representados, ni que, y con cierta razón, se tilde a los actuales mandatarios, acaso como los peores políticos de la historia reciente, algo por otra parte comparable a los de nuestra querida España. Si esta es la Europa abierta, libre y regenerada que proclaman para el futuro, yo también quiero apearme en otra estación más democrática e igualitaria. Empiezo a entender porqué el pueblo italiano le dio la espalda al impuesto Monti desde el Norte, o porqué los griegos están hasta la coronilla de que desde otras fronteras fuercen dimisiones e impongan a políticos dóciles.
Dicho todo esto, admito que tampoco Christine Lagarde me seduce lo más mínimo, aunque entiendo el entusiasmo de las naciones ricas del Norte que tal vez se decanten por su elección. Al final -es de suponer atendiendo a las consideraciones del parlamento europeo en el sentido primero- lo lógico es pensar en la nominación de Juncker para presidente de la Comisión; si eso no fuera así, los líderes europeos habrán hecho un daño irreparable a la democracia.
viernes, 30 de mayo de 2014
Aún es posible

Hace mes y medio, concretamente el 14 de abril pasado, más de doscientas niñas eran secuestradas en Nigeria por el grupo islamista Boko Haram. Las niñas se examinaban cuando un grupo de terroristas armado irrumpía en la escuela secundaria de la aldea de Chibok, llevándolas consigo a bordo de camiones. La noticia que resulta estremecedora, parece que fuera de las fronteras africanas no trascendió como cabría suponer en los primeros días, debiendo de pasar unos cuantos más antes de que la comunidad internacional mostrara una cierta reacción, tímida por otra parte ante semejante barbarie. Incluso en el propio país, las autoridades tampoco mostraron inicialmente una consternación acorde al hecho, admitiendo su presidente Goodluck Jonathan con resignación, desconocer el paradero de las desdichadas; esa sensación de penar que ahora sí se tiene después de que padres, intelectuales y ciudadanos en general, hayan exigido una respuesta más contundente por parte del Gobierno.
Por su parte, el líder de Boko Haram, Abubakar Shekau, un día dice que liberará a las muchachas por medio de un intercambio de prisioneros, otro que las venderá como esclavas o serán obligadas a contraer matrimonio por la fuerza, y entre semanas, como un genocida integral, de una tacada se carga a más de 400 personas. Mientras continúa el cautiverio, se difunden rumores cuando no testimonios de niñas que han podido huir, en forma de violaciones sobra las más jóvenes en grupo, o entregas para convertirlas en esposas de sus propios captores. Y todo porque las niñas no deben recibir educación, o al menos la que ellos entienden como maléfica, no en vano Boko Haram significa en su lengua nativa "la educación no islámica es pecado". Este brazo ejecutor pretende ser la prolongación en el corazón africano de Al Qaeda, siendo su cometido imponer la sharía o ley islámica en Nigeria, un país con más de 160 millones de habitantes, en donde la mayoría musulmana se asienta sobre el norte y la mayoría cristiana predomina en el Sur.
Como ocurre casi siempre con sucesos que no interfieren en la sacrosanta economía o acontecidos en naciones con escasa influencia, las autoridades mundiales miran para otro lado, y sólo cuando la opinión pública, pero sobre todo la sociedad -siempre muy por delante de sus representantes en lo que concierne a derechos humanos- se escandaliza y pide que se pongan los medios necesarios a fin de subsanar semejante ignominia, es cuando se afanan en la obra sin exceso de entusiasmo. Así EE.UU., ha movilizado a 80 militares que se añaden a una treintena de expertos en materia enviados días antes para ayudar al gobierno nigeriano en el rescate. A tenor de las escasísimas novedades en cuanto a la hipotética liberación, todo hace suponer que las jóvenes todavía habrán de sufrir muchos días de cautiverio y humillaciones, no siendo descabellado visualizar nuevas imágenes propagandistas como la de la farsa del abrazo fraternal, esa donde se las ve ataviadas con el velo musulmán al tiempo de orar sentadas sobre el suelo y admitir haberse convertido al islamismo por obra y gracia de Shekau. Por cierto, repugna pensar que un individuo como éste disfrutara paseando algún día por las calles de cualquier ciudad española sin que se le pudiera tocar un pelo gracias a la reforma de la Justicia Universal.
Por encima de otras miserias ensalzar la gran movilización actual, generada gracias a la plataforma BringBackOurGirls, con fuerte impacto mediático en USA. Un abogado, Ibrahim M. Abdullahi fue el primero en lanzar un tweet con la mencionada etiqueta "Al principio no fue una campaña coordinada. Fueron un número de individuos que usaron Twitter para concienciar a la comunidad internacional y para llamar la atención de cuanto estaba pasando", le dijo Abdullahi a la BBC en una entrevista. A día de hoy, más de 3,2 millones de usuarios en dicha red, han mencionado el hashtag o etiqueta que en castellano sería DevuelvanANuestrasNiñas. Sin reservas quiero dar mi más profundo apoyo moral a quienes han tomado tan loable iniciativa y a las personas que sobre el terreno tratan de descubrir la guarida de esa banda sanguinaria que desde el año 2009 ha asesinado a más de 5000 seres humanos. Aunque no va a ser fácil y tal vez acabe con un derramamiento de sangre, aún es posible liberar a estas niñas del infierno y fanatismo de una ortodoxia deshumanizada.
viernes, 23 de mayo de 2014
Un coladero
Desde el pasado 15 de marzo está en vigor la reforma de la Justicia Universal tras el voto único y mayoritario del Partido Popular en el Congreso. Con la nueva propuesta se pretende frenar la investigación en torno a delitos que no se hayan cometido dentro de nuestras fronteras. Desde entonces y a día de hoy han sido puestos en libertad 43 narcotraficantes, un número que irá en aumento con el transcurrir de las semanas si alguien no le pone remedio, añadiendo a la lista a torturadores, genocidas, violadores, etc.
La Justicia debe de ser presta, ecuánime, reparadora que no vengativa, y de carácter universal, huyendo de cualquier localismo cuando el delito sea flagrante, osease, producido en La Habana, Sebastopol o en mitad del océano. Siendo de pura lógica, advirtiendo la mayoría de jueces y magistrados de tamaña chapuza a quien rige y debe reformar el músculo de la judicatura desde el ámbito político, es un desatino que él, el sr. Ruiz Gallardón, jurista para más señas, con amplios conocimientos en la materia, además de hombre cultivado y probablemente con la cabeza mejor amueblada de cuantas reflexionan cada viernes en torno al Presidente para hacer más "llevadera" la vida de los españoles, haya optado, a indicaciones de éste y de poderes más alejados por ahuecar el ala y mirar para otro lado por si las moscas. Y mientras tanto, supongo que un buen número de ciudadanos asistimos estupefactos a la procesión de criminales excarcelados, por no llamarlos armas de destrucción masiva, pues no dejan de ser individuos sin entrañas que no les importa lo más mínimo la degradación de miles y miles de personas cuando no el destrozo de familias enteras con tal de obtener pingües beneficios a cuenta del tráfico de drogas. Y mientras eso ocurre, una amplia mayoría de los medios que tienen por misión la de informar, pasan de puntillas sobre el tema cuando se produce una nueva suelta de prisioneros, algunos de ellos sin haber pasado siquiera el año entre rejas. De verdad que es para que a uno se le caiga la cara de vergüenza, y más si hacemos la comparación -odiosa, cierto, pero no se debe ignorar- de aquellos días no tan lejanos, cuando la facción informativa más radical condenaba con rotundidad cada puesta en libertad de algún etarra tras haber cumplido condena de varios años con sus correspondientes beneficios penitenciarios a los que tiene derecho todo recluso. No puedo admitir el opuesto proceder como no sea a partir de una vertiente ideológica interesada, pues si no es así yo no entiendo nada. La prensa en general debiera denunciar sin cortapisas este escándalo, de lo contrario se puede pensar en la complicidad de quienes la dirigen, algo por otra parte nada descabellado teniendo en cuenta que los propietarios de casi toda ella pertenecen en su mayoría a empresas del Ibex 35.
Y desde luego aún entiendo menos la escasa repercusión que está teniendo entre los políticos que aspiran a hacerse con un sillón en el parlamento europeo, ese goteo incesante de criminales puestos en la calle. En mi modesta opinión, ésta sí que sería inestimable "munición" para utilizar contra los actuales gobernantes, por otra parte favoritos para hacerse con la victoria, aunque esta vez sin mayoría absoluta. Me parece a mí tema de capital importancia y que Europa debería debatir a fin de influir en el gobierno español para enmendar su garrafal error. No obstante, que apenas surja en el debate de las ideas la Justicia Universal como la conocimos hasta anteayer, evidencia el pobre nivel de la actual clase política española, salvando honrosas y contadísimas excepciones.
Por su parte el sr. Ruiz Gallardón se está cubriendo de gloria con la dejación de funciones en asunto de tal relevancia, un desaguisado más a añadir a la subida de tasas que deja con escasas opciones de litigar a los menos pudientes, o a la nueva ley de seguridad ciudadana que restringe la capacidad de movimiento de las personas, o a la pretendida privatización del Registro Civil en favor de los registradores de la propiedad, amén, como sí ha ocurrido con otros de sus predecesores, de firmar múltiples indultos sin rigor. Para mí sin dudarlo, y lo digo con pesar, es una de las grandes, sino la mayor decepción del Gobierno. Para este viaje de persona tan instruida sobraban alforjas; mejor otra en su lugar sin tantos conocimientos pero con algo tan básico como el sentido común y la justicia, valga la redundancia.
domingo, 18 de mayo de 2014
¿Y después qué?
Pues probablemente nada. Lo más razonable es pensar que tras los próximos comicios del 25-M en la UE todo seguirá como hasta ahora, sin cambios. Ganen unos u otros, populares o socialdemócratas del Viejo Continente, es lógico pensar en el inmovilismo, no vaya a ser que alguien se mueva y no salga en la foto. La Derecha Democrática tiene asumido su rol que es el consignado por el poder fáctico transmitido a través de la sra. Merkel, es decir, máxima deferencia hacia la macroeconomía y desatención indisimulada por la ciudadanía, particularmente aquella con más impedimentos para sobrevivir. Por lo que respecta a la Socialdemocracia, de un tiempo a esta parte parece haber, sino abjurado de sus postulados más reconocibles, si sentirse confortada con el dogma del reinventado liberalismo exportado desde los países anglosajones, aunque con matices, por aquello de preservar una mínima autonomía del compromiso social con respecto al predominio popular de índole más individual o privado. Es cierto que la Izquierda Democrática alardea de una conciencia social y a la mínima oportunidad la saca a pasear, pero, ¿alguien en sus cabales cree que de vencer por mayoría suficiente aplicaría sus proclamas de solidaridad? Francamente es difícil de creer, pues hoy los políticos, sean del signo que sean, están sojuzgados por los gerifaltes que detentan los mecanismos y palancas del ramo financiero/económico, tal es el dominio conseguido por éstos al albur de las políticas desregulatorias o liberalismo a ultranza sin control desde los años ochenta, incrementadas sustancialmente tras la tragedia del 11-S.
Hace ya años que Europa se ha traicionado a sí misma. A la UE se le quiso dar una carta de naturaleza con prioridad por los derechos y libertades de los europeos antes que sobre el resto de vertientes incluida la económica; incluso en algunos países como España se llegó a aprobar una constitución europea. Hoy toda aquella efervescencia se ha quedado en agua de borrajas, algo evidenciado con total virulencia al estallar esta crisis infame. Lejos de corregirse o regularse las anomalías existentes que contribuyen a lastrar al conjunto de la ciudadanía, lejos de modularse la autoridad omnímoda del presente capitalismo que galopa desbocado cual caballo de Atila, las autoridades políticas son condescendientes con aquélla y disimulan, cuando no cohabitan con desconcertante naturalidad; un auténtico escarnio para el común de los mortales. Así nos encontramos con naciones como Luxemburgo que es paraíso fiscal, o Irlanda, donde una empresa puede establecer su sede social y apenas pagar impuestos. Pero digo yo, ¿no se trataba de hacer una convergencia fiscal para que nadie tuviera ventaja sobre el vecino? Y ahí está esa vergüenza llamada Sicav creada con un mínimo de 100.000€ y que paga una cantidad irrisoria comparada con un empleado de nómina que debe apechugar con el IRPF. No digamos de la dejación de los últimos años en lo referente a la política migratoria, problemática agudizada con la dejación de la ayuda económica a la cooperación internacional. Sin embargo la clase política, la española al menos, si parece preocuparse por coartar al máximo los movimientos atrevidos de sus súbditos, promoviendo una legislación coercitiva en pos de la preservación absoluta del negocio financiero/económico. Ese es el contradictorio proceder de quienes se denominan liberales, y obviamente lo son, pero con los más poderosos.
Y hablando de España. El jueves pasado charlábamos un grupo de amigos sobre el tema de las elecciones a cuenta del debate televisivo entre el sr. Arias Cañete y la sra. Valenciano. Mi amigo Santi, con vocación de político sin ejercicio, decía que hacía muchos años que no había visto en pintura un programa político, <<¿y existen; pero de verdad se imprimen o es todo una pura invención?, Ahora no se reparten como antes>>, decía consternado. Añado yo: ¿nos molestamos en leer al menos un resumen programático aunque sólo sea el del partido al que vamos a votar? ¿Nos molestamos en comprobar si las propuestas de nuestra elección colisionan con la Constitución? ¿Conocemos grosso modo el articulado de nuestra Carta Magna? ¿Nos limitamos a votar con fe ciega al partido con más afinidad sin tener en cuenta otras variables? ¿Condescendemos siempre con el partido predilecto haga lo que haga, o tratamos de ser críticos y llegado el momento nos atrevemos a castigarlo sin el voto? A pesar de los pesares y de la imperfección del actual sistema democrático, yo pienso que se debe de participar, aunque finalmente se opte por el voto en blanco o nulo.
El amigo Santi, con vocación real de político, que eso dice él, admitía que el debate televisado le pareció infumable, por no decir algo peor. <<Entre la dichosa apostilla de la herencia recibida -me inmiscuyo para decir que para otra ocasión habría que hablar de las herencias aún no recibidas, como las comunidades de Valencia o Murcia, o la ciudad de Madrid- y la retahíla de buenas intenciones que suenan a postizas, quedé hasta la coronilla. Si el futuro comisario es el hasta hace bien poco ministro mejor valorado del actual gobierno, apaga y vámonos>>. Yo añado que el sr. Arias Cañete no parecía él, sino un autómata teledirigido, gobernado por un sinnúmero de asesores que tratan de ayudar y lo único que consiguen es atolondrar al protagonista de marras. Pero eso es algo que merece una reflexión aparte, si bien es cierto que a los populares de la calle Génova le sobran asesores a manta. Por otra parte, a la sra. Valenciano se la pusieron como a Felipe II, así que rascó donde más podía aprovecharle, proponiendo acciones genéricas que ni siquiera fueron rebatidas por su manso rival, pues a lo que parece, el sr. Arias Cañete es muy respetuoso con las féminas, y si hubiera sido el mismo, que se conoce, entraría a matar. Ciertamente desafortunadas las declaraciones del día después justificando su perfil bajo en el debate. Vamos, que terminó de afianzarse en el revolcón.
Para finalizar y hablando de infortunios, justo antes del debate patrio, en Europa se hacía otro a cinco y más ágil. Triste es pensar que pueda ser el luxemburgués y popular Jean Claude Juncker, muchos años primer ministro del paraíso fiscal en aquel país, quien vaya a llevar las riendas de la Comisión Europea, una de las tres patas que conforman la Troika. Escucharle en boca del intérprete de turno es mirar al prototipo de tecnócrata con la única preocupación por los grandes números, un hombre que parecía levitar pues le resultaba enojoso pisar en tierra firme. Claro que tampoco parece ofrecer mayores expectativas el socialdemócrata Martin Schulz. En resumidas cuentas y como cantaba Julio Iglesias, la vida sigue igual. A mí no me importaría que se quedara Durao Barroso, ¿total?
domingo, 11 de mayo de 2014
Villafranca, turismo

Sobre Villafranca y su destino se han vertido opiniones en infinidad de artículos en los medios escritos, se ha conversado en la radio y hasta en la televisión, pero somos fundamentalmente los villafranquinos quienes hablamos, confrontamos y discutimos desde hace decenios tratando de buscar la mejor solución de futuro, el remedio a su abatimiento ancestral, sin que por el momento nos hayamos topado con el bálsamo de Fierabrás, o para ser más exacto, con la fórmula perfecta. La Tierra, esa minúscula canica donde vivimos, no ha dejado de dar vueltas en torno a su eje y alrededor del Sol a lo largo de millones de años, algo por otra parte tan absurdo y simple que hace factible la vida de los terrícolas; sin embargo, la Villa ha dejado de pulsar en el reloj del tiempo desde hace casi un siglo hasta pararse. Ya en su incompleto Viaje al Bierzo Bajo de 1967, Ramón González Alegre titula uno de sus apartados Un pueblo bellísimo en moribundia, lo que venía a confirmar entonces el incipiente ocaso que luego se ha venido agudizando con el transcurso del tiempo. Todos los villafranquinos nos hemos sentido apenados e incluso -es una apreciación personal- acomplejados por el ingrato rumbo que tomaba la Historia vengándose de la nuestra, tan brillante, aseada y ejemplar hasta anteayer como quien dice. Nos fastidia que Ponferrada, la eterna rival, sea ahora la localidad pujante, la de referencia, cuando ni siquiera había llegado a ser capital de provincia en tiempos de la Pepa, aunque estuviera compitiendo para serlo hasta el último instante. Pero Villafranca tenía entonces peso y poder de influencia como para seguir liderando al Bierzo, al menos desde las instancias políticas, y cuando menos rivalizando con aquélla por la primacía comercial de la Comarca.
A día de hoy Villafranca ha desatendido la poca industria con la que contaba, el comercio continúa declinando, y por supuesto ha perdido servicios tan dispares y básicos como el Juzgado de Primera Instancia, la estación de tren, el cine-teatro con proyecciones o representaciones regulares, o el colegio de enseñanza de los PP.PP., etc. Lo único de lo que sí puede presumir es de su considerable patrimonio histórico y artístico, amén de un entorno de belleza incomparable. Si esto es como creo que es, los villafranquinos deberíamos unirnos y volcar el esfuerzo común en algo tan de moda hoy como es el turismo, en este caso turismo de interior. Las posibilidades son inmensas y el resultado final puede ser gratificante, haciendo que el beneficio aún por llegar redunde en una nueva y desconocida prosperidad; aunque para ello y como premisa esencial, todos, absolutamente todos, debemos de creer a pies juntillos en las enormes posibilidades sin tantear que ofrece nuestra Villa. Creo no exagerar diciendo que si Villafranca del Bierzo se ubicara en una comunidad como Navarra, Rioja, País Vasco o Cataluña, cualquiera de ellas con mucho más empuje y altura de miras que la nuestra, sería enclave de obligada visita para turistas ávidos de cultura, paisajes y por qué no, costumbres. Al impulso de los habitantes en aquellos lares, se uniría el apoyo económico y de otra índole de los respectivos dirigentes políticos que bajo ningún concepto dejarían apagarse un lugar tan singular. Yo he visitado algunos pueblos y ciudades con menos credenciales, y no obstante se han promocionado como el no va más, pese a que sus virtudes se circunscribieran a una promoción exagerada, a estupendas carreteras de acceso, con sus calles, plazas, rincones y edificios/monumentos limpios y cuidados, con señalización clara y precisa de los espacios pintorescos; en resumidas cuentas, dando la sensación de armonía en su conjunto.
Los villafranquinos debiéramos de olvidar las protestas cuando se cuece el guirigay, y agradecer que los visitantes abarroten nuestras calles, sea en fiesta patronal o a golpe de Fiestizaje. Es nuestra obligación luchar hasta extenuarnos para involucrar a las diferentes instituciones y en particular a la Junta a fin de asegurar la preservación del abundante patrimonio monumental con que contamos, reivindicar hasta el desespero la obligación de dotar a nuestra Semana Santa con el marchamo del interés regional y demandar la mejora, promoción y divulgación de algo tan básico para el Bierzo como es el Camino de Santiago. Pero a su vez, nosotros tenemos la ineludible obligación de apostar antes por la unidad de acción, por valorar cualquier idea novedosa que pudiera ir en beneficio de la Villa aunque a primera vista nos parezca peregrina. Y yo a título personal, apostaría sin rodeos por seguir fortaleciendo la oferta cultural como valor añadido para cuando lleguen los días venturosos del turismo de masas. Mas todo esto es fácil de decir cuando uno está fuera, ¿verdad? Entonces lo mejor una buena imagen y saberla vender.
Hablando de ideas. El otro día leía en el semanario Bierzo 7 una propuesta más que interesante expuesta en un artículo de Víctor Martínez. Al rebufo del próximo mundial de ciclismo a celebrar en cuatro meses, el autor plantea la oportunidad de hacer una "Clásica del Bierzo" como hay otras muchas que dan prestigio a los lugares donde se desarrolla, tal es la Milán-San Remo sin ir más lejos. Víctor Martínez sugiere una carrera con inicio y final en Ponferrada después de un recorrido de 190 km. y tras circular por las localidades más importantes, entre ellas Villafranca. El autor considera que el próximo mundial puede servir como vehículo promocional del Bierzo a lo grande, por tanto no habría que dejar de lado posteriormente la alternativa anual de una clásica, pues advierte del favorable impacto visual que las imágenes difundidas en septiembre a multitud de países puede infundir en el ánimo de los televidentes, atrayendo así su necesidad de conocer el terreno in situ, por aquello de que "una imagen vale más que mil palabras". Si finalmente prospera la interesante idea que él presupuesta muy por debajo del coste mundialista, en torno a 600.000€, creo que Villafranca tendría que volcarse en ella y colaborar dentro de sus posibilidades pecuniarias.
Es fundamental el trabajo en equipo, unidos; y si inesperadamente surge una iniciativa, en este caso de carácter comarcal, apoyarla sin ambages hasta las últimas consecuencias, porque el bien del Bierzo redundará en el beneficio de Villafranca. Pero antes del atrevimiento, de arriesgarnos, hay que creer ciegamente en cuanto se haga, pues la fe mueve montañas.
sábado, 3 de mayo de 2014
¡Que vuelva Sarkozy!
Definitivamente la Socialdemocracia podría ir pensando en un epitafio para dejar escrito junto a su legado que se marchita precipitadamente. El presidente francés puede ser el perfecto oficiante del sepelio con la decisión de nombrar a Valls Primer Ministro de la República. La ilusión desmedida por la victoria de Hollande, el cual parecía encarnar el revival o una especie de oasis de la izquierda en medio del dominio apabullante de los conservadores en prácticamente el resto de Europa, ha trocado en un desencanto generalizado de los ciudadanos inconformistas que con su nombramiento aspiraban a un golpe de timón en la gobernanza europea. Al final ha renunciado a los principios sociales para hacer seguidismo de las directrices emanadas desde el Norte del Continente, y para ello nada mejor que nombrar al barcelonés de nacencia como ejecutor de los recortes de la "única" receta posible para blindar el euro, salvaguardar el capitalismo y a las élites minoritarias que son quienes lo sustentan. Valls es miembro socialista francés, cierto, mas podría estar afiliado a la UMP o incluso ser integrante de las huestes de Marine Le Pen; por cierto, un hecho este del travestismo político que empieza a ser más frecuente de lo deseable en España y en muchos otros países, haciendo un daño irreparable a los votantes de izquierda que aún piensan en la política como algo indispensable para transformar el mundo y con ello alcanzar el mayor bienestar posible de la sociedad, sin que ésta deba de estar sometida a los intereses espurios del poder económico y financiero. Si quienes todavía integran la izquierda moderada europea no clarifican su pensamiento frente al único imperante de los recortes y el ahondamiento en las desigualdades, si no se alían y acuerdan una voz única y contundente frente al dominio conservador y a favor de los ciudadanos de a pie, y lo que es más importante, no piensan en la posibilidad, aunque sea pequeña, de mejorar la vida de la sociedad a partir, eso sí, de un libre mercado pero regulado a través del poder político, lo mejor que podrían hacer es irse a casa o cambiar de bando. La gente no es tonta, y para hacer esa política de martillear una y otra vez en el clavo más vulnerable de unos años para acá, si no hay otra alternativa posible, mejor que el martillo esté en manos de los mismos; al fin y a la postre son quienes mejor conocen el percal. Visto el panorama, con el socialismo obnubilado, fagocitado por el poder abrumador de una derecha unidireccional, la derrota en los próximos comicios de mayo puede ser dolorosa, pues quienes algún día confiaron en aquella máxima de equidad social pueden hoy buscar algo más extremo, optando por políticos más radicales.
El caso es que a Nicolás y a Ángela, pareja de hecho, se les estropeó un día la furgoneta con la que transportaban a las tiendas y supermercados las mercancías. Siendo su medio de vida no les quedó otra que el arreglo. En el taller les advirtieron de la conveniencia de una nueva que valía sus buenos cuartos, y si no, pues apañarse con la misma, pero sin superar jamás los 50 a la hora. Como nadie les daba crédito y tampoco eran muy aventurados, optaron por ir tirando con el viejo vehículo hasta que llegaran días más propicios. Mientras, otro chófer de la competencia que atendía por el nombre de Barak, y otro más que era conocido por David, viendo que la ocasión la pintaban calva y que los supermercados y tiendas anhelaban más puntualidad en la entrega para hacer caja desde primeras horas de la mañana, a pesar de la deuda que tenían, especialmente Barak, optaron por pedir crédito y comprarse unas nuevas que les permitía alcanzar los 100 a la hora. Así las cosas, ambos chóferes fueron reclamados por casi todos los establecimientos ante la prontitud de las entregas, de manera que la pareja formada por Nicolás y Ángela, a pesar de no tener casi deuda, comenzaron a sufrir las estrecheces al no generar beneficios porque todos se los llevaban sus competidores; y éstos, particularmente Barak, aunque deben mucho dinero, empiezan a devolverlo, pues el negocio va viento en popa.
¡Que vuelva Sarkozy! ¿Que regrese junto a Merkel! A pesar de sus múltiples problemas con la justicia, como ese del caso Bettencourt por la financiación irregular de su campaña electoral -¡mira que me suena!-, mejor Sarkozy que Hollande para reequilibrar las cuentas públicas. En un arrebato de sinceridad, decía el Expresidente estrenada la crisis financiera con el desplome de Lehman Brothers, que había la ineludible obligación de refundar el capitalismo porque tal y como lo entendíamos estaba agotado. Aquello no dejó de ser un brindis al sol, pues un conservador como él jamás podría llevar a término algo así, y tampoco sus correligionarios se lo iban a permitir. Pero, mejor Sarkozy, ¡que vuelva ya! Aunque esta Europa, más que nunca de los mercaderes, discurra al ralentí en contraposición a USA, UK, Canadá y otros países, incluidos los emergentes, que no padecen el yugo de la moneda única.
domingo, 27 de abril de 2014
La CIUDEN en riesgo de liquidación
En las últimas semanas se vienen agolpando las malas noticias en cuanto a la viabilidad de la Ciudad de la Energía, una entidad que bien podría llegar a su liquidación si no se remedia con la fuerza y unidad de todos los bercianos; algo por lo demás en entredicho a tenor de la baja participación de ciudadanos en la última manifestación organizada por la Plataforma en defensa de la CIUDEN, en torno a 200 ó 300.
El proyecto de envergadura cuya culminación sería la captura y almacenamiento de CO2 nacía tras un Consejo de Ministros del año 2006, a la postre una de las promesas electorales del sr. Zapatero para desarrollar en el Bierzo. Nacía así la Fundación tras una inversión considerable de dinero y con la firme intención de ponerse a la vanguardia europea en lo concerniente a la generación de energía limpia a partir de productos altamente contaminantes como el carbón, uno de los fósiles más nocivos para el medio ambiente. El plan global contemplaba en sus estatutos fundacionales una fuerte apuesta por el desarrollo social y económico de nuestra comarca, además del proyecto del Museo de la Energía y otras muchas vías de exploración expuestas por ejemplo en informes referidos al ahorro energético en municipios, o la recuperación de escombreras, cuando no puesta en marcha de terrenos deportivos. Todas las finalidades ideadas en tiempos del dinero a espuertas entrando en el erario público merced a la pujanza desmedida del sector del ladrillo, hicieron que el proyecto inicial se sobredimensionara, eso es cierto, como también que en los tiempos que corren el proyecto se debe readaptar con rigor; pero de ahí a minimizar su actividad hasta convertirla en residual hay un trecho enorme.
Dicen los más pesimistas que el actual director de la CIUDEN y estrecho colaborador del ministro Soria -hoy ya disuelta la Fundación como ente jurídico propio-, sr. Castiñeiras, tiene encomendada la misión de eliminar los fragmentos del antiguo proyecto global de la Fundación, hoy repartida su gestión entre diversos organismos públicos, lo cual ha venido a desdibujar sustancialmente su cometido.
No hay que ser un lince para darse cuenta de que el actual gobierno siempre ha renegado del carbón. No se necesita retroceder muchos años para escuchar al sr. Rajoy, entonces en la Oposición, condenando su consumo. Concretamente, el 18-11-2009, en sede parlamentaria decía: <<mientras otros países europeos apuestan por reducir la dependencia energética y el uso del carbón, aquí hacemos lo contrario>>. La contradicción es manifiesta, pues son ellos quienes han abjurado clamorosamente de las energías alternativas -carísimas, dicen ellos-; y en lo referido al carbón, en el Bierzo hay mucho, otra cosa es el coste de extraerlo, las huellas que deja en la tierra y el daño causado a la atmósfera. Ahí es donde tenía o tiene su razón de ser la CIUDEN, porque si finalmente se resuelve felizmente la captura del dióxido de carbono -en 2012 se culminó con éxito dicho procedimiento- y su complejo almacenamiento a un precio razonable, tal vez el carbón tendría futuro más allá del año 2018. A lo que se ve, los actuales mandatarios y particularmente el sr. Soria sí apuestan por la exploración de nuevos yacimientos de petróleo en aguas marítimas, siendo como es el principal elemento contaminante mundial e inductor esencial del cambio climático presente.
En manos de los bercianos está hacer frente común contra un gobierno que jamás ha creído en el proyecto y por descontado en todo aquello que huela a I+D+i, no hay nada más que ver cuántos científicos e investigadores han tenido que abandonar de nuevo España. Los mandamases de Madrid, no obstante, debieran de saber que todo lo que no sea invertir en aquello, educación y también cultura, por qué no, aboca al país a la miseria y al embrutecimiento intelectual. Sigo creyendo posible un cambio del modelo productivo cimentado en inversión, desarrollo, educación, lo cual, es una obviedad, conlleva el invertir un porrón de dinero -lo caro finalmente suele salir barato-, además de sacrificios ingentes que terminarán dando su fruto. Si no se cambia la dinámica actual, en donde lo más socorrido es montar un bar, una tienda de ropa o de comestibles, el restaurante de marras, el hotelito de temporada o hacerse autónomo sin actividad conocida (ojo, yo también haría lo mismo ante una situación límite pues el intelecto no me da para más), ahondaremos en hacer a la nación más vieja, con más necesidades, materiales y espirituales; con menos población activa por la emigración y la disminución de la natalidad; y una economía de subsistencia por las rebajas salariales que hará de la clase media, antes predominante y musculosa, algo residual y en riesgo de extinción. El sino del tiempo presente es el de la glorificación del capitalismo sin alma, ese que no le importa dejar a millones de seres humanos tirados en la cuneta para mayor satisfacción de los mercados.
Los bercianos deberíamos dejarnos de rencillas, de luchas políticas absurdas, de discusiones en cuanto a la funcionalidad o no del plan y unirnos todos para defender con uñas y dientes algo que es nuestro y que en su momento tuvo y tiene el respaldo de la UE. El no está ahí y cruzarnos de brazos sería la peor solución, al menos se debe intentar hasta el último momento.
sábado, 19 de abril de 2014
Adiós Gabo
La profesora de literatura nos había encomendado la tarea de leer Cien años de soledad. Corría la primavera de 1981 en Ponferrada -lo recuerdo muy bien por las ventanas abiertas dando a la entonces nombrada calle del Capitán Losada- y yo jamás había oído hablar de Gabriel García Márquez, mucho menos de una novela con título tan descorazonador. Teníamos tres semanas justas para leer el libro y hacer un informe pormenorizado en cuanto a la trama, pero también sobre el boom de la literatura sudamericana, además de incidir con cierto calado en todo lo referente a ese novísimo término de Realismo mágico. Confieso que la sacudida fue enorme, y apenas había leído unas páginas. Fue algo similar a ver el mar por vez primera, o a la proclamación de una primavera adolescente. Aquello que leía alucinado no se parecía ni por asomo a otras obras. Era de una dimensión tan exuberante cuanto se narraba, de tal envergadura la historia planeada, y con la utilización de un lenguaje tan suculento como exquisito, que no me podía creer que eso también pudiera ser una novela al uso. De tal suerte que, con la emoción del nuevo hallazgo, además de la complejidad de la historia, al cabo de más de cien páginas me di cuenta de estar perdiendo el hilo argumental, y ello a pesar de ir apuntando en papel aparte el nombre y parentesco de cada personaje; así que decidí volver al principio, convencido de poder dominar la emoción que consumía cada espacio de mi cerebro en pos del raciocinio. Logré el propósito de una cierta equidistancia entre mi cabeza y la Novela hasta concluirla, pero desde aquel feliz encuentro el autor colombiano me atrapó para la eternidad. La lectura de los Cien años de soledad se tornó en catorce días de goce inenarrable. Justo un año después, en 1982, recibía el Premio Nobel de Literatura, lo cual venía a confirmar la grandeza y talento brutal del autor de Aracataca, ¿o Macondo?
Desde entonces la he leído dos o tres veces, y admito no ser muy original al decir que es una de mis tres novelas predilectas. Luego vendría el resto de su obra de ficción, de la cual es destacable El amor en los tiempos del cólera, Crónica de una muerte anunciada, El Coronel no tiene quien le escriba, Los funerales de la Mama Grande, Relato de un náufrago, El General en su laberinto, etc. En torno a la obra de Gabo se pueden decir muchas cosas, aunque a mí se me ocurre una bien sencilla: es la reencarnación de la literatura en estado puro. Con él se precipita el denominado Boom, abriendo la puerta de las masas a autores de la otra orilla como Vasconcelos, Borges, Cortázar, Bioy Casares, Sábato, Carpentier, Rulfo, Onetti, Vargas Llosa, etc., de tal manera que los de aquí pudimos disfrutar del dominio casi perfecto del castellano por los de allá, en mi modesta opinión lo escriben y expresan mejor que los inventores españoles del castellano.
Ayer me pedía consejo mi gran amigo Pau -buen lector además de resignado pensador- en cuanto a una obra de Gabo digna de ser leída al margen de Cien años de soledad, Crónica de una muerta anunciada y El Coronel no tiene quien le escriba. Estuve por sugerirle Relato de un náufrago e incluso El otoño del Patriarca, pero después de sopesarlo me decanté por Del amor y otros demonios. Editada en 1994, es una novela más bien breve, de fácil lectura, y yo, pese a quien pese, la considero digna de estar entre el ramillete de sus obras cumbre. A través de sus páginas emerge el gran Gabo, un escritor maduro, con menos años por vivir de los vividos, mas con el genio fabulador intacto; con esa inventiva tan personalísima y verosímil que sólo está al alcance de los elegidos. El método utilizado para contar la historia de Sierva María de Todos los Santos es genuino, intransferible; y no obstante parece novedoso prodigio. Si los antecedentes de una niña muerta en un convento "por amor", exhumada tras muchos años de sepultura para reconvertir la antigua iglesia en hotel de lujo puede parecer un hecho insustancial, la intrahistoria de una víctima casi anónima comienza a tener su importancia al descubrir el esqueleto arrastrando una enorme cabellera de 22 metros y 11 centímetros de longitud. A partir de ese instante el genio creador de García Márquez se desborda como agua bendita. Para aquellas personas lectoras que todavía no han tenido la oportunidad de leer algún libro del colombiano y quieran hacerlo, ésta puede ser una novela adecuada.
Aquel trabajo de hace la friolera de 33 años me introdujo en el Mundo Gabo. A ti mil gracias por haberme hecho disfrutar como un enano con tu obra universal. Donde quiera que estés un abrazo eterno. Hasta siempre maestro.
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